La reconocida actriz Mónica Cruz ha protagonizado un evento exclusivo en el Hotel Eurobuilding de Madrid para realizar el lanzamiento oficial de su primera colección cápsula. Esta propuesta, diseñada en colaboración con Silvia Fernández, consta de 15 vestidos de alta costura destinados a eventos de gala y alfombras rojas. Durante la presentación, la artista resaltó que este proyecto busca reivindicar «el poder del amor a la moda». Mónica, quien además es el rostro de la campaña publicitaria, contó con el respaldo de figuras cercanas como Noelia López e Ingrid Asensio en este importante paso profesional.
La colección se distingue por haber sido elaborada de forma artesanal en el atelier que posee Silvia Fernández en la localidad de Ponferrada. Los diseños incluyen tejidos nobles, volúmenes estratégicos, drapeados y estructuras muy definidas. Como detalle personal, cada modelo lleva el nombre de una mujer que ha marcado la vida de la actriz, destacando piezas bautizadas como Antonella, Claudia, Debra, Frida, Isabel, Lola, Luna, Mia, Ornella y, por supuesto, Penélope. Mónica describió esta alianza creativa como «un regalo» que finalmente ve la luz tras un intenso proceso de trabajo.
Respaldo incondicional ante la polémica de Rosalía
En el marco de este estreno, la prensa consultó a Mónica Cruz sobre la controversia que involucra a la cantante Rosalía. La artista catalana fue denunciada por la organización Nofumadores.org tras aparecer fumando en un espacio cerrado durante el pódcast «Special People Club», conducido por Esty Quesada (conocida como ‘Soy una Pringada’). Dicha acción ha sido señalada como una posible infracción a la ley antitabaco y a las normativas audiovisuales, dado el impacto que el contenido tiene en el público joven a través de la plataforma Podimo.
Ante esto, Cruz se mostró solidaria con su amiga, a pesar de no estar al tanto de los detalles de la denuncia. «No sabía nada. No sé, yo qué te voy a decir. A mí Rosalía me parece fascinante», declaró. La actriz reflexionó sobre la presión mediática que enfrentan las figuras internacionales, señalando que «cuando alguien está ahí arriba, cada cosa que haga se lo van a mirar con lupa». Asimismo, calificó el trabajo de la cantante como «admirable» y se refirió a ella como «una maga» y alguien «muy cariñosa», aunque «muy jovencita» para la carga que conlleva la fama. Su postura final fue contundente: «Ahí apoyarla siempre».
Penélope Cruz y su conexión con Bad Bunny
Otro de los momentos destacados de la jornada fue cuando Mónica Cruz desveló detalles sobre los gustos musicales de su hermana, la oscarizada Penélope Cruz. Según relató, Penélope es una ferviente admiradora del reguetonero puertorriqueño Bad Bunny. «Mi hermana es que es súper fan, es súper fan, o sea, es desde hace muchos años, de hecho, yo descubrí a Bad Bunny por ella y es súper fan, siempre está poniendo su música, bailando y tal y no se pierde un concierto», confesó Mónica.
Esta afición quedó demostrada con la reciente aparición de la mayor de las hermanas Cruz en el Coliseo de San Juan. Durante la serie de conciertos del artista en Puerto Rico, Penélope participó en la apertura del tema ‘Voy a llevarte pa PR’. Microfóno en mano, la actriz generó una gran ovación entre los presentes al exclamar la frase: «¡Acho, PR es otra cosa!», consolidándose como una de las invitadas de honor de la estrella urbana.
Reflexiones sobre la maternidad y el entorno digital
Finalmente, Mónica Cruz abordó temas de relevancia social como el impacto de las redes sociales en los menores. La actriz expresó su respaldo a las medidas que limitan el acceso digital, calificando como «muy peligroso» que los adolescentes normalicen sus vínculos afectivos a través de contenidos pornográficos disponibles en internet. Compartió su experiencia como madre, admitiendo que a veces se siente superada al intentar regular el uso de pantallas en un entorno donde otros jóvenes tienen libertades distintas.
Su filosofía de crianza apuesta por el equilibrio, incentivando a que los hijos realicen deporte y «vivan», recuperando aspectos de «todo lo de antes». En cuanto a la privacidad de su propia hija, Mónica mantiene una postura firme: no la expondrá públicamente hasta que cumpla la mayoría de edad. Para ella, es fundamental que la menor tenga sus propias herramientas para defenderse antes de entrar en el ojo público, mientras ella se enfoca en «ir soltando poco a poco» sin descuidar su seguridad.
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