Durante su participación en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el exmandatario colombiano y Premio Nobel de Paz, Juan Manuel Santos, manifestó su total respaldo a la reciente reunión sostenida entre el presidente Gustavo Petro y el líder estadounidense Donald Trump. Santos calificó este acercamiento como un mensaje sumamente favorable para el fortalecimiento de los vínculos entre ambas naciones.
En declaraciones ofrecidas a la prensa internacional, el exgobernante recalcó que la vía diplomática debe ser la prioridad absoluta, refiriéndose al encuentro que tuvo lugar en la ciudad de Washington a inicios del mes de febrero. Para Santos, este tipo de contactos personales superan las limitaciones de las disputas públicas.
“Yo lo vi muy bien, porque es la demostración de que la diplomacia y el diálogo es mucho más productivo que la confrontación, que los insultos, que la diplomacia por las redes sociales”
La cita entre Gustavo Petro y Donald Trump había generado una gran expectativa en la opinión pública de Colombia y Estados Unidos. Esto se debe principalmente a las marcadas diferencias ideológicas que suelen separar a sus respectivas administraciones. Sin embargo, el expresidente considera que el pragmatismo en las relaciones exteriores es fundamental para el progreso común.
Juan Manuel Santos enfatizó que este acercamiento es bienvenido, aunque advirtió que es necesario que los acuerdos alcanzados se traduzcan en realidades palpables.
“El acercamiento es bienvenido y ojalá se mantenga”
sostuvo, añadiendo que el éxito de estos compromisos sería “muy bueno para Colombia y para la región”, dada la relevancia estratégica de esta alianza bilateral que trasciende las fronteras de ambos países.

Transición en Venezuela y la búsqueda de legitimidad
El exmandatario también analizó el panorama político en Venezuela tras la salida de Nicolás Maduro del poder. Santos reconoció que, si bien hay esperanza en diversos sectores, todavía persisten dudas significativas sobre la legalidad del proceso actual de transición.
“Lo que hoy la gente está esperando, el mundo entero y los venezolanos, es más certidumbre sobre cómo va a ser esa transición”
En su visión, la clave para una recuperación democrática exitosa radica en la legitimidad y en la inclusión de diversos sectores. Según el Nobel de Paz, es imprescindible asegurar
“más participación de la oposición en las discusiones sobre la transición”
para que el país recupere el reconocimiento internacional. Además, sugirió que cualquier esquema de amnistía para exfuncionarios del régimen debe regirse por un sistema de justicia transicional que cumpla con los estándares internacionales y repare a las víctimas.

La agenda de The Elders y los retos globales
En calidad de integrante de The Elders, el grupo de líderes globales fundado para promover los derechos humanos, Santos delineó cuatro desafíos críticos que la humanidad debe enfrentar con urgencia:
- Mitigación del riesgo nuclear: Fomentar acuerdos entre potencias para reducir los arsenales atómicos.
- Crisis climática: Reposicionar esta amenaza como una prioridad ante el avance del calentamiento global.
- Gestión de pandemias: Optimizar la ayuda internacional para enfrentar futuras crisis de salud pública.
- Inteligencia Artificial: Garantizar que su evolución sea fruto de la cooperación y no de una carrera tecnológica hostil.
El líder colombiano advirtió sobre las fallas estructurales detectadas durante la crisis sanitaria pasada.
“No es si viene, sino cuándo viene y qué tan fuerte viene la próxima pandemia”
, manifestó con tono de alerta al criticar la falta de cooperación global.

Postura sobre la “Junta de Paz”
Finalmente, Juan Manuel Santos se refirió a la propuesta de crear una “Junta de Paz” impulsada por la administración de Donald Trump. El expresidente advirtió que las nuevas iniciativas internacionales deben ser un complemento para los organismos ya establecidos, como la Organización de las Naciones Unidas, y no un reemplazo de los mismos.
Si bien admitió que el sistema multilateral requiere de modernizaciones profundas, fue tajante al defender su existencia frente a la posibilidad de un vacío institucional.
“Nadie duda de que esas instituciones necesitan cambios, necesitan reformas, pero lo peor que puede pasar es abolirlas, porque la alternativa es desastrosa”
, concluyó.
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