No data was found

Crisis y rebote del oro: ¿Es momento de desinvertir tras caída récord?

Luego de atravesar una turbulencia financiera que hundió el precio del oro desde los 5.594,82 dólares hasta alcanzar un piso de 4.883,62 dólares durante la primera semana de febrero, el recurso mineral ha iniciado un proceso de recuperación. En el comienzo de la presente semana, la cotización se aproxima nuevamente a la barrera de los 5.000 dólares por onza, tras un año marcado por picos históricos sin precedentes.

A pesar de este repunte, la incertidumbre persiste entre los agentes económicos. El mercado global fue testigo de un retroceso del 9,5% en una sola sesión, lo que representa la mayor caída diaria del metal dorado desde 1983. Ante este escenario de volatilidad extrema, surge la interrogante crítica para las carteras de inversión: ¿ha llegado el momento de retirar los capitales del oro?

Impacto de la Reserva Federal y el factor político

La inestabilidad se desencadenó a raíz de las decisiones políticas en Estados Unidos, específicamente tras el anuncio de Donald Trump sobre la nominación de Kevin Warsh para liderar la Reserva Federal (Fed). Este movimiento generó proyecciones de una política monetaria significativamente más rígida.

Según el análisis de David Tuesta, quien preside el Consejo Privado de Competitividad (CPC), el comportamiento del oro es un reflejo directo de la sensibilidad de los inversionistas ante los cambios estructurales en la Fed. El experto sostiene:

“Había una reacción o sobrereacción ante el anuncio del reemplazo de Powell, con la eventual designación de Kevin Warsh, conocido por ser un halcón en política monetaria. Pero, por otro lado, comentarios del propio Trump apuntan a que lo que quiere es que las tasas bajen”

Kevin Warsh. Un

Para Tuesta, las fluctuaciones de corto plazo no opacan la robustez de la demanda de metales, la cual se apoya en el dinamismo económico global y la evolución de la tecnología. Las cifras respaldan esta visión, con una economía que muestra un crecimiento sostenido de entre el 2,5% y el 3%.

“La economía viene creciendo a ritmo de 2,5 – 3%, dependiendo de los escenarios que uno observe. China, en gran medida, todavía continúa siendo un elemento importante. No hay signos de debilidad en la economía norteamericana”

Adicionalmente, el auge de la inteligencia artificial (IA) y las nuevas infraestructuras tecnológicas ejercen una demanda constante sobre metales industriales estratégicos como el cobre. El analista recalca que la IA y las industrias demandantes de minerales clave establecen una tendencia que debería perdurar en el tiempo.

Vulnerabilidad y activos de refugio en la economía local

El oro continúa siendo el instrumento predilecto para mitigar riesgos financieros. David Tuesta subraya que su rol es esencialmente el de un activo diversificador. Sin embargo, advierte que estos movimientos bruscos en los precios internacionales deben ser interpretados como señales de precaución para países con perfiles económicos similares al peruano.

“Este cambio es puntual, pero sí es bueno tomarlo como una llamada de alerta a qué tan preparados estamos para enfrentar un cambio estructural, porque este ciclo de los commodities no va a durar para siempre”

Una caída prolongada en el valor de las materias primas podría traer consecuencias críticas, tales como la fuga de divisas, una fuerte presión sobre el tipo de cambio y desajustes en las arcas fiscales, especialmente en entornos donde el ahorro público y los fondos de estabilización se encuentran comprometidos.

El precio del oro influye especialmente en países mineros como Perú, donde los fondos de estabilización fiscal se encuentran debilitados, explica Tuesta.

La interconexión con el mercado estadounidense es innegable. El expresidente del MEF destaca que las variaciones en la política de la potencia del norte suelen replicarse localmente con un breve desfase temporal. Sobre este punto, señala que:

“Lo que va pasando en Estados Unidos se replica un poco en el Perú, pero finalmente siempre estamos un poco atrás de ellos”

En cuanto al control de precios, una eventual reducción en la cotización de los metales podría aliviar la inflación mediante menores costos de importación, aunque el impacto en la moneda local podría trasladarse con rapidez al consumo real. De hecho, durante la segunda mitad de 2025, se observó una inflación en rangos bajos debido a la resiliencia de la moneda local frente al dólar.

Sub el dólarn baja el oro... y viceversa. El repunte del oro refuerza su rol como activo refugio en economías emergentes ante escenarios de inestabilidad financiera global. REUTERS/Dado Ruvic/Illustration/File Photo

Estrategias de inversión: Prudencia y diversificación

Para el futuro inmediato, las proyecciones para los metales se mantienen en terreno positivo, aunque con tasas de crecimiento más conservadoras. Un dato relevante es que, si bien la producción minera no ha registrado aumentos masivos de volumen, el valor de las exportaciones ha sido significativamente superior debido a los precios internacionales.

La recomendación de David Tuesta para quienes manejan portafolios de inversión es clara: mantener la exposición a metales de forma estratégica.

“Un portafolio diversificado, dependiendo del apetito de riesgo, puede seguir manteniendo un porcentaje interesante en metales y particularmente en el oro. Para una inversión de corto plazo, todavía sería recomendable mantener una proporción interesante en metales, oro y cobre fundamentalmente”

David Tuesta recomienda a los inversores mantener portafolios diversificados en oro, plata y criptomonedas para afrontar la alta volatilidad del mercado. Foto: Libertex

Perspectivas para la plata y el mercado de criptoactivos

En el ámbito de otros activos, el análisis indica que la plata mantiene una correlación directa con el comportamiento del oro, lo que la convierte en una opción atractiva para la diversificación. Por otro lado, la situación de las criptomonedas requiere un enfoque distinto basado en la paciencia y el largo plazo.

Respecto a los activos digitales, Tuesta concluye que su rentabilidad depende de la tolerancia a la volatilidad y la confianza en la tecnología subyacente, calificándola como una apuesta sólida para el inversor que sepa resistir las fluctuaciones del mercado.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER