El máximo responsable de la política exterior estadounidense, Marco Rubio, comunicó recientemente la elección de un nuevo funcionario encargado de velar por la salvaguarda del pueblo tibetano. Esta acción generó un rechazo inmediato por parte de China, cuyas autoridades describieron la iniciativa como una
“injerencia en sus asuntos internos”
.
De acuerdo con la información proporcionada por el secretario de Estado del gobierno liderado por Donald Trump, el cargo de coordinador especial para las temáticas vinculadas al Tíbet será ocupado por Riley Barnes. Previamente, Barnes se desempeñaba como adjunto en las áreas de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo. Cabe destacar que Beijing sostiene firmemente que el territorio tibetano es una zona indivisible de su nación.
En un pronunciamiento oficial emitido durante las celebraciones del Año Nuevo tibetano, Marco Rubio subrayó la postura de su país:
“Estados Unidos sigue comprometido con el apoyo a los derechos inalienables de los tibetanos y a su patrimonio lingüístico, cultural y religioso propio”
. Es relevante mencionar que la figura del coordinador especial para estos asuntos se encuentra establecida bajo el marco legal de Estados Unidos desde el año 2002.
Por su parte, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China manifestó su total desacuerdo con la vigencia de esta posición diplomática. La cancillería china reafirmó que
“los asuntos del Tíbet son asuntos internos de China y no toleran ninguna injerencia de ninguna fuerza externa”
, insistiendo en que la creación de dicho puesto vulnera la soberanía del gigante asiático.

El conflicto por la sucesión y la figura del Dalái Lama
La administración estadounidense ha manifestado públicamente sus temores ante una posible intervención del régimen chino en la designación del próximo Dalái Lama. El actual líder espiritual, Tenzin Gyatso, tiene 90 años de edad y es catalogado por Beijing como un dirigente de carácter “separatista”. Durante décadas, el Dalái Lama ha encabezado esfuerzos globales buscando alcanzar una mayor autonomía para la región del Tíbet.
El clima de confrontación se intensificó en agosto de 2025, cuando el gobierno chino decidió interrumpir sus vínculos oficiales con Petr Pavel, presidente de la República Checa. Esta represalia ocurrió luego de que el mandatario checo se encontrara en julio con el líder espiritual en India. Para Beijing, cualquier tipo de contacto con el líder religioso representa una ofensa directa a su integridad nacional.
Lin Jian, portavoz de la diplomacia china, fue tajante al declarar:
“A pesar de las reiteradas protestas y la firme oposición de China, el presidente checo, Petr Pavel, viajó a India para reunirse con el Dalai Lama”
. Según las valoraciones del régimen, este acto
“contraviene gravemente el compromiso político asumido por República Checa”
y, adicionalmente,
“atenta contra la soberanía e integridad territorial”
de China.
La cita diplomática se llevó a cabo en la ciudad de Leh, que funge como capital de Ladakh, en el área septentrional del territorio indio. El motivo del encuentro fue el nonagésimo cumpleaños del Dalái Lama. En la delegación checa también estuvo presente la embajadora en India, Eliska Zigova, en lo que Praga intentó calificar como una actividad de índole estrictamente “privada”.

Seguridad máxima para el líder tibetano
Durante el mes de julio del año pasado, el Dalái Lama emprendió una gira de 45 días por el Himalaya indio tras alcanzar los 90 años. Este viaje se produjo en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica respecto a quién será su sucesor. Los puntos clave de este evento fueron:
- El punto de partida fue Dharamsala, ciudad donde el líder espiritual permanece exiliado desde 1959.
- El traslado hacia Leh se realizó en una aeronave de la Fuerza Aérea India.
- Se activó el protocolo “Z-plus”, que representa el escalafón más alto de protección en India, incluyendo vigilancia intensiva y escoltas con armamento.
Al arribar a su destino, una multitud compuesta por seguidores, monjes de la tradición budista y pobladores locales se congregó para darle la bienvenida. La trayectoria lo condujo desde la terminal aérea hasta su hogar temporal en Shewatsel Phodrang, sitio donde permaneció resguardado durante la totalidad de su visita en la región.
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