Como parte de las acciones para impulsar la productividad agropecuaria y fortalecer la economía de las familias de los sectores rurales, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP) en Tungurahua, graduó a 30 productores de la parroquia Juan Benigno Vela, quienes culminaron un proceso formativo especializado en producción de cuyes, desarrollado a través de los Grupos de Transferencia de Tecnología (GTT).
La capacitación es impartida por el equipo técnico del Proyecto Integral de Diversificación Agroproductiva y Reconversión Agrícola (PIDARA), quienes se encuentran desplegados en las 44 parroquias rurales de la provincia brindando asistencia técnica permanente a los productores.
El programa de capacitación tuvo una duración de más de 70 horas y se estructuró en 9 módulos, orientados a mejorar las capacidades técnicas, productivas y comerciales de los productores, promoviendo una producción eficiente, sostenible y alineada a las exigencias del mercado.
Entre los contenidos que incluyó la malla curricular están: diseño y manejo de instalaciones, bienestar animal, genética y reproducción, alimentación y nutrición, sanidad y bioseguridad, control de registros productivos, análisis de costos de producción, valor agregado, comercialización y asociatividad. Estos conocimientos permiten mejorar los procesos productivos y elevar la calidad del cuy, rubro que representa una alternativa importante para el desarrollo agroproductivo y la proyección hacia mercados de exportación.
El objetivo principal de la actividad se centra en fortalecer las competencias de los participantes de estos procesos, mediante la transferencia de tecnología y buenas prácticas, para reducir riesgos sanitarios y optimizar la rentabilidad de la actividad, con miras a su sostenibilidad en el tiempo.
Xavier Petruska, director Distrital del MAGP en Tungurahua, resaltó que la formación técnica es la herramienta más relevante para transformar el campo y tener mayores oportunidades.
“El rubro cuyes tiene un alto potencial económico y cultural. Estoy convencido que con procesos de capacitación adecuados, como el que culminaron, pueden consolidar una alternativa viable para la exportación, lo que generará ingresos estables y permanentes para ustedes y sus familias”, argumentó Petruska.
Por su parte, Carmen Altamirano, productora graduada, agradeció al MAGP por el acompañamiento técnico recibido y por los cursos que constantemente se imparten en el territorio. “Esto nos ha permitido fortalecer conocimientos, mejorar el manejo productivo y proyectar nuestra actividad como una oportunidad real de crecimiento para nuestras familias”, afirmó Altamirano.