La reciente modificación normativa sobre la gestión de Cisjordania, ratificada por el gabinete de seguridad de Israel, ha provocado una profunda alarma en la comunidad internacional. Estas variaciones en la administración del territorio, que incluyen nuevas prerrogativas para la edificación y la tutela de emplazamientos sagrados, son percibidas por la Unión Europea como una amenaza directa a la estabilidad de la región y un obstáculo crítico para las negociaciones que buscan un acuerdo de paz definitivo entre israelíes y palestinos. Según el Servicio de Acción Exterior de la UE, estas acciones contravienen los principios del Derecho Internacional y entorpecen los esfuerzos globales por la seguridad en Oriente Próximo.
Postura oficial de la diplomacia europea
A través de un manifiesto oficial respaldado por Kaja Kallas, Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores, junto a las comisarias Dubravka Suica y Hadja Lahbib, se ratificó que el bloque europeo no reconoce la soberanía israelí sobre las zonas ocupadas desde junio de 1967. Esta posición es coherente con las resoluciones emitidas por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El documento advierte que cualquier alteración que afecte la aplicación del Protocolo de Hebrón, particularmente en lo referente a lugares de culto, arriesga el delicado equilibrio religioso de la zona.
Alcance de la reforma administrativa
La nueva estructura legal otorga a las instituciones israelíes facultades inéditas para autorizar proyectos de construcción en Cisjordania y controlar el uso del suelo. Entre los cambios más significativos destacan:
- La derogación de una ley vigente desde el periodo de control jordano que prohibía la compra de tierras por parte de personas no musulmanas.
- La eliminación de la confidencialidad en los registros de propiedad, permitiendo que cualquier interesado identifique dueños y presente ofertas de adquisición.
- La creación de una «autoridad municipal específica» para gestionar la Tumba de Raquel en Belén, encargándose directamente de su mantenimiento y limpieza.
Reacciones y rechazo global
El Servicio de Acción Exterior de la UE ha instado a las partes a evitar medidas unilaterales que incrementen la fricción social. La Unión Europea reafirmó su compromiso con la solución de dos Estados, promoviendo la coexistencia de un Estado de Israel y un Estado de Palestina independiente, democrático y soberano, bajo el amparo de la ONU.
«Una Cisjordania estable mantiene a Israel seguro y va en línea con el objetivo de la Administración de lograr la paz en la región»
Por otro lado, la Autoridad Palestina y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) han expresado su rechazo tajante. A nivel regional, un bloque de ocho naciones que incluye a Arabia Saudí, Jordania, Egipto y Qatar, calificó la resolución israelí como un acto ilegal que quiebra el Derecho Internacional. Este grupo de países enfatizó que tales reformas destruyen la viabilidad de un futuro Estado palestino.
Impacto en los acuerdos previos
Las disposiciones actuales rompen con el esquema establecido en 1997, el cual obligaba a un consenso bilateral entre israelíes y palestinos para cualquier obra en Hebrón. Asimismo, el gobierno de Estados Unidos manifestó su oposición a la anexión unilateral, subrayando que la estabilidad en la zona es fundamental para la seguridad israelí y la paz regional.
Finalmente, la UE enfatizó que la publicación de los registros de tierras y la eliminación de restricciones históricas para la compra de terrenos podrían transformar drásticamente la estructura socioeconómica de Cisjordania. El organismo europeo concluyó que continuará impulsando el diálogo para retomar las negociaciones, manteniendo su postura histórica de no validar la soberanía israelí en los territorios ocupados tras el conflicto de 1967.
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