El reconocido especialista en meteorología, Abraham Levy, conocido popularmente como el ‘hombre del tiempo’, ha emitido una contundente advertencia sobre la situación climática actual en la región. Según el experto, El Niño Costero ya se encuentra plenamente activo y su desarrollo se está produciendo de manera acelerada, lo que exige una respuesta inmediata de las autoridades competentes.
Durante su pronunciamiento, Levy fue tajante al señalar la magnitud del problema con la siguiente cita:
“El Niño Costero está con nosotros; está creciendo y lo está haciendo rápido”.
El analista subrayó que si la administración nacional, encabezada por José María Balcázar, en coordinación con los gobiernos regionales y municipales, no sitúa la gestión del clima como una prioridad absoluta, los efectos ambientales forzarán una actuación de emergencia. Esto, advirtió, acarreará mayores pérdidas humanas y económicas para la nación.
Impacto político y social del fenómeno
Para el especialista, la ciudadanía ya padece las consecuencias de este fenómeno, el cual tiene el potencial de intensificarse significativamente en el corto plazo. Levy vinculó la gestión del riesgo con el ámbito político, criticando la pasividad histórica frente a estos eventos climáticos:
“Esto también es política. Pero de la útil. Manos a la obra. Los Niños —entre sus estragos— acumulan una larga lista de políticos indolentes”.
Bajo esta premisa, hizo un llamado urgente a la sociedad civil para contribuir a la protección del país desde sus propias posibilidades.
El meteorólogo detalló que las intensas precipitaciones registradas en diversas provincias de la costa peruana son una manifestación directa de este evento. Explicó que el incremento en la temperatura superficial del mar crea el escenario propicio para el desarrollo de tormentas de gran magnitud, principalmente frente a las costas de Ecuador y el norte de Perú. Las zonas más vulnerables mencionadas incluyen Tumbes, el Alto Piura y, con menor incidencia, Lambayeque.

Los monitoreos técnicos indican que el caudal de los ríos y los niveles de lluvia en la zona septentrional se sitúan considerablemente por encima de los promedios habituales para este periodo del año. Datos proporcionados por la Dirección de Hidrografía y Navegación (DHN) respaldan esta preocupación. Por ejemplo, el 19 de febrero, la estación de Talara reportó una temperatura marina de 29°C, lo que representa un aumento de más de 6°C respecto a lo normal. En Paita, los termómetros alcanzaron casi 27°C, situándose 3,5°C por encima de la media histórica.
Proyecciones técnicas y alertas oficiales
Levy puntualizó que, por el momento, este calentamiento costero de gran relevancia se mantiene concentrado hasta la región de Lambayeque. Basándose en el sistema GHRSST-NASA de información satelital, el experto proyectó que la debilidad de los vientos continuará propiciando el calentamiento hasta aproximadamente el 26 de febrero. Este escenario podría abrir una ventana de afectación hacia el centro y el sur de la costa.
A medida que inicie el mes de marzo, se prevé un debilitamiento en la fuerza de los vientos. Aunque actualmente el evento se califica como de intensidad moderada, el panorama a largo plazo es complejo. Abraham Levy indicó que el fenómeno de La Niña en el Pacífico central se está disipando, lo que permitirá una transición hacia condiciones propias de El Niño para mediados del presente año, de acuerdo con los modelos internacionales.
Estas observaciones guardan coherencia con el reporte de la Comisión Multisectorial Encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN). El organismo oficializó recientemente el estado de “alerta de El Niño Costero” debido al calentamiento sostenido frente al litoral. Según el ENFEN, se recomienda considerar los siguientes puntos:
- El fenómeno presenta anomalías térmicas marcadas en el norte y centro del país.
- Existe una alta probabilidad de que las condiciones actuales se mantengan, al menos, hasta el mes de julio.
- Es imperativo que las autoridades refuercen las acciones de prevención y respuesta ante lluvias intensas, huaicos y desbordes.
- Se debe mantener un monitoreo permanente para anticipar cualquier situación de emergencia.
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