La situación crítica ha regresado a la localidad de Villa El Blanco, situada en la provincia de Chubut, debido a una violenta reactivación de diversos focos de incendio que mantienen en vilo a toda la región de la cordillera. Las intensas ráfagas de viento se convirtieron nuevamente en el factor determinante, transformando un periodo de relativa calma en una jornada de emergencia extrema, mientras los pobladores y las autoridades locales observan con alarma cómo las llamas avanzan hacia sectores residenciales y los ecosistemas del Lago Cholila.
El fenómeno climático no solo aportó el oxígeno necesario para fortalecer el fuego, sino que también provocó la dispersión de pavesas a grandes distancias, lo que generó nuevos focos secundarios en áreas que los equipos de emergencia ya consideraban bajo control. En Villa El Blanco, la inquietud de las familias aumentó al constatar el progreso del incendio y escuchar el estallido constante de la vegetación nativa consumida por el calor.
Frente a este escenario, los equipos de respuesta han establecido como prioridad absoluta la salvaguarda de viviendas y estructuras de servicios esenciales. Para ello, se han reforzado los perímetros de seguridad, operando bajo condiciones meteorológicas que, hasta el momento, no dan tregua a los combatientes. El personal perteneciente al Servicio Provincial de Manejo del Fuego, junto a los bomberos voluntarios, ha tenido que redoblar esfuerzos en el combate terrestre, enfrentando además complicaciones por la densa columna de humo y la baja visibilidad que, en diversos momentos del día, impidieron el uso de apoyo aéreo.
Desafíos tácticos en la zona del Río Tigre
Simultáneamente, la coyuntura en la Desembocadura del Río Tigre, en las inmediaciones del Lago Cholila, mantiene la alerta máxima entre los organismos provinciales. El siniestro forestal presenta una actividad muy intensa en puntos donde la accidentada geografía de la cordillera hace imposible el acceso de cuadrillas por vía terrestre. De acuerdo a los informes del Servicio Provincial de Manejo del Fuego, miembros de la Brigada Nacional Sur, dependiente del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF – AFE), debieron ser trasladados mediante helicópteros para ejecutar tareas de control y fortalecer las líneas cortafuego utilizando herramientas manuales, con el fin de evitar que el fuego alcance los bosques protegidos.
El flanco izquierdo es actualmente el punto de mayor actividad, desplazándose hacia una zona de alta pendiente y altura, catalogada como inaccesible para el personal de a pie. Por esta razón, la estrategia de contención se ha volcado casi exclusivamente al despliegue de recursos aéreos, contando con una flota de dos aviones anfibios, dos aviones hidrantes y tres helicópteros equipados con helibalde.
Para las próximas jornadas, la planificación operativa contempla un nuevo despliegue estratégico de la Brigada Nacional Sur, centrado en la revisión de las líneas cortafuegos existentes y el lanzamiento de agua en los sectores donde el fuego muestra mayor virulencia. La articulación de esfuerzos entre las entidades municipales, provinciales y nacionales es fundamental para contener la progresión del incendio hacia la desembocadura mencionada.
Condiciones climáticas adversas y despliegue logístico
A pesar de que recientemente se registraron algunas precipitaciones en la zona cordillerana de Chubut, el avance de las llamas ha vuelto a escalar. El alivio que trajo la lluvia fue apenas momentáneo, ya que los datos oficiales del Gobierno de Chubut confirmaron que el agua caída no superó los 8 milímetros, una cantidad a todas luces insuficiente para mitigar los focos activos. Las previsiones meteorológicas para los siguientes días señalan un panorama complejo con vientos persistentes, baja humedad relativa y temperaturas que incentivan un comportamiento extremo del incendio.
- Se encuentran desplegados aproximadamente 500 brigadistas y combatientes de diversas jurisdicciones.
- El operativo cuenta con maquinaria pesada, medios aéreos y un robusto soporte logístico.
- Los trabajos de mayor intensidad se focalizan en Primera Cantera, Puerto Patriada y el eje Villa Lago Rivadavia–Lago Rivadavia.
Las autoridades han remarcado que el enfoque actual es de «combate sostenido» en las áreas norte y centro de la provincia. En sectores cercanos a núcleos urbanos y viviendas, tales como Pinar de Geréz y Cañadón de Eco Aldea, patrullas especializadas realizan recorridos constantes para detectar rebrotes y actuar de inmediato con líneas manuales de agua, asegurando que, hasta ahora, no hay infraestructuras comprometidas directamente.
Finalmente, se ejecutan labores de enfriamiento y consolidación de cortafuegos en áreas como Piedras Bayas, Pampa de Sarsa, Villarino y Goya. En la zona de Puerto Patriada, las cuadrillas inspeccionan puntos clave como El Retamal y el sector denominado “Tinelli”. El riesgo de incendios continúa siendo elevado en toda la comarca andina, y el reporte del Parque Nacional Los Alerces confirmó que esta semana se realizará el recambio de 150 brigadistas para garantizar que el personal mantenga la capacidad de respuesta necesaria ante la inestabilidad del clima.
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