En una coyuntura política convulsa, marcada por la salida de José Jerí, el Congreso de la República ha concretado un proceso administrativo para la adquisición de una nueva flota vehicular que implica un desembolso millonario. Con una votación de 75 votos a favor, el Legislativo oficializó la censura de Jerí, quien al dejar sus funciones perdió la banda presidencial y la inmunidad legal que ostentaba, un hecho que altera significativamente el desarrollo de las indagaciones que la Fiscalía lleva en su contra.
Mientras se resolvía esta crisis política, la institución legislativa avanzó en los trámites para la compra de diez vehículos, a los que se suman gestiones para adquirir otras 18 unidades adicionales, entre automóviles y camionetas de estreno. El presupuesto total asignado para esta operación alcanza los S/ 5 millones 900 mil. Si se realiza un desglose proporcional de este monto, el costo por cada unidad podría ascender a los S/ 330 mil, lo que representa un valor cercano a los 100 mil dólares por cada vehículo.
Detalles de la nueva flota parlamentaria
Los documentos oficiales del proceso de licitación especifican que el lote solicitado se compone de 10 sedanes, 6 camionetas pick-up 4×4 y 2 unidades SUV 4×4 ejecutivas. Todos los vehículos deben ser nuevos y tener como año de fabricación mínimo el 2025. Según la justificación institucional, esta inversión busca “renovar la flota vehicular con proyección a la bicameralidad” y asegurar que los integrantes de la Mesa Directiva cuenten con transportes en óptimas condiciones operativas.
Un incremento presupuestario de más del 100%
Uno de los puntos más debatidos es el notable incremento en los fondos destinados a este fin. Durante el año 2025, la partida presupuestaria para la renovación de autos fue de S/ 2 millones 689 mil. Sin embargo, para el periodo 2026, el monto se elevó drásticamente a S/ 5 millones 900 mil, lo que significa que el presupuesto se duplicó en apenas doce meses.
Hasta el momento, el Parlamento no ha presentado un informe detallado que aclare cuántos vehículos operativos posee actualmente ni cuál es el estado mecánico de los mismos. Tampoco se ha especificado la manera en que se distribuirán estas nuevas unidades entre las diferentes dependencias y sedes legislativas.
Requerimientos técnicos y exclusividad
Las bases de la convocatoria exigen características que posicionan a los vehículos en el segmento de gama alta. Para las SUV, se demanda que posean tres filas de asientos, motores potentes de hasta seis cilindros en V, sistemas de climatización avanzados y tapicería íntegramente en cuero. Al respecto, el ingeniero Fernando Jiménez, quien lidera el servicio de Análisis Energético de la PUCP, señaló que
“las SUV de ese segmento pueden ubicarse en la gama alta del mercado”
. Asimismo, el experto mencionó que las unidades podrían incluir
“equipamiento adicional según la propuesta del postor”
.
En cuanto a los sedanes y las camionetas pick-up, los estándares de confort solicitados corresponden a vehículos de categoría superior. La restricción de que el año de fabricación sea obligatoriamente 2025 en adelante reduce la competencia a los modelos más recientes de la industria automotriz.
Antecedentes de adquisiciones y donaciones

La discusión sobre la necesidad de esta compra incluye antecedentes cercanos. En el transcurso de 2024, la Cancillería transfirió ocho automóviles al Congreso para uso exclusivo de la Mesa Directiva, destacando marcas como Toyota y Hongqi.
Además, en fechas recientes se concretó la adquisición de otras diez unidades por S/ 1 millón 273 mil. En ese paquete figuran autos Nissan y camionetas Mitsubishi destinados a desplazamientos oficiales.
Con la ejecución de esta nueva licitación, se prevé que un total de 28 vehículos nuevos estén al servicio de las sedes del Parlamento, sumando las compras ya finalizadas y las que están en proceso. Este escenario ocurre mientras se asimilan los efectos de la censura contra José Jerí, cuya salida del cargo con 75 votos ha retirado los privilegios de protección legal presidencial, impactando directamente en su situación ante la justicia. El proceso de adquisición sigue su curso administrativo a la espera de las ofertas técnicas finales.
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