La lluvia que cayó durante más de 12 horas dejó calles con agua acumulada en el centro de Guayaquil y obligó a comerciantes y trabajadores a comenzar la jornada en medio de charcos.
En varias calles, vecinos salieron con escobas y baldes para empujar el agua hacia las cunetas. La limpieza se hizo a mano, tratando de despejar las entradas de los locales y así evitar que el nivel subiera hasta el interior.
Por ejemplo, en la calle Manabí y la av. Machala, Israel, de 42 años, trabaja en el sector y aseguró que el problema se repite cada invierno. “Desde que empezó la temporada de lluvias esta calle se inunda cada vez que cae fuerte. Todo el perímetro se llena”, comentó.
Explicó que el miércoles pasado, después del feriado de carnaval, organizaron una minga entre vecinos para retirar basura y tratar de mejorar el desfogue. “Se limpió, pero igual se vuelve a llenar. Parece que el problema no es solo superficial”, señaló.
Además del agua, mencionó otro riesgo. “Hay huecos que no se ven cuando todo está cubierto. Una persona puede ir caminando y caer”, advirtió.
A pocos metros, Cristóbal Colón, de 66 años, comerciante de llantas y aros, observó la calle desde la puerta de su local. Dijo que cada lluvia fuerte significa menos clientes. “La gente no entra. Las ventas bajan y todo se complica”, afirmó.
El agua, añadió, no siempre baja con rapidez. “Comenzó el invierno y esto se ha llenado varias veces, no drena como debería”, expuso mientras señalaba la calzada todavía húmeda.
Desde otra esquina, en la calle Sucre y Manabí, se encontraba Angie Navarrete, de 32 años. Ella manifestó que tuvo que cambiar su forma de llegar a la zona. “Soy de Durán. Hoy me tomó más de una hora. Está todo tapado. Ya estoy pensando en comprar botas para poder pasar cuando se inunde”, sostuvo.
Durante la mañana, aunque el nivel empezó a descender en algunos tramos, vecinos continuaban barriendo el agua acumulada frente a sus negocios en el centro de la urbe. Entre escobas, baldes y botas improvisadas, el centro intentaba retomar su actividad en medio de anegaciones por lluvias en la ciudad.
Debido a la prolongada precipitación, al menos 50 sectores de Guayaquil registraron acumulación de agua y, además, tres árboles colapsaron. Esta lluvia coincidió con un periodo de marea alta.
Equipos de Interagua y Emapag se desplazaron a esos puntos para desfogar el agua acumulada y limpiar sumideros, en algunos casos, bloqueados con desechos.
fuente El universo