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Siete métodos científicos para combatir la fatiga y recuperar energía

Experimentar un estado de agotamiento profundo trasciende la simple falta de sueño. La fatiga se manifiesta como una condición debilitante que golpea tanto la resistencia física como la salud mental, entorpeciendo el desarrollo normal de las tareas cotidianas y transformándose en una pesada carga emocional. Sobre este fenómeno, Leorey Saligan, destacado investigador de la Universidad Rutgers, señala que esta sensación puede llegar a ser abrumadora para quienes la padecen.

Si bien es común atravesar periodos cortos de cansancio excesivo en distintas etapas de la vida, los profesionales de la salud sugieren realizar una consulta médica si los síntomas se prolongan por varias semanas. Esto permite descartar cualquier patología clínica subyacente que pueda estar provocando este estado. Diversos estudios especializados proponen siete tácticas naturales fundamentadas en la ciencia para mitigar la fatiga y optimizar el rendimiento energético diario.

1. Actividad física de bajo impacto

Contrario a lo que podría pensarse, realizar ejercicio moderado es una de las herramientas más potentes para revertir el cansancio. Según indica Saligan, esta práctica

“se ha demostrado ser muy efectivo para reducir la gravedad e impacto de la fatiga”

.

Incorporar caminatas, sesiones de entrenamiento de fuerza controlada o la práctica de yoga puede marcar la diferencia, incluso en esos días donde la motivación es escasa debido al propio agotamiento corporal.

Caminar o realizar entrenamiento moderado contribuye significativamente a disminuir el cansancio general (Imagen Ilustrativa Infobae)

La clave reside en la progresión; se sugiere comenzar con rutinas de corta duración. Una investigación realizada en el año 2008 reveló que el ejercicio de baja intensidad logró disminuir los síntomas de cansancio en un 65% en individuos que anteriormente eran sedentarios, obteniendo mejores resultados que aquellos que realizaron actividades de intensidad media. Para proteger la calidad del descanso, se aconseja no ejercitarse en horas cercanas al momento de dormir.

2. La relevancia de una hidratación constante

Mantener niveles adecuados de líquidos en el organismo es un factor determinante para potenciar la concentración, asegurar la movilidad de las articulaciones y favorecer una circulación sanguínea eficiente.

La especialista en epidemiología nutricional, Jodi Stookey, propone la ingesta de al menos un litro de agua al día, haciendo especial hincapié en la necesidad de hidratarse inmediatamente después de despertar, tras el periodo de ayuno nocturno.

La hidratación adecuada contribuye a una mejor concentración y mejora el funcionamiento del cerebro según especialistas en nutrición (Imagen Ilustrativa Infobae)

Incluso una deshidratación mínima puede agudizar la percepción de cansancio. En este sentido, un estudio del 2019 comprobó que estudiantes con déficit de líquidos mostraron una recuperación notable en su atención, memoria a corto plazo y velocidad de reacción tras beber 1,5 litros de agua. Por lo tanto, el consumo de agua se erige como un soporte vital tanto para la agilidad mental como para la vitalidad física.

3. Higiene del sueño y descanso reparador

Aunque el sueño es indispensable, lograr un descanso de calidad puede ser difícil para quienes sufren de fatiga. Es un error común descansar demasiado durante las horas del día, ya que esto suele empeorar el letargo y sabotear el sueño nocturno.

Para establecer una rutina de sueño saludable, los expertos recomiendan las siguientes medidas:

  • Definir horarios fijos para acostarse y levantarse.
  • Asegurar que el dormitorio permanezca en una temperatura fresca y en total oscuridad.
  • Restringir el contacto con pantallas electrónicas antes de dormir.
  • Implementar hábitos de relajación previos al descanso.

El sueño cumple una función esencial para la salud física y mental al contribuir a la recuperación del organismo (Imagen Ilustrativa Infobae)

Asimismo, es fundamental prescindir de sustancias como el alcohol y la cafeína en las horas previas a la pernoctación. Estas acciones conjuntas permiten que el sueño sea verdaderamente restaurador, reduciendo la somnolencia diurna.

4. Uso estratégico de la cafeína

La cafeína actúa como un estimulante eficaz contra el bajo desempeño intelectual y físico. Diversos análisis indican que ingerirla antes de enfrentar retos que demanden un alto esfuerzo mental ayuda a mitigar la sensación de agobio. Las dosis sugeridas fluctúan entre los 40 y 300 miligramos diarios, lo que equivale aproximadamente a un rango de entre media y cuatro tazas de café.

La cafeína ayuda a combatir el bajo rendimiento físico y mental según expertos citados por estudios recientes (Imagen Ilustrativa Infobae)

No obstante, el consumo excesivo puede ser contraproducente, generando caídas drásticas de energía que intensifican la fatiga a largo plazo. Por ello, se insiste en no sobrepasar el límite de las cuatro tazas diarias para obtener únicamente sus beneficios revitalizantes.

5. El poder sanador de la naturaleza

El vínculo con los entornos verdes y los espacios abiertos genera beneficios directos en la lucha contra el agotamiento. Múltiples investigaciones han confirmado que la exposición a la naturaleza es capaz de restaurar funciones cognitivas esenciales como la flexibilidad mental, la capacidad de enfoque y la memoria de trabajo.

Diversos estudios científicos destacan los beneficios de los espacios verdes para la recuperación del agotamiento físico y mental (Imagen Ilustrativa Infobae)

Acciones sencillas como caminar por un sendero arbolado, visitar una zona de parques o simplemente pasar tiempo en un ambiente natural pueden acelerar el proceso de recuperación del organismo. Integrar estas escapadas naturales es una estrategia de bajo costo y alto impacto para el bienestar integral.

6. Música para estimular el cerebro

Escuchar melodías que resulten agradables al individuo ayuda a disminuir el margen de error y a sostener el rendimiento en labores que requieren alta concentración bajo condiciones de fatiga.

Una revisión científica global publicada en 2025 concluyó que las personas que escuchaban su música favorita mientras realizaban pruebas de memoria obtuvieron mejores resultados que aquellas que permanecieron en silencio.

Un estudio de 2025 revela que escuchar música preferida reduce los errores durante tareas de memoria exigentes (Imagen Ilustrativa Infobae)

Martin Behrens, experto en fisiología del deporte, detalla que este fenómeno se produce por la activación del sistema dopaminérgico. Esto genera la liberación de dopamina, un neurotransmisor vital relacionado con el placer y la motivación personal. Aunque Behrens aclara que esta área de estudio sigue evolucionando, los resultados actuales son sumamente prometedores.

7. Actividades de ocio y cuidado personal

Dedicar momentos específicos al disfrute personal y a tareas recreativas es un pilar básico para combatir el cansancio crónico. David Clarke, quien preside la Asociación para el Tratamiento de los Síntomas Neuroplásticos, sugiere a las personas:

“busca una actividad que no tenga más razón que tu propia alegría”

.

El disfrute personal a través de actividades recreativas resulta esencial para combatir la fatiga, según expertos en neuroplasticidad (Imagen Ilustrativa Infobae)

Clarke observa que, para muchos adultos, priorizar el juego o el ocio puede parecer algo secundario, a pesar de que tiene efectos positivos comprobados en la salud mental.

Para finalizar, la reducción del estrés mediante el fortalecimiento del apoyo social —como colaborar con amigos en tareas domésticas o compartir alimentos— y la práctica de disciplinas como la meditación o el yoga, constituyen piezas fundamentales en el rompecabezas para recuperar la energía perdida.

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