El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha anunciado que la delegación de su país presentará un borrador formal y detallado durante la próxima ronda de negociaciones con representantes de Estados Unidos. El objetivo de este documento es establecer una hoja de ruta clara para un nuevo acuerdo nuclear que permita mitigar el impacto de las sanciones internacionales que actualmente afectan el desarrollo tecnológico y la economía de la nación persa.
Respuesta a las advertencias de Washington
Pese a las recientes declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha mencionado la posibilidad de recurrir a acciones militares si las conversaciones no arrojan resultados en un lapso máximo de quince días, Araqchi aseguró que Teherán mantiene su voluntad de diálogo. Según el alto funcionario, las conversaciones en curso no están condicionadas por ultimátums, y aclaró que la Casa Blanca no ha exigido la suspensión total del programa nuclear como un requisito previo indispensable para avanzar.
Respecto a la premura del proceso, el canciller iraní fue contundente al manifestar que la prioridad es evitar dilataciones innecesarias, dado el contexto de presión económica que enfrenta su país.
“Cuanto antes terminen, mejor”
afirmó Araqchi, subrayando que ambas partes comparten el interés de concretar un pacto con celeridad. En la siguiente fase de las negociaciones, se prevé el análisis exhaustivo del borrador que las autoridades iraníes están terminando de redactar.
Consensos y desarrollo tecnológico
El diplomático también desmintió las versiones que sugerían una exigencia de Washington para eliminar por completo el enriquecimiento de uranio en suelo iraní. Explicó que este punto no ha sido solicitado por los negociadores estadounidenses ni ha sido una propuesta de Irán. Asimismo, calificó el reciente encuentro en Ginebra como “bastante serio”, destacando que se lograron consensuar varios principios rectores que servirán de base para las futuras discusiones.
En cuanto a las amenazas de intervención militar, Araqchi reiteró que la fuerza no es una solución viable para resolver las tensiones. Recordó que, en años anteriores, a pesar de los ataques contra instalaciones y científicos, la capacidad tecnológica del país no se detuvo:
“No funcionó porque la tecnología nuclear es una que estamos desarrollando nosotros mismos”
puntualizó el ministro.
El factor Trump y la presión internacional
Por su parte, Donald Trump ha mantenido una retórica de presión constante, señalando que lograr un entendimiento es un proceso complejo. El mandatario fijó un margen de diez a quince días para alcanzar una solución negociada, dejando abierta la opción militar en caso de un estancamiento definitivo. Ante esto, el equipo diplomático de Irán ha buscado rebajar las tensiones, indicando que el diálogo fluye por los canales habituales de la diplomacia internacional.
Finalmente, Araqchi insistió en que están preparados para discutir directamente sobre el borrador iraní en la próxima sesión. Aunque se han establecido lineamientos generales para el pacto, el canciller evitó profundizar en compromisos vinculantes específicos hasta que el proceso concluya. El entorno actual, marcado por sanciones y advertencias, obliga al equipo negociador a buscar un equilibrio entre la preservación de sus intereses estratégicos y la urgente necesidad de alivio económico.
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