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Terapia EMDR: El método avalado por Harvard para sanar traumas

La técnica de desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) se ha consolidado en la actualidad como una de las herramientas más robustas para intervenir en casos de trauma y diversas patologías de la salud mental. Su efectividad cuenta con el respaldo de múltiples investigaciones científicas y el reconocimiento de instituciones de alto prestigio como Harvard Health Publishing, lo que ha permitido que este método se expanda a nivel global.

Tanto individuos que han atravesado vivencias traumáticas severas como aquellos que lidian con dificultades emocionales o psicológicas cotidianas encuentran en la EMDR un camino probado hacia la recuperación y el equilibrio mental.

Historia, validación internacional y aplicaciones

Esta metodología fue desarrollada originalmente a finales de la década de 1980 por la psicóloga Francine Shapiro. La especialista observó que los movimientos oculares rítmicos poseían la capacidad de reducir significativamente la carga emocional negativa asociada a ciertos pensamientos.

Con el avance de las décadas, la terapia recibió el aval formal de entidades de relevancia mundial como la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA) y el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos (VA). Dichas organizaciones recomiendan la EMDR como un tratamiento de primera línea para abordar el trastorno de estrés postraumático (TEPT), impulsando su adopción en diversos sistemas de salud.

La técnica EMDR también se utiliza para tratar ansiedad, depresión, trastorno obsesivo-compulsivo, dolor crónico y adicciones, según la Universidad de Harvard (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según reportes de la Universidad de Harvard, la aplicación de la EMDR no se limita exclusivamente al trauma. Actualmente, se utiliza de manera efectiva en pacientes que presentan:

  • Ansiedad y estados depresivos.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
  • Cuadros de dolor crónico.
  • Tratamiento de diversas adicciones.

Este amplio espectro de utilidad ha derivado en que un número creciente de profesionales de la salud mental busquen especializarse y obtener certificaciones oficiales en esta disciplina.

Dinámica de las sesiones y estimulación bilateral

La aplicación de la EMDR debe ser realizada exclusivamente por especialistas certificados. Las sesiones suelen tener una duración de entre 60 y 90 minutos, programándose generalmente una o dos veces por semana durante un ciclo que abarca de seis a doce encuentros. En la fase inicial, el terapeuta y el paciente trabajan en conjunto para detectar los problemas actuales y su conexión con vivencias del pasado, estableciendo así los objetivos terapéuticos.

El rasgo distintivo de este tratamiento es la estimulación bilateral. Durante este proceso, el profesional puede solicitar al paciente que siga el movimiento de sus dedos con la mirada, observe luces que se activan de forma alterna, escuche estímulos auditivos mediante auriculares o perciba breves toques en hombros o rodillas. Esta técnica facilita el procesamiento de memorias complejas sin que la persona se vea obligada a narrar minuciosamente cada detalle del evento doloroso.

La estimulación bilateral con movimientos oculares, sonidos o toques distingue la terapia EMDR de otros abordajes psicológicos tradicionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la denominada etapa de desensibilización, el paciente evoca el recuerdo negativo mientras se somete a la estimulación bilateral. En este lapso, se identifican creencias perjudiciales como el miedo, la culpa o la vergüenza, con el fin de transformarlas en pensamientos positivos y constructivos.

Dicho proceso es clave para fortalecer la autoestima y recobrar el sentido de control sobre la propia vida. Además, se invita al paciente a prestar atención a las sensaciones físicas que se manifiestan al recordar el evento, logrando una integración total entre la mente, las emociones y el cuerpo para superar definitivamente el trauma.

Perspectiva científica y recomendaciones

Diversos estudios científicos, incluidos aquellos difundidos por Harvard Health Publishing, ratifican que la EMDR es sumamente eficaz para el estrés postraumático y funciona como un complemento ideal para tratar otros trastornos. Elizabeth Ressler-Craig, supervisora clínica del Hospital McLean de Harvard, aclara que esta terapia también beneficia a quienes han enfrentado situaciones adversas que, aunque no se cataloguen como grandes traumas, entorpecen su vida diaria.

«Las experiencias traumáticas en la infancia aumentan el riesgo de desarrollar trastornos de personalidad»

Ressler-Craig enfatiza que este tipo de vivencias tempranas son factores de riesgo que deben ser abordados con precisión. Durante el tratamiento, el paciente mantiene un rol activo y es guiado de forma personalizada por el terapeuta, quien ajusta la estrategia según las necesidades particulares para garantizar la seguridad y el éxito del proceso.

Los especialistas enfatizan la importancia de acudir a profesionales certificados por organismos como EMDRIA para garantizar una terapia EMDR segura y efectiva (Imagen Ilustrativa Infobae)

Es fundamental que los interesados busquen profesionales debidamente titulados y acreditados por organismos de referencia, como la Asociación Internacional de EMDR (EMDRIA). Recurrir a los listados y directorios oficiales es la mejor forma de asegurar que el tratamiento sea impartido por expertos calificados.

Finalmente, cabe destacar que, aunque la EMDR ha probado ser de gran ayuda, no todos los pacientes presentan la misma respuesta. Por ello, los facultativos recomiendan una valoración inicial exhaustiva para determinar si es la opción adecuada para el caso particular. La técnica debe ser siempre supervisada por expertos, ya que una mala praxis podría limitar su efectividad o derivar en consecuencias no deseadas.

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