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Waymo defiende el uso de asistentes remotos en sus robotaxis

Waymo, la empresa de vehículos autónomos perteneciente al conglomerado Alphabet (Google), ha salido al paso de los cuestionamientos para respaldar su sistema de asistencia humana. Esta tecnología permite que operadores, de forma remota, colaboren en la supervisión y control de los robotaxis que actualmente brindan servicio en diversas ciudades de Estados Unidos.

Desde la organización se argumenta que, pese a que sus unidades se desplazan sin un conductor físico tras el volante, el componente humano permanece plenamente integrado en el proceso, operando desde centros de mando situados a miles de kilómetros. Esta transparencia sobre el funcionamiento de los asistentes remotos resulta crucial en la actual evolución del transporte público urbano.

¿Cuál es la labor de los operadores remotos de Waymo?

La base operativa de Waymo radica en una inteligencia artificial avanzada que guía a los robotaxis por las arterias estadounidenses sin intervención directa. No obstante, la firma admite que la autonomía completa aún no se ha alcanzado de forma absoluta, ya que existen escenarios viales ambiguos o inesperados que demandan el criterio de una persona.

Los asistentes humanos de Waymo no manejan los vehículos directamente, sino que ofrecen asesoramiento contextual y sugerencias al software. (REUTERS/Mike Blake/File Photo)

Frente a estos retos, los vehículos autónomos tienen la capacidad de solicitar el apoyo de operadores remotos. Es importante destacar que estos trabajadores no ejecutan una conducción directa ni maniobran el volante de forma telemática. Su función principal es el asesoramiento contextual: cuando el software halla una situación difícil de decodificar, emite una alerta y el asistente brinda una recomendación técnica.

La seguridad es el pilar de este diseño, según afirma Waymo. En casos donde el coche detecta obras viales mal señalizadas, transeúntes cruzando de forma errática o intersecciones con semáforos dañados, el sistema puede detenerse preventivamente para consultar al operador.

Desde sus puestos de monitoreo, los expertos revisan la data de los sensores del automóvil y sugieren la ruta más adecuada, ya sea desbloqueando una función, indicando una maniobra específica o determinando que el coche debe seguir detenido por precaución.

Actualmente, Waymo gestiona cuatro sedes de soporte remoto: dos ubicadas en suelo estadounidense (Arizona y Michigan) y otras dos situadas en Filipinas. La empresa justificó la presencia en el país asiático citando factores de infraestructura y conveniencia económica.

Waymo cuenta con cuatro centros de asistencia remota en Arizona, Michigan y Filipinas, elegidos por razones económicas y de infraestructura tecnológica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Postura de Waymo sobre la seguridad y el control operativo

La compañía ha respondido con determinación a las dudas presentadas por legisladores de Estados Unidos, quienes han expresado su preocupación por el nivel real de autonomía y los peligros de utilizar personal extranjero para estas tareas críticas.

Figuras políticas como el senador Ed Markey y el representante Buddy Carter han exigido reportes detallados sobre la ubicación, el entrenamiento y la velocidad de respuesta de estos operadores, además de la frecuencia con la que deben intervenir en los trayectos.

Waymo aclara que su metodología se diferencia de la “teleoperación” convencional. En su modelo, los asistentes no controlan el vehículo; el software decide autónomamente cuándo pedir ayuda y, lo más importante, retiene la autoridad final sobre las acciones ejecutadas.

“Esta distinción es fundamental para nuestro modelo de seguridad, asegurando que el sistema a bordo del vehículo siga siendo la autoridad principal y en tiempo real para la operación segura”

De hecho, el robotaxi tiene la potestad de ignorar las sugerencias del humano si estas son consideradas riesgosas para la seguridad. Según las estadísticas de la filial de Google, el tiempo de respuesta es de pocos segundos, y en la vasta mayoría de los trayectos, el coche resuelve los conflictos sin asistencia externa.

El sistema de Waymo mantiene la autoridad principal sobre el robotaxi y puede rechazar instrucciones de los asistentes remotos por razones de seguridad. (REUTERS/Brendan McDermid/Foto de archivo)

Dudas legislativas y requisitos de los operadores

La tensión en el Congreso estadounidense creció tras confirmarse que parte del soporte se realiza desde Filipinas. Los legisladores Markey y Carter advirtieron que la externalización podría conllevar riesgos de ciberseguridad y vulnerabilidad ante ataques externos, además de afectar el empleo nacional.

El senador Markey fue enfático al declarar que

“las empresas han proporcionado poca información acerca de la ubicación de estos operadores remotos, la frecuencia con la que intervienen en el vehículo autónomo o su cualificación”

.

Waymo asegura que el tiempo de respuesta entre la solicitud y la recomendación de un asistente remoto es de apenas unos segundos.(Foto: Opy Morales/Infobae)

Incluso se ha cuestionado si el personal en el extranjero entiende el contexto vial de Estados Unidos o si poseen licencias de conducir válidas en dicho país para comprender las normativas de tránsito locales.

Como respuesta, Waymo subrayó que todos sus colaboradores remotos deben poseer licencias de conducir vigentes (ya sea para vehículos livianos o furgonetas) y superar una revisión exhaustiva de sus antecedentes viales y penales. Sin embargo, aún queda la duda de si estas licencias deben ser obligatoriamente estadounidenses o si se aceptan documentos emitidos en los países de origen de los empleados.

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