Íñigo Errejón a juicio oral por presunto abuso sexual continuado

El escenario jurídico en torno al caso que involucra al exdiputado Íñigo Errejón ha tomado un nuevo impulso tras una serie de giros determinantes. Durante la semana anterior, el proceso pareció debilitarse cuando la denunciante, Elisa Mouliaá, comunicó su intención de retirar la acusación argumentando complicaciones en su estado de salud y una sensación de desprotección. Sin embargo, este lunes la situación dio un vuelco al confirmarse que la actriz ha decidido mantener su postura legal. Incluso si Mouliaá hubiera desistido, el proceso judicial contra el político habría continuado debido a que la asociación Adevi (Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada) mantiene su rol como acusación popular.

Hacia la apertura del juicio oral

Este martes se celebra la audiencia previa, considerada el último escalón procesal antes de dar inicio al juicio oral. En esta instancia, el magistrado encargado notificará formalmente a Íñigo Errejón sobre el auto de apertura de juicio. Los cargos que se le imputan se centran en un delito continuado de abuso sexual. Este acto administrativo garantiza que el equipo legal del acusado tenga acceso íntegro a la documentación y pruebas recopiladas, permitiendo que las partes presenten sus alegaciones finales y se establezca el cronograma definitivo para el debate público.

Durante la audiencia, las posturas se mantienen firmes según los escritos presentados previamente. La Fiscalía ha manifestado dudas sustanciales, solicitando el sobreseimiento provisional de las actuaciones al considerar que no se ha justificado de manera suficiente la perpetración del delito de abuso sexual por parte del exparlamentario.

Divergencias entre la acusación y la defensa

Contrario a la postura del Ministerio Público, la acusación popular liderada por Adevi defenderá la necesidad de continuar con el proceso. Esta organización sostiene que los indicios acumulados son suficientes para sentar a Errejón en el banquillo y han solicitado una pena de tres años de prisión, coincidiendo con la petición de la víctima. Por otro lado, la defensa técnica del acusado insistirá en negar cualquier tipo de responsabilidad penal, solicitando la absolución total y cuestionando la veracidad y validez de los hechos expuestos por la acusación.

El proceso emocional de Elisa Mouliaá

La actriz Elisa Mouliaá protagonizó un momento de incertidumbre la semana pasada al anunciar su retiro temporal por razones personales y de bienestar psicofísico. A través de un comunicado, enfatizó que su decisión no significaba que los hechos denunciados fueran falsos.

“Yo no puedo seguir sola”

manifestó, añadiendo que

“nadie debería cargar con algo así”

. La intérprete subrayó que su alejamiento no era un paso atrás en la veracidad de su relato, sino una respuesta al agotamiento del proceso. La actriz Elisa Mouilaá (Europa Press)

Mouliaá fue tajante al declarar:

“No es una retractación, es un límite”

. No obstante, este lunes su abogado, Alfredo Arrién, comunicó la voluntad de la actriz de seguir adelante tras conocer que la Fiscalía solicitaba la absolución. Fuentes cercanas a su defensa han indicado que, aunque su deseo es persistir en la vía judicial, la decisión final se ha tomado tras un periodo de reflexión profunda sobre su capacidad emocional para enfrentar las siguientes etapas.

Los detalles de la denuncia contra el exdiputado

El origen del caso se remonta a sucesos presuntamente ocurridos en octubre de 2021, tras un evento público y una reunión social posterior. Según el relato de Mouliaá, el político habría mantenido conductas inapropiadas en diversas secuencias durante esa noche. La denuncia especifica que en un trayecto de transporte, el acusado

“me impuso no alejarme de él y me dio un beso”

.

El documento legal profundiza en situaciones posteriores dentro de un ascensor, donde se alega que el exlegislador

“me agarró fuertemente de la cintura y me besó sin mi consentimiento”

. Ya en el interior de una vivienda, la actriz sostiene que fue empujada hacia una cama y que el acusado

“me tocó sin mi consentimiento”

, aprovechando una situación de vulnerabilidad. El testimonio recalca que, incluso tras manifestar su incomodidad, los tocamientos no consentidos persistieron en el camino de regreso. Como consecuencia de estos eventos, se ha reportado que la víctima padece de estrés postraumático y ha requerido atención psicológica especializada.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK