La denominada silver economy ha dejado de ser un mercado de nicho para transformarse en un motor económico global. Actualmente, este sector posee un valor estimado que oscila entre los USD 50 y 70 billones, con proyecciones que indican que su tamaño podría duplicarse durante la próxima década, posicionándose como uno de los segmentos de mayor expansión en todo el mundo.
De acuerdo con proyecciones de la ONU, se espera que para el año 2050 existan más de 2 mil millones de personas mayores de 60 años a nivel global. Por su magnitud, esta industria ya compite con sectores estratégicos como la energía o la tecnología, lo que obliga a gobiernos y corporaciones a considerarla una prioridad para el crecimiento y el empleo.
Alicia Moszkowski, consultora experta en Silver Economy con trayectoria en estrategia, marketing y comunicación, asesora a empresas y emprendedores que buscan conectar con el segmento de 60 años en adelante. Según la especialista, el comportamiento de este consumidor tiene particularidades muy definidas.
«Se trata de un público que prioriza la calidad de vida, y la funcionalidad, por sobre otras variables. La confianza en las marcas y las recomendaciones pesan fuerte, y se inclina bastante a obtener soluciones»
Moszkowski explica que en este grupo el gasto suele estar destinado a garantizar la autonomía y el bienestar personal.
«Te diría que no consumen menos, sino distinto. No juega tanto el tener más como el vivir mejor»
, afirma la consultora.
Características del comprador senior
Este perfil de consumidor demuestra una mayor conciencia en la evaluación de riesgos en comparación con los jóvenes. Aspectos como el acompañamiento post-venta y las recomendaciones de terceros son cruciales. Además, las conexiones sociales cobran un papel protagónico ante la problemática de la soledad no deseada. Un dato relevante es que en la Ciudad de Buenos Aires, uno de cada cuatro hogares está liderado por una persona mayor de 60 años, siendo muchos de ellos unipersonales.

En cuanto a la psicología del consumo, Moszkowski señala que la compra por impulso disminuye drásticamente en este segmento. El consumidor silver es más reflexivo y prefiere invertir en experiencias y vivencias de calidad, como el turismo, en lugar de acumular productos físicos.
Respecto al poder adquisitivo, el segmento ABC1 muestra una capacidad de compra robusta.
«En general, ya no hay que pagar colegios ni universidades, los hijos se han independizado… Tienen menos compromisos por gastos fijos«
, detalla la experta, aclarando que esta realidad es específica de dicha franja socioeconómica.
Adopción tecnológica y barreras digitales
A pesar del avance tecnológico, el comprador senior es prudente. Existe una actitud de alerta ante posibles estafas virtuales o hackeos, lo que refuerza la preferencia por la atención humana.
«Los chatbots fastidian mucho»
, asegura Moszkowski. No obstante, el consumo se ha vuelto mixto: los usuarios realizan una investigación online previa pero prefieren finalizar la transacción de manera offline para asegurar soporte y confianza.
El uso de smartphones ha facilitado diversas áreas de su vida, aunque el e-commerce todavía presenta desafíos de usabilidad. El interés por lo digital crece incluso en los estratos socioeconómicos C2 y C3.

Nuevos hábitos y nichos de mercado
Al avanzar en la franja silver, ciertos consumos tradicionales son reemplazados por nuevas necesidades:
- Capacitación: Existe un auge en el interés por aprender temas nuevos para estimular la neuroplasticidad cerebral.
- Salud y bienestar: Fuerte demanda de servicios de salud preventiva y seguros de asistencia cotidiana.
- Hogar: Inversiones para lograr una vivienda más confortable y segura.
- Socialización: Gran participación en viajes grupales temáticos (históricos, musicales) y, sorprendentemente, en dating apps.
A pesar de este potencial, Moszkowski advierte que muchas empresas aún operan bajo estereotipos edadistas. La publicidad suele vincular a los mayores exclusivamente con la salud y los cuidados, dejando de lado el disfrute y el placer de los adultos autoválidos.
Impacto en diversas industrias
En el mundo de la moda, la tendencia se inclina hacia el confort con estilo y el asesoramiento personalizado en tienda. Por otro lado, en el sector transporte, muchos seniors están dejando de usar vehículos propios para optar por apps de movilidad o alquileres temporales.

La tecnología también se hace presente mediante wearables para monitoreo de salud, telemedicina y el uso de domótica simple en el hogar. Asimismo, el sector de la medicina estética experimenta un incremento en las ventas de servicios destinados a mantener una imagen juvenil, impulsado en parte por la presión social del edadismo.
Finalmente, la experta concluye que las empresas deberán adaptar sus estrategias de marketing obligatoriamente. Ante la baja natalidad y el aumento de la longevidad, el consumidor silver se ha vuelto un actor con un poder de decisión determinante para el futuro del comercio mundial.
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