En la ciudad de Ginebra, las delegaciones de Ucrania y Rusia sostienen este miércoles una segunda jornada consecutiva de conversaciones de paz. Este proceso cuenta con la mediación directa de Estados Unidos, cuyo principal representante ha subrayado la existencia de “avances significativos” en el camino para finalizar el enfrentamiento bélico más devastador en territorio europeo desde que concluyó la Segunda Guerra Mundial.
Este encuentro diplomático representa el esfuerzo más reciente por detener las hostilidades que se iniciaron en febrero de 2022. Hasta el momento, el conflicto ha provocado cientos de miles de fallecimientos, el desplazamiento de millones de ciudadanos y la destrucción de extensas regiones en el sur y el este del territorio ucraniano. A pesar del rol mediador de la administración estadounidense, las partes en conflicto aún no logran consensos sobre la soberanía territorial, punto neurálgico de la disputa.
Steve Witkoff, enviado especial del gobierno de Donald Trump en estos diálogos desarrollados en Suiza, manifestó que la intervención de Washington ha permitido progresos en la mesa de negociación. A través de la red social X, el funcionario expresó:
“El éxito del presidente Trump en reunir a ambas partes de esta guerra ha tenido avances significativos y estamos orgullosos de trabajar bajo su liderazgo para detener las matanzas en este terrible conflicto”
Witkoff añadió que los representantes de ambos países han aceptado trasladar los puntos tratados a sus respectivos líderes para persistir en la búsqueda de un pacto definitivo. 
Tensión en la mesa de diálogo y posturas oficiales
La sesión inicial, llevada a cabo el pasado martes, se prolongó por un espacio de seis horas. Fuentes próximas a la comitiva rusa señalaron que la reunión estuvo marcada por la tensión y que el intercambio directo entre los grupos terminó al cumplirse dicho tiempo. Por su parte, el mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky, declaró en su mensaje nocturno que su nación está lista para “avanzar rápidamente hacia un acuerdo digno para poner fin a la guerra”.
No obstante, el presidente de Ucrania cuestionó las verdaderas intenciones del Kremlin al preguntar: “¿Qué es lo que quieren?”. Zelensky recriminó a Rusia por priorizar las ofensivas con misiles en lugar de comprometerse con una “diplomacia real”.
Para estas sesiones en Ginebra, el Kremlin ratificó como su negociador principal a Vladimir Medinski, quien fuera ministro de Cultura. Por el bando de Kiev, la delegación es liderada por el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Rustem Umiérov. Este último confirmó que las pláticas se reanudan hoy miércoles.
Umiérov resaltó el papel de Estados Unidos y detalló que ha mantenido reuniones con otros aliados internacionales para socializar los resultados del primer día.
“He concluido una reunión separada con representantes de Estados Unidos y socios europeos: Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Suiza”
, publicó en su canal de Telegram, especificando que se abordaron mecanismos prácticos para hallar soluciones al conflicto. 
Presión internacional y situación en el frente de batalla
La administración de Donald Trump ha intensificado la búsqueda de una salida negociada a una guerra que se encamina a su cuarto año de duración. Previamente, dos intentos de negociación en Abu Dhabi concluyeron sin resultados tangibles. El lunes pasado, Trump instó a las autoridades ucranianas a alcanzar un pacto, afirmando que “más les vale sentarse a la mesa, y rápido”.
Ante esta postura, Zelensky manifestó su disconformidad durante una entrevista con el medio Axios, donde calificó como algo que “no era justo” el hecho de ser forzados a negociar en condiciones desfavorables. Advirtió además que una paz estable no será posible si se le entrega una victoria total a Moscú. “Espero que solo sea una táctica y no una decisión”, puntualizó sobre la presión externa.
Mientras la diplomacia se activa en Suiza, la violencia persiste en el terreno. Ucrania denunció que, previo al inicio de las conversaciones, las fuerzas rusas lanzaron 29 misiles y 396 drones el martes por la noche. Estos ataques resultaron en la muerte de cuatro personas y cortes de energía masivos en el sur ucraniano. Posteriormente, el Estado Mayor de Kiev informó sobre el lanzamiento de otros 28 misiles y 109 bombas guiadas por parte de Moscú. 
En contraparte, Rusia señaló a Ucrania por el disparo de más de 150 drones dirigidos a regiones del sur y a la península de Crimea (bajo administración rusa desde 2014). Actualmente, Moscú domina cerca del 20% del territorio ucraniano y exige el control absoluto de Donetsk como condición para cualquier tratado, bajo amenaza de tomarlo por la vía militar.
Pese a esto, el ejército de Ucrania ha reportado progresos recientes; según datos analizados del Instituto para el Estudio de la Guerra, las fuerzas de Kiev recuperaron 201 kilómetros cuadrados en la última semana. En este complejo marco de hostilidades y brechas territoriales, las delegaciones vuelven a encontrarse hoy en Ginebra para intentar sostener el diálogo.
Fuente: Fuente