La familia real noruega se enfrenta a un nuevo duelo tras confirmarse el fallecimiento de Veruschka Urquhart, madre del chamán Durek Verrett y suegra de la princesa Marta Luisa de Noruega. Urquhart perdió la vida a los 82 años, dejando tras de sí una historia marcada por la distancia emocional y los conflictos públicos con su descendiente.
El deceso ha puesto nuevamente bajo la lupa la fracturada relación que mantenían madre e hijo. Durante los últimos años, el vínculo entre Veruschka Urquhart y Durek Verrett estuvo condicionado por el desencuentro y las acusaciones mutuas. La fallecida llegó a afirmar en diversos medios que su hijo le había “comido la cabeza” a la princesa Marta Luisa, una declaración que evidenció la ruptura total de los lazos familiares y que motivó respuestas legales por parte de la pareja.

Uno de los puntos que más atención ha captado tras su partida es su última voluntad. Se ha dado a conocer que el deseo final de Urquhart era que sus cenizas fuesen esparcidas en las aguas de Oslo. No obstante, este pedido presenta un inconveniente jurídico, ya que dicha práctica se considera ilegal bajo la legislación actual de Noruega. Este anhelo subraya la profunda conexión espiritual que la mujer sentía por el país nórdico, a pesar de no haber nacido en su territorio.
Orígenes y discrepancias espirituales
Aunque nació en la ciudad de Nueva York, Veruschka Urquhart poseía raíces noruegas, heredadas de sus padres, quienes emigraron a los Estados Unidos a la temprana edad de 14 años. A lo largo de su existencia, preservó una unión estrecha con las tradiciones y la espiritualidad de la región escandinava. Entre sus sueños no cumplidos figuraba el viajar a Noruega para conocer personalmente a los monarcas Harald y Sonia.
Con el paso del tiempo, la brecha entre ella y su hijo se hizo insalvable debido a sus distintas percepciones de la vida. Si bien ella ejerció como guía espiritual desde su juventud y se sentía orgullosa del camino inicial de Durek, personas de su círculo íntimo señalan que ella comenzó a notar un cambio preocupante, sintiendo que él buscaba posicionarse “más como un líder espiritual que como un guía”, lo cual se convirtió en un detonante central de sus disputas.
A pesar de este amargo final, hubo una época donde el afecto predominaba. En su obra El viaje del chamán, Durek Verrett se refería a su madre como
“una poderosa vidente y una fuente de sabiduría”
. En el mismo texto, el esposo de la princesa expresaba:
“Siento un respeto y una gratitud increíble hacia mi madre por darme la vida y por enseñarme a ser recto y cariñoso en todas las situaciones”
. Estas declaraciones hoy contrastan con la realidad de sus últimos años.

La tensión alcanzó su punto máximo poco antes del enlace matrimonial entre la princesa Marta Luisa y el estadounidense. En aquel periodo, Veruschka Urquhart lanzó duras críticas contra Durek, calificándolo de “peligroso”. Ante la gravedad de los señalamientos, el equipo legal de los entonces prometidos intervino enviando una notificación formal a la madre de Verrett, exigiéndole una rectificación pública bajo la advertencia de iniciar acciones legales en su contra.
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