El mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, ha establecido un período crítico de apenas quince días para que se concrete un pacto nuclear con Irán. En medio de esta advertencia, que incluye posibles represalias si no se llega a un consenso definitivo, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, ratificó que las delegaciones de ambos países se darán cita en Ginebra el próximo jueves. Este encuentro surge tras diversas reuniones previas y ocurre en un entorno de marcada fricción militar en Oriente Próximo.
La ratificación de este diálogo en territorio suizo fue difundida por Al Busaidi a través de sus canales digitales oficiales. El diplomático omaní expresó su anhelo de que esta nueva etapa de conversaciones permita destrabar los puntos de conflicto que impiden finalizar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Al respecto, el canciller de Irán, Abbas Araqchi, también confirmó la reunión y defendió que la viabilidad de un tratado aún se mantiene firme.
Mediación estratégica de Omán
A lo largo de las últimas semanas, Washington y Teherán han mantenido acercamientos bajo la tutela de Omán. Se registran contactos previos en Mascate el pasado 6 de febrero, así como otra ronda de negociaciones en Ginebra el 17 de febrero. Debido a que ambas naciones carecen de relaciones diplomáticas directas, el rol de Omán como puente y facilitador resulta fundamental para sostener este canal de comunicación permanente entre las potencias.
Esta nueva convocatoria diplomática coincide con reportes que indican un robustecimiento de la presencia de las fuerzas armadas estadounidenses en la región. Se ha reportado el despliegue de decenas de aviones de combate, aeronaves de reabastecimiento de combustible y el posicionamiento estratégico de buques de guerra, factores que elevan la temperatura política y militar en la zona mientras se espera el resultado de las pláticas.
Cabe recordar que Donald Trump puntualizó el pasado jueves que el régimen iraní cuenta con una ventana de 15 días para suscribir un compromiso nuclear. En sus declaraciones, el presidente estadounidense advirtió que
“cosas malas”
podrían acontecer en caso de que no se firme un entendimiento formal. Estos esfuerzos diplomáticos actuales buscan mitigar las discrepancias sobre el desarrollo atómico de Irán, un tema de alta prioridad para la Casa Blanca que busca evitar una escalada bélica mayor.
El mecanismo de diálogo en Ginebra, impulsado por Omán, tiene como objetivo principal propiciar un acercamiento en una de las etapas más críticas de la relación bilateral reciente. Entre los puntos más complejos de la negociación se encuentran las garantías y condiciones vinculadas al alcance del programa nuclear de Irán, donde persisten marcadas diferencias de verificación entre los equipos técnicos de Washington y Teherán.
Pese al incremento de la presión tanto política como militar en las últimas semanas, ambas administraciones han manifestado públicamente su intención de sostener las conversaciones mediadas por el país árabe. El ministro Abbas Araqchi ha reiterado que el camino de la diplomacia sigue siendo una ruta posible, señalando que los intercambios todavía tienen el potencial de derivar en un resultado satisfactorio para las partes involucradas en el proceso.
Un escenario de alta tensión regional
El panorama en Oriente Próximo sigue condicionado por un alto grado de inestabilidad y vigilancia militar. El refuerzo de las capacidades bélicas de Estados Unidos y el ultimátum explícito de Trump configuran un escenario donde la reunión de Ginebra toma una relevancia determinante para la seguridad global. Estas gestiones representan un intento renovado por desactivar la confrontación directa mediante la mediación internacional y el ejercicio diplomático de alto nivel.
Finalmente, la jornada del jueves en Ginebra se perfila como un hito crucial para el futuro del proceso negociador. La relevancia de Omán, reconocida tanto por el gobierno iraní como por el estadounidense, consolida a este país como el interlocutor central en la administración de la crisis nuclear y en la búsqueda de soluciones pactadas que pongan fin al conflicto actual.
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