Un entorno de juego que recrea el movimiento del mar, una estación técnica de animación para desarrollar secuencias y una vasta colección de dibujos originales forman parte de la nueva exhibición que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas inauguró este sábado. El museo, ubicado en Los Ángeles, ofrece ahora una experiencia de inmersión profunda en la estética de Ponyo, considerada una de las producciones más emblemáticas del cineasta japonés Hayao Miyazaki.
Desde que la institución abrió sus puertas en el año 2021 con una retrospectiva sobre el maestro de la animación, el vínculo con el Studio Ghibli se ha fortalecido. La productora japonesa entregó al museo estadounidense decenas de ilustraciones originales de la cinta, lo que motivó la creación de esta sala. Jessica Niebel, comisaria de la muestra que estará disponible durante casi un año, afirmó que
“Es un tesoro tan grande que tuvimos que compartirlo con nuestros visitantes”
.
Un homenaje al dibujo artesanal
La exposición ocupa una superficie de poco más de 350 metros cuadrados dedicados exclusivamente a este filme estrenado originalmente en 2008. La obra, que toma inspiración del cuento La Sirenita de Hans Christian Andersen, relata el encuentro entre un pez con rostro de niña y Sosuke, un pequeño de cinco años. Pese a la oposición de su progenitor, el hechicero marino Fujimoto, la protagonista decide renunciar a su naturaleza mágica para unirse al mundo de los humanos.

Este largometraje fue reconocido mundialmente por su calidad visual al ser dibujado íntegramente a mano. Con este proyecto, Hayao Miyazaki decidió retomar las técnicas tradicionales de sus inicios, alejándose de los procesos asistidos por computadora empleados en cintas como El viaje de Chihiro o El castillo ambulante. Según destaca Niebel,
“Lo realmente especial de Ponyo es que le dijo a su equipo desde el principio que todo en esta película tenía que estar en movimiento”
, una premisa que permitió crear un ecosistema marino con tonalidades y corrientes que varían según la atmósfera de la escena.
Experiencias interactivas para toda la familia
Los seguidores de la técnica de animación podrán apreciar bocetos a lápiz de momentos determinantes y proyecciones de gran escala. No obstante, el diseño de la galería está pensado fundamentalmente para atraer a los niños, quienes gozan de entrada gratuita si son menores de 17 años. El espacio cuenta con estructuras azules que simulan el oleaje para el descanso, muros donde se pueden desplazar figuras de Ponyo y una recreación del cubo verde que el protagonista utiliza en la película.

Por otro lado, los adultos pueden participar activamente junto a los menores en las mesas de animación con luz. En estos módulos, los visitantes tienen la oportunidad de manipular figuras de colores de tiburones, cangrejos y medusas para realizar fotografías cuadro por cuadro y generar sus propias piezas animadas.
La propuesta logra revivir el universo de la película mediante dinámicas que resaltan los paisajes marinos y la dedicación del trabajo manual. En cada sección de la muestra se perciben los conceptos de transformación y alegría, permitiendo que los asistentes descubran los secretos detrás de esta obra maestra acuática y la visión artística única de su creador.
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