El presidente de Argentinos Juniors, Cristian Malaspina, se pronunció públicamente sobre la situación contractual de Matías Lugo y su frustrada inscripción en Barcelona SC. El directivo explicó que el club argentino envió el contrato firmado el 2 de febrero y que, días después, fueron notificados sobre la transferencia realizada desde Ecuador, aunque —según su versión— esta se efectuó de manera incorrecta por un error en el usuario destinatario.
Malaspina también señaló que Barcelona SC atravesaba una prohibición que le impedía inscribir jugadores, situación que —afirmó— fue regularizada el sábado. Sin embargo, indicó que la respuesta oficial se demoró porque la AFA se encontraba de feriado y recién contestó el lunes. “A mí como presidente nadie de Barcelona me llamó, como suele pasar en estos casos siempre hay demora”, manifestó, dejando entrever su malestar por la falta de comunicación directa entre dirigencias.
El titular del club de La Paternal fue enfático al rechazar cualquier insinuación sobre una intención de impedir que el futbolista pueda jugar. “Si hubiese estado en nuestro ánimo que el jugador no juegue, hubiésemos puesto una cláusula para que no juegue”, afirmó. Además, remarcó que Barcelona tuvo más de diez días para completar el trámite y que la operación se realizó “a último momento y mal”, reiterando que nadie se contactó con él para solicitar colaboración.
Finalmente, Malaspina expresó su molestia por lo que considera un intento de dañar la imagen institucional de Argentinos Juniors. “Me molesta que ensucien el nombre de la institución. No es la primera vez que vamos a jugar la copa… tenemos la conciencia tranquila”, sentenció, en medio de la polémica que rodea el traspaso y la habilitación del jugador.