La actual presidenta de la Asamblea General de la ONU, Annalena Baerbock, ha solicitado formalmente a la Unión Europea su colaboración para llevar a cabo un proceso de «reforma», «mejora» y búsqueda de una mayor «eficiencia» dentro de las Naciones Unidas. Durante su alocución, también exhortó al bloque europeo a encabezar una «alianza interregional» con el fin de salvaguardar la Carta de la ONU, documento que rige el sistema internacional bajo normas globales y que cuenta con el respaldo de la gestión de António Guterres.
En su intervención ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia) celebrada este martes, la también exministra de Relaciones Exteriores de Alemania destacó que resulta imperativo que «Europa defienda a Naciones Unidas», argumentando que ante el panorama geopolítico actual «el mundo necesita a la ONU».
«La ONU necesita a Europa no solo para defender su Carta y sus principios, sino también para reformarla, para mejorarla, para hacerla más efectiva y eficiente», declaró Baerbock ante los legisladores. Durante su discurso, admitió abiertamente que «claramente la ONU no es perfecta» y reconoció que en sus más de 80 años de trayectoria institucional se han generado problemas de «duplicación y demasiada burocracia».
Sin embargo, la funcionaria fue enfática al advertir que «ni un solo día el mundo estaría mejor sin Naciones Unidas». Bajo su perspectiva, cualquier falla en el sistema debe verse como «una imperfección es una oportunidad para fortalecer y refinar, no para derribar y demoler». En este sentido, recalcó que no se debe permitir que las deficiencias organizativas sean utilizadas como pretexto para «desmoronar todo lo construido» hasta la fecha.
Asimismo, Baerbock señaló que no se debería autorizar que «clubes exclusivos» asuman «responsabilidades por la paz mundial». Esta declaración fue una alusión directa a la propuesta de una Junta de Paz planteada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para intervenir en el cese de las hostilidades en Gaza y actuar como mediador en futuros conflictos internacionales.
Alianza estratégica por el orden internacional
En este escenario, hizo un llamado a la Unión Europea para que tome el liderazgo en la conformación de una alianza entre diversas regiones que incluya a naciones de África, América o Asia y el Pacífico. El objetivo sería «proteger, defender y promover» tanto la Carta de la ONU como el sistema de normas internacionales que, según sus palabras, «beneficia a todos, individual y colectivamente».
La líder de la Asamblea General también elogió la capacidad de respuesta de la UE, citando como ejemplo las acciones tomadas tras la invasión de Rusia a Ucrania. En ese momento, el bloque actuó con rapidez para aprobar «uno de los mayores paquetes de sanciones jamás registrados», demostrando que puede reaccionar «como una sola, con convicción y propósito».
«But no debemos endulzar ni olvidar que no habríamos podido hacerlo solos», aclaró ante la Eurocámara. Recordó que, aunque el planeta atendió el llamado de Europa tras el ataque a Ucrania, también hubo cuestionamientos sobre la ausencia europea en crisis previas y dudas sobre su compromiso futuro.
Según la visión de Baerbock, en la actualidad «el mundo está llamando» a la puerta de la UE. La fragilidad del orden internacional no afecta solo a regiones específicas como Groenlandia, sino que tiene un impacto directo en Latinoamérica, África y en la integridad de la propia Carta de la ONU.
«Con este espíritu, el secretario general, (António) Guterres, y yo hemos llamado a todos los Estados miembro a formar esa alianza interregional para proteger, defender y promover la Carta de la ONU», concluyó la diplomática.
Crisis de liquidez y sostenibilidad financiera
Abordando los cambios estructurales necesarios, la exministra alemana puso énfasis en la «crisis existencial de liquidez» que atraviesa la organización. Explicó que existen Estados miembros que demoran el pago de sus cuotas obligatorias o que, incluso, «no las han pagado en absoluto durante años».
«De acuerdo con las reglas financieras, si la ONU no puede gastar el dinero presupuestado, está obligada a devolver el dinero no gastado a los Estados miembro, a pesar de que este dinero nunca llegó a la ONU en primer lugar»
, denunció Baerbock. Ante esta situación, instó a los países europeos a «predicar con el ejemplo» y asegurar que la UE cumpla con «pagar sus cuotas a tiempo y en su totalidad».
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