Este miércoles, una masiva movilización de agricultores y ganaderos procedentes de diversos puntos de España ha tomado las calles de Madrid. El motivo principal de esta protesta es manifestar su rotundo rechazo a las reducciones presupuestarias de la Política Agraria Común (PAC) de la Unión Europea y al polémico acuerdo comercial UE-Mercosur. Bajo la coordinación de la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos y la Unión Nacional de Asociaciones del Sector Primario Independientes (Unaspi), los manifestantes buscan proteger no solo su sustento, sino también la calidad de los alimentos que llegan a los ciudadanos.
Durante la jornada, los portavoces enfatizaron que su lucha también vela por los derechos de los consumidores, señalando la importancia de
“de que no los engañen, que no les traigan a los lineales productos llenos de mierda y que no puedan seguir alimentándose con la salubridad alimentaria que tenemos”
. En este sentido, el sentimiento general de los asistentes se resume en la consigna: “Todos tenemos la costumbre de comer y queremos que sea bueno para la salud”.
Demandas estructurales del sector primario
Los participantes en la marcha exigen que el Estado español asegure una partida presupuestaria adecuada para salvaguardar la actividad agrícola bajo las nuevas directrices de la PAC, las cuales tendrán una mayor dependencia de la gestión de cada país miembro. Asimismo, han solicitado blindar al sector primario ante las repercusiones de acuerdos de libre comercio internacionales de gran escala, como el pactado con el Mercosur.
Al mismo tiempo, la manifestación sirve para demandar medidas urgentes que garanticen el futuro del campo, tales como:
- Implementación de herramientas a favor del relevo generacional en el campo.
- Cambio en los protocolos europeos de sanidad animal para evitar sacrificios innecesarios de cabezas de ganado.
- Garantías de sostenibilidad económica frente a la reducción progresiva de las ayudas directas.
La preocupación en el sector rural español es latente ante lo que califican como una amenaza a su supervivencia. Las organizaciones convocantes sostienen que la casi desaparición de diversas líneas de subvención, sumada a la lentitud en la adaptación de normativas sanitarias, está agravando la situación. Según explican, este escenario no facilita la protección sanitaria adecuada ni permite el desarrollo de las explotaciones agrarias.
Logística y recorrido de la protesta
La movilización ha contado con la presencia de 500 tractores que han transitado por las arterias principales de la capital. Aunque inicialmente se preveía la llegada de 1.500 vehículos, la organización recibió el viernes 6 de febrero una resolución gubernativa que limitó la cifra a medio millar por motivos de seguridad.
Debido a esta disposición oficial, se modificó el recorrido original. La comitiva inició su marcha a partir de las 11:30 horas desde la Plaza Colón, lugar donde se estacionó la maquinaria pesada. Desde allí, los manifestantes se desplazaron hacia la sede del Ministerio de Agricultura, circulando a través del Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado para visibilizar su descontento ante las autoridades.
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