En un movimiento diplomático y estratégico de gran relevancia, la Unión Europea ha localizado dos instalaciones militares en territorio de Ucrania destinadas a la capacitación de sus fuerzas armadas. Este plan se activaría una vez que se formalice un pacto para el cese de las hostilidades, según lo detallado por Kaja Kallas, la alta representante para Asuntos Exteriores del bloque comunitario. Esta iniciativa surge en un contexto donde las potencias de Occidente diseñan un entramado de garantías de seguridad para Kiev, con el fin de evitar nuevas incursiones de Rusia tras una posible resolución del conflicto.
Anuncio oficial en Bruselas
Durante un encuentro con los responsables de Defensa de la UE en Bruselas, Kallas fue enfática sobre los planes actuales de asistencia militar.
“Hemos estado discutiendo el entrenamiento de soldados ucranianos también en suelo ucraniano”
, manifestó la diplomática de origen estonio. En su intervención, añadió un dato clave para la logística futura:
“Hemos identificado dos centros de entrenamiento que podrían utilizarse con ese propósito”
. No obstante, la funcionaria mantuvo bajo reserva la ubicación exacta de dichos centros y el número de efectivos que podrían ser desplazados.
Esta propuesta es parte integral de una hoja de ruta impulsada principalmente por Reino Unido y Francia, naciones que buscan consolidar una presencia militar occidental en suelo ucraniano como mecanismo de disuasión frente al gobierno de Moscú. Es fundamental destacar que este despliegue se contempla únicamente para un escenario de posguerra o cese al fuego. No obstante, fuentes oficiales de la Unión Europea han señalado que los trabajos de adecuación y renovación de estas bases podrían iniciar incluso antes de que finalicen los combates, lo que demuestra un avance en la planificación estratégica.
Balance de la misión EUMAM
Desde el inicio de la invasión, la Unión Europea ha mantenido un apoyo constante a través de la Misión de Asistencia Militar de la Unión Europea (EUMAM), operativa desde octubre de 2022. Bajo este programa, se han obtenido los siguientes resultados:
- Capacitación de más de 86.000 soldados ucranianos fuera de sus fronteras.
- Inversión de 610 millones de euros en programas de formación.
- Participación activa de 24 Estados miembros.
- Entrenamiento especializado en Polonia y Alemania.
Los combatientes han recibido instrucción en tácticas básicas y en el uso de tecnología avanzada, tales como: tanques Leopard, sistemas de defensa antiaérea y obuses autopropulsados de última generación.

El rol de la ‘Coalición de los Dispuestos’
La posibilidad de trasladar la formación militar directamente a Ucrania marcaría un punto de inflexión en la política de defensa regional. Países como Francia y Reino Unido lideran la denominada Coalición de los Dispuestos, conformada por 34 naciones comprometidas con el soporte militar integral, que abarca desde apoyo naval hasta presencia terrestre una vez consolidada la paz. Por otro lado, Estados Unidos ha marcado una postura diferenciada, indicando que supervisaría los mecanismos de verificación de la tregua, pero sin el envío de tropas de combate al terreno.
Advertencias desde el Kremlin
La respuesta de Rusia no se ha hecho esperar, manteniendo un rechazo absoluto a la presencia de efectivos de la OTAN o potencias aliadas en la región. En septiembre del año pasado, Vladimir Putin fue tajante al declarar que cualquier grupo militar extranjero en Ucrania sería considerado un “objetivo legítimo” para sus ataques. Por su parte, el canciller Serguéi Lavrov ratificó en diciembre que su país no tolerará fuerzas occidentales bajo ninguna bandera ni marco organizativo en territorio ucraniano.
Desafíos para la paz y memoria histórica
Las garantías de seguridad son actualmente el eje de las conversaciones que Estados Unidos intenta facilitar entre las partes. Ucrania busca compromisos vinculantes ante el historial de incumplimientos de Rusia. Se recuerda con preocupación el Memorándum de Budapest de 1994, un acuerdo donde se prometía respetar la integridad territorial de Ucrania si esta entregaba su armamento nuclear; dicho pacto fue quebrantado primero con la toma de Crimea en 2014 y posteriormente con la invasión masiva de 2022.
Actualmente, el conflicto bélico persiste sin señales de una tregua cercana. Mientras en las capitales de Occidente se proyectan los planes para la reconstrucción y seguridad de posguerra, en el este de Ucrania las fuerzas rusas sostienen una ofensiva persistente, logrando avances territoriales paulatinos pero constantes en las últimas semanas.
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