Tras la mediática presentación de Bad Bunny en el escenario del Super Bowl, el misterio sobre la identidad del niño que participó en el acto ha sido finalmente esclarecido. El joven intérprete utilizó sus plataformas digitales para relatar su vivencia como parte del elenco que acompañó a la estrella puertorriqueña en el estadio Levi’s de Santa Clara, California, disipando así los rumores que circulaban con fuerza en la web.
Durante el evento, se observó a Bad Bunny entregarle lo que aparentaba ser una réplica de un galardón Grammy al menor, un gesto cargado de simbolismo que desató una ola inmediata de comentarios y teorías. Fuentes cercanas a la situación confirmaron el domingo por la noche que el protagonista de la escena no guarda relación con hechos delictivos o situaciones de vulnerabilidad reportadas recientemente en las noticias.
Contrario a lo que se difundió ampliamente en redes sociales, el niño no era el pequeño de apenas cinco años que fue capturado en un operativo migratorio en el estado de Minnesota. Dos personas con conocimiento directo de la producción confirmaron que el menor que subió al escenario no es Liam Conejo Ramos, el niño que el mes pasado fue arrestado por oficiales de Columbia Heights y trasladado posteriormente a una instalación de detención en Texas.
El caso de Liam había cobrado relevancia nacional tras difundirse imágenes suyas siendo trasladado por las autoridades mientras portaba una mochila de Spider-Man, lo que intensificó el debate público sobre las medidas de control migratorio implementadas por la administración de Donald Trump. Debido a estas tensiones, muchos usuarios vincularon erróneamente ambos sucesos durante la transmisión del partido.
La verdadera identidad del niño actor es Lincoln Fox Ramadan, quien se encargó de confirmar su participación y compartir fotos de su experiencia poco después de concluir la representación artística. En el ámbito de la producción, se mencionó que la interacción entre el músico y el menor buscaba proyectar un mensaje de esperanza para la juventud. Al cerrar el segmento, el artista le dijo firmemente al pequeño:
«Cree siempre en ti»
.
Un espectáculo marcado por el activismo político
Desde que la NFL anunció al cantante puertorriqueño como el líder del intermedio en septiembre, la decisión estuvo rodeada de matices políticos y sociales. Bad Bunny hizo historia al ser el primer músico en encabezar este masivo evento con un repertorio predominantemente en español, manteniendo siempre una postura crítica frente a las políticas migratorias estadounidenses.
Este activismo no es nuevo para el intérprete. Apenas una semana antes de su aparición en el Super Bowl, durante la gala de los premios Grammy donde obtuvo tres galardones, el cantante exclamó
«fuera ICE»
frente a la audiencia internacional. Este contexto previo fue lo que alimentó las dudas de los espectadores sobre si el niño en el escenario representaba una versión joven del propio cantante o un mensaje político directo.
La reacción del expresidente Donald Trump no se hizo esperar tras el cierre del espectáculo. A través de su red Truth Social, el político calificó la actuación de forma negativa:
«¡Una de las peores, JAMÁS!»
, manifestó el mandatario, añadiendo además que
«Nadie entiende ni una palabra de lo que dice este tipo»
.
En resumen, los puntos clave aclarados tras el evento son:
- El menor fue identificado oficialmente como el actor Lincoln Fox Ramadan.
- Se descartó cualquier vínculo con el niño detenido en Minnesota, Liam Conejo Ramos.
- El show se llevó a cabo en el estadio Levi’s, en Santa Clara.
- La interacción fue diseñada como un momento de optimismo para los televidentes más jóvenes.
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