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Papa León XIV envía mensaje de paz ante el próximo Año Nuevo Lunar

Durante el tradicional rezo del Ángelus dominical, el papa León XIV hizo un llamado global para que el Año Nuevo Lunar, festividad que iniciará el próximo 17 de febrero, se convierta en un motor fundamental para el desarrollo de la “paz y prosperidad para todos los pueblos”. El pontífice destacó la relevancia de esta fecha, que moviliza a miles de millones de personas tanto en Asia Oriental como en diversos rincones del planeta.

Desde la ventana del Palacio Apostólico, el obispo de Roma manifestó sus deseos de que esta celebración, caracterizada por la alegría, motive a los ciudadanos a “vivir con más intensidad las relaciones familiares y la amistad”. Asimismo, el papa León XIV enfatizó su esperanza de que los festejos traigan “serenidad a los hogares y a la sociedad” en su conjunto.

“Que sea una ocasión para mirar juntos al futuro, construyendo paz y prosperidad para todos los pueblos”

La gente observa las instalaciones de luz en el 32º Festival Internacional de Linternas de Zigong antes del Año Nuevo Lunar chino, que dará la bienvenida al Año del Caballo, en Zigong, provincia de Sichuan, China. 23 de enero de 2026. REUTERS/Maxim Shemetov

Considerada la festividad más trascendental del calendario asiático, el Año Nuevo Lunar genera anualmente uno de los flujos migratorios más impactantes de la Tierra, debido a que millones de ciudadanos viajan largas distancias para reencontrarse con sus parientes. “Con los mejores deseos para el nuevo Año, expreso a todos mi afecto”, puntualizó el líder de la Iglesia católica al concluir su mensaje.

Un récord histórico de movilización en China

Las autoridades del gobierno de China han proyectado cifras sin precedentes para este periodo. Según datos de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, se estima que se llevarán a cabo cerca de 9.500 millones de desplazamientos durante el lapso de 40 días que rodea al festival. Este volumen de viajes representa un hito estadístico para la nación.

El desglose de la movilidad indica que aproximadamente 540 millones de trayectos se efectuarán mediante la red ferroviaria, mientras que unos 95 millones de viajes se realizarán por vía aérea. El resto de los traslados se ejecutará mayoritariamente a través de las carreteras del país. Para la fuerza laboral china, que suele enfrentar extensas jornadas laborales y limitados días de descanso anual, este festival constituye un periodo de descanso y reunión de valor incalculable.

Los pasajeros viajan en tren durante la temporada alta de viajes del Festival de Primavera antes del Año Nuevo Lunar, cerca de Yucheng, provincia de Shandong, China, el 12 de febrero de 2026. REUTERS/Xiaoyu Yin

Nuevas tendencias: El “Año Nuevo inverso” y el turismo

A pesar de la tradición, ha surgido un fenómeno social entre la juventud conocido en plataformas digitales como ‘esquivar el Año Nuevo’. Esta tendencia consiste en evitar el regreso a las ciudades de origen para, en su lugar, utilizar los días libres en viajes turísticos o invitar a los padres y familiares cercanos a que se desplacen hacia las urbes donde residen los jóvenes.

De acuerdo con registros de la agencia China News Service, las reservas de transporte vinculadas al denominado “Año Nuevo inverso” experimentaron un crecimiento del 84% en comparación con el año anterior. Para facilitar esta nueva dinámica, diversas aerolíneas han implementado promociones y planes logísticos específicos.

La gente se toma fotos junto a una instalación que representa un caballo antes del Año Nuevo Lunar, en una calle turística de Pekín, China, el 13 de febrero de 2026. REUTERS/Maxim Shemetov

Un ejemplo de este cambio generacional es el caso de Li, una empleada de oficina establecida en Pekín. Aunque habitualmente pasaba estas fechas en la provincia de Shaanxi, este año ha decidido viajar a Filipinas. “Al principio mis padres no se lo tomaron bien porque supone una ruptura de la tradición”, confesó Li, aunque añadió que finalmente su familia comprendió su necesidad de desconexión del entorno laboral de la capital.

Sobre esta evolución en las costumbres, el economista Peng Peng explicó que las formas de celebrar la festividad se están volviendo mucho más heterogéneas. Según el experto, aunque se mantienen las raíces culturales, es positivo que surjan modalidades que prioricen la felicidad personal y el bienestar individual, adaptándose a las necesidades de la sociedad contemporánea.

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