La llegada de Bad Bunny a territorio argentino ha generado un revuelo masivo entre sus seguidores, quienes esperan con ansias las tres presentaciones programadas en el estadio River Plate. En la víspera de estos espectáculos que prometen llenar el Más Monumental, el intérprete boricua decidió explorar la oferta culinaria local, protagonizando una velada privada en NESS, un reconocido establecimiento de cocina a los fuegos liderado por el chef Leo Lanussol y su socio Esteban Cigluitti, ubicado en el barrio de Núñez.
Una noche de música y alta seguridad
Antes de sentarse a la mesa, el cantante de Puerto Rico fue visto en el Movistar Arena, donde asistió como espectador al concierto de Yandel. Este gesto no solo reforzó su vínculo con los grandes referentes del género urbano, sino que incrementó los rumores sobre una posible colaboración en el escenario del Más Monumental durante sus próximos shows.
El arribo de Benito Antonio —nombre real del artista— al restaurante situado en Grecia 3691 no fue fortuito. Previamente, un equipo de seguridad inspeccionó el lugar, evaluando los accesos y salidas para garantizar su integridad. Alrededor de las 22:50, el músico ingresó al local manteniendo un perfil sumamente bajo, cubierto con gorra, lentes oscuros, capucha y un pañuelo que ocultaba gran parte de su rostro. Pese al hermetismo inicial, los presentes destacaron que se mostró relajado, cordial y con disposición para bromear con el personal del sitio.
Sabores regionales y un postre inolvidable
La experiencia gastronómica incluyó una sofisticada cata de vinos que recorrió diversas zonas vitivinícolas de Argentina, con etiquetas provenientes de Mendoza, Salta, San Juan, Jujuy y la Patagonia. Al concluir la cita, el artista decidió llevarse dos botellas de estas selecciones. En cuanto al menú, la mesa fue servida con una variedad de platos destacados:
- Pan a las brasas (una técnica que sorprendió al cantante).
- Chipirones acompañados de huancaína negra.
- Cerdo con chili crisp.
- Arroz con queso Lincoln y brócoli.
- Flan de halva, el cual se convirtió en el plato estrella de la noche.
El chef Leo Lanussol, cuya propuesta fue recientemente ubicada en el puesto 64 de los Latin America’s 50 Best Restaurants 2025, compartió impresiones sobre los gustos del cantante durante la velada. El experto detalló cómo el artista cambió de opinión respecto a ciertos ingredientes y quedó fascinado con la repostería del lugar.
“Comió primero el chipirón y él dice que el morrón no le gusta y me dice: ‘Mirá, toda la vida me dieron morrón y nunca me gustó. No sé qué le hicieron a este, pero cuando lo vi dije: ‘Uy, no me va a gustar, y me encantó’. El pan le dimos uno, le trajimos el otro y comió la mitad y dijo: ‘Sacame esto, que esto es vicio’. Nunca había probado el pan quemado a las brasas. Y cuando apareció el flan, le llevamos dos flanes y dijo: ‘Uy, es un montón, no como mucho dulce’. Y cuando comenzó a comerlo, dijo: ‘Ah, no, quiero comer otro’. Y le dijimos: ‘¿Querés llevarte?’ y respondió: ‘Sí, ¿podré llevarme dos al hotel?’. Y así fue”.

Este paso por el restaurante NESS añade una anécdota más a la estadía del ‘Conejo Malo’ en Buenos Aires, donde cada uno de sus movimientos es seguido de cerca por la prensa y el público en general. La expectativa por sus presentaciones sigue en aumento mientras el artista disfruta de los placeres locales.
Vigilia en la Recoleta
Actualmente, el músico se encuentra alojado en el Palacio Duhau, un emblemático y lujoso hotel en el barrio de Recoleta. El recinto cuenta con un riguroso esquema de protección diseñado por su equipo personal para evitar filtraciones. No obstante, esto no ha impedido que decenas de fanáticos realicen guardias permanentes en las cercanías, con la esperanza de obtener una fotografía o un saludo de su ídolo, aunque hasta el momento hayan tenido que conformarse con ver el paso de camionetas con vidrios polarizados.
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