La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ha manifestado su firme rechazo y exigió este lunes la liberación inmediata de Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, quienes fundaron el proyecto audiovisual independiente El4tico. Ambos comunicadores fueron arrestados el pasado 6 de febrero durante un operativo de las fuerzas de seguridad en la ciudad de Holguín. El organismo, cuya sede se encuentra en Miami, describió esta acción como un nuevo atropello contra el derecho humano a la libertad de expresión, demandando el cese del hostigamiento contra quienes ejercen de forma pacífica el periodismo y el pensamiento crítico en la isla.
De acuerdo con las denuncias presentadas por organizaciones defensoras de los derechos humanos, efectivos de la Seguridad del Estado y de la policía nacional irrumpieron en las residencias de los dos jóvenes, situadas en el reparto Piedra Blanca, en la capital holguinera. La intervención ocurrió entre las seis y siete de la mañana, momento en el que las autoridades incautaron equipos esenciales para su trabajo, tales como computadoras, teléfonos móviles y cámaras fotográficas. Tras el registro, los detenidos fueron llevados al centro de Instrucción Penal de Holguín, conocido popularmente como “Todo el mundo canta”, una instalación que ha sido señalada reiteradamente por denuncias de tratos degradantes, interrogatorios hostiles y torturas.
Impacto y alcance del proyecto El4tico
La iniciativa digital El4tico ha logrado consolidar una audiencia de aproximadamente 80.000 seguidores en la plataforma Instagram. Se define como un espacio autónomo dedicado al análisis y la crítica sociopolítica, destacando por su capacidad para cuestionar los discursos oficiales a través de argumentos históricos y comunicacionales. Su misión principal consiste en dar visibilidad a las dificultades sociales y fomentar el diálogo sobre la libertad de creación en un entorno marcado por la censura. Entre los temas abordados por el equipo se encuentran los persistentes apagones, la severa crisis económica y las limitaciones impuestas a los derechos fundamentales de la ciudadanía cubana.
“La persecución contra personas que generan espacios de debate y cuestionamiento público refleja la intolerancia del régimen cubano frente a cualquier manifestación de pensamiento independiente”
Con estas palabras, Pierre Manigault, presidente de la SIP, condenó los hechos. La organización resaltó que estas detenciones no son eventos aislados, sino que forman parte de una estrategia sistemática para criminalizar tanto el activismo pacífico como el periodismo independiente en el país.

El comunicador Kamil Zayas Pérez ya sospechaba que su detención era inminente. Por este motivo, días antes de la incursión policial, preparó un mensaje en la red social Facebook para que se publicara de forma automática en caso de ser arrestado.
“Si están viendo o leyendo esto, es porque finalmente encontraron la manera de trancarme, de intentar ponerme la mordaza temporal”
, expresaba el joven en su misiva digital. En el mismo texto, calificó su privación de libertad como un acto “arbitrario, cobarde, previsible”, al tiempo que exigió el respeto al debido proceso y garantías sobre su integridad física.
“No he cometido crimen alguno más que el de pensar con cabeza propia”
, sentenció.
Irregularidades legales y cargos imputados
La organización jurídica Cubalex ha denunciado que tanto el allanamiento de las moradas como la captura de los implicados carecen de validez legal bajo la Ley 143 del Proceso Penal cubana. Según sus expertos, las autoridades no respetaron las formalidades procedimentales exigidas, violando principios como la inviolabilidad del domicilio y las garantías judiciales mínimas. El análisis de esta entidad sugiere que el perfil de los detenidos y el despliegue realizado confirman un patrón de hostigamiento político diseñado para coartar la libre expresión.
Fuentes próximas a los arrestados han revelado que las autoridades pretenden procesarlos bajo los supuestos delitos de “propaganda contra el orden constitucional” e “instigación a delinquir”. Estas figuras legales son utilizadas de manera recurrente por las autoridades cubanas para sancionar el disenso. Hasta la fecha, no se ha presentado evidencia pública que sustente los cargos ni se ha facilitado que los acusados cuenten con abogados defensores de su confianza.

Contexto de represión y crisis humanitaria
El incidente relacionado con los fundadores de El4tico se enmarca en un periodo de creciente represión documentado por entes internacionales. La SIP ya había advertido el pasado 30 de enero sobre un aumento en el acoso a periodistas cubanos debido a la inestabilidad energética. Las cifras son alarmantes:
- 1.197 presos políticos y de conciencia al cierre del año 2025.
- 134 nuevas detenciones por motivos políticos registradas durante el último año.
- 128 mujeres figuran en la lista de prisioneros.
- 32 personas fueron arrestadas siendo todavía menores de edad.
La situación social se ha visto agravada por una profunda crisis energética tras la suspensión del envío de crudo desde Venezuela en diciembre de 2025, consecuencia de la intervención estadounidense en dicha nación. Actualmente, el suministro eléctrico es crítico, afectando hasta al 60% de la isla en horarios de mayor demanda, con regiones que sufren cortes de luz superiores a las 20 horas diarias. La ONU ha alertado sobre el riesgo de un colapso humanitario si la escasez de combustible persiste.
Desde el ámbito diplomático, la Embajada de Estados Unidos en Cuba se unió al clamor internacional para exigir la liberación de Medina y Zayas Pérez mediante la campaña #FreeEl4tico. Asimismo, destacadas figuras de la cultura como Haydée Milanés, Ulises Toirac y Tania Bruguera expresaron su apoyo. Milanés publicó en sus plataformas digitales:
“Ayer fueron detenidos estos dos jóvenes cubanos, solo por decir lo que piensan. Que sepa el mundo que en Cuba se persigue y castiga cruelmente el pensamiento diferente”
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