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La importancia del RCP: Cardiólogo salvó a su padre tras 35 minutos

Cada individuo posee el potencial de convertirse en un héroe anónimo. La capacidad de salvar una existencia está literalmente en nuestras manos a través de la técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP). Realizar esta maniobra puede marcar la diferencia definitiva entre la vida y la muerte.

Las estadísticas en Argentina son alarmantes: se registra un caso de muerte súbita cada 15 minutos, lo que representa un total de 45.000 fallecimientos anuales. Es una realidad estadística que existe una mayor probabilidad de fallecer por una afección cardíaca que en un incendio. No obstante, mientras los simulacros de evacuación son comunes, la capacitación masiva en RCP sigue siendo una tarea pendiente en la sociedad.

El doctor Mario Fitz Maurice, quien se desempeña como jefe del Servicio de Cardiología del Hospital Rivadavia, enfatiza la simplicidad de la maniobra:

“Vos, tus manos las llevás a todos lados. Y para hacer RCP es lo único que tenés que usar: las manos”

. Sin embargo, el médico destaca que la tecnología ha sido un factor determinante en la supervivencia. Antiguamente, las probabilidades de llegar con vida a un centro médico solo con maniobras manuales oscilaban entre el 15% y el 20%. Con la incorporación de un desfibrilador automático (DEA) antes de los cuatro minutos, las posibilidades de éxito ascienden al 80%.

La urgencia de espacios cardioprotegidos

Fitz Maurice, quien también ejerce como director médico del Instituto Nacional de Arritmia (INADEA), ha liderado desde 2017 una campaña para instalar estos equipos en lugares de alta concurrencia como shoppings, estaciones de servicio y centros educativos. Bajo su gestión, se ha logrado intervenir con éxito en diversos escenarios, desde estaciones de transporte hasta canchas de rugby.

El especialista es tajante sobre la accesibilidad de esta tecnología:

“Hoy, un desfibrilador vale menos que un celular”

. Por ello, insta a la ciudadanía a exigir la presencia de estos dispositivos en gimnasios, escuelas y clubes. Según el experto, la muerte súbita es inesperada y ocurre en personas aparentemente sanas durante la primera hora desde el inicio de los síntomas.

En cuanto a la capacitación, INADEA ha formado a más de 30.000 personas, logrando un registro documentado de 75 vidas salvadas. El concepto de cardioprotección no se limita a comprar un equipo; implica realizar una auditoría del espacio para garantizar que un desfibrilador sea accesible en menos de cuatro minutos desde cualquier punto del recinto.

Un drama personal: 35 minutos luchando por la vida

La convicción del doctor Fitz Maurice por la divulgación científica tiene una raíz profundamente personal. En el año 2000, el cardiólogo tuvo que aplicar sus conocimientos para salvar a su propio padre en una playa.

El relato es estremecedor: mientras descansaban en la costa, su padre sufrió un paro cardíaco. Ante la ausencia de ambulancias inmediatas o equipos electrónicos, el médico realizó maniobras de RCP durante 35 minutos ininterrumpidos.

“Pero estuve 35 minutos reanimándolo”

, recuerda sobre aquel episodio dantesco que, afortunadamente, permitió que su padre viviera 23 años más.

Mario Fitz Maurice le practicó a su padre 35 minutos de RCP.

A pesar de su experiencia profesional, el médico confiesa que sintió una profunda desesperación al tratar a un ser querido, aunque recalca la necesidad de aislarse emocionalmente durante el acto médico. Incluso, posteriormente, él mismo fue el encargado de operarlo para colocarle un desfibrilador implantable.

Ante una muerte súbita, con acceso a un desfibrilador las chances de llegar con vida al hospital son del 80%

Legislación y prevención en salud

En el ámbito legal, el doctor menciona la Ley Nacional 27.159, que regula la obligatoriedad de contar con desfibriladores en espacios públicos o privados que transiten más de 1000 personas, así como en centros deportivos y geriátricos. Lamentablemente, critica la falta de controles estatales para el cumplimiento de esta normativa.

Sobre la técnica de reanimación, Fitz Maurice aclara miedos comunes. En adultos, la efectividad de las compresiones es prioritaria:

“preferimos costillas rotas en el hospital que costillas sanas en el cementerio”

. Además, señala que el uso de los DEA actuales es sumamente sencillo, ya que los equipos emiten instrucciones de voz y no emiten descargas si el corazón no presenta la arritmia específica de la muerte súbita.

Para prevenir estos eventos, el cardiólogo recomienda chequeos anuales desde los 18 años, advirtiendo que la hipertensión —que afecta a la mitad de los adultos en Argentina sin que muchos lo sepan— es la patología más letal a nivel cardiovascular.

El sistema de salud y la ciencia

El panorama actual de la medicina preocupa al especialista. Denuncia que el sistema está saturado y que los profesionales están pésimamente remunerados, lo que ha provocado una caída en las vocaciones para especialidades críticas como la pediatría o la terapia intensiva.

Finalmente, aborda temas controvertidos como la vacunación, defendiendo su uso masivo basado en la relación costo-beneficio, y comparte su visión sobre la fe. Aunque es un hombre de ciencia, admite tener diálogos internos con Dios durante procedimientos complejos de cardiología intervencionista:

“sí, se le pide. Yo hago cardiología intervencionista… y decís: ‘Dale, dame una mano y que este sea el disparo en el que todo salga bien’”

.

Mario Fitz Maurico con Tatiana Schapiro en Infobae (Gastón Taylor)

Fuente: Fuente

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