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Windows 11: Cómo evitar que tu impresora deje de funcionar

La más reciente renovación del sistema operativo Windows 11 ha encendido las alarmas entre los usuarios, ya que una actualización técnica podría comprometer seriamente la operatividad de diversos modelos de impresoras. Esta modificación afectará tanto a equipos domésticos como a dispositivos integrados en redes corporativas, limitando su funcionalidad de manera inmediata tras la instalación de los nuevos paquetes de software.

El origen de este inconveniente radica en que una serie de controladores específicos dejarán de estar disponibles en el sistema, lo que impactará directamente en el rendimiento de los periféricos, obligando a los usuarios a buscar alternativas para mantener su productividad.

Razones del cese de compatibilidad en Windows 11

El gigante tecnológico Microsoft ha comunicado que, mediante el despliegue de la actualización identificada como KB5074105, el sistema operativo dejará de admitir los denominados controladores de impresión V3 y V4. Estos componentes de software han sido fundamentales para el desempeño de periféricos fabricados hace más de una década. Según la hoja de ruta oficial, el cambio tendrá un impacto directo en quienes migren a las versiones 24H2 y 25H2 de Windows 11.

De acuerdo con una notificación oficial de la compañía,

“A partir de enero de 2026, Windows ya no admitirá estos dispositivos”

. Esta medida marca el cierre de una fase de transición que se puso en marcha originalmente en septiembre de 2023. Durante este periodo de poco más de dos años, tanto los usuarios particulares como las firmas fabricantes han tenido la oportunidad de prepararse para este nuevo esquema técnico.

La decisión de Microsoft afecta a impresoras fabricadas hace más de una década, que dependen de drivers V3 o V4. (Microsoft)

Para los usuarios que todavía dependen de estos controladores antiguos, el riesgo de quedar incomunicados con su hardware es elevado: las impresoras afectadas podrían presentar errores de instalación o simplemente quedar inoperativas. Esta actualización, aunque no está clasificada estrictamente como una mejora de seguridad, es parte integral del ciclo de mantenimiento de Windows 11 y sigue el cronograma de lanzamientos estipulado por la empresa.

El fin de los controladores obsoletos por seguridad

La determinación de Microsoft se fundamenta en la arquitectura técnica de los drivers V3 y V4. Estos modelos son catalogados como tecnología superada por los especialistas de la compañía, debido a que arrastran fallos recurrentes de estabilidad y representan una brecha crítica en la seguridad informática de los sistemas modernos.

La firma ha señalado que sostener el soporte para estas arquitecturas antiguas generaba una carga excesiva en el mantenimiento del sistema operativo y dificultaba la protección efectiva contra amenazas externas. Estos controladores antiguos han sido identificados históricamente como puntos vulnerables ante posibles ataques, lo que motivó su retiro definitivo del ecosistema de Windows 11.

Al retirar estos controladores, la corporación busca minimizar el margen de errores técnicos y focalizar sus recursos en estándares de impresión más contemporáneos, eficientes y, sobre todo, blindados ante ataques cibernéticos.

Impulsada por preocupaciones de vulnerabilidad, la medida de Microsoft obliga a modernizar sistemas de impresión en empresas y hogares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué usuarios e impresoras se verán perjudicados?

Es importante destacar que no todo el parque de impresoras quedará fuera de servicio. La gran mayoría de los equipos de última generación operan con controladores modernos y actualizados, por lo que seguirán funcionando con total normalidad en las versiones futuras de Windows 11.

El riesgo se concentra principalmente en los dispositivos antiguos que dependen exclusivamente de la arquitectura V3 y V4. Entre los sectores que podrían sufrir interrupciones en sus flujos de trabajo se encuentran:

  • Pequeñas empresas que conservan equipos de impresión robustos de años anteriores.
  • Instituciones educativas y escuelas.
  • Oficinas en el hogar que utilizan dispositivos ya descontinuados por sus fabricantes originales debido a cuestiones presupuestarias.

Aunque Microsoft estima que el porcentaje global de usuarios afectados será relativamente bajo, las repercusiones para quienes dependen de estos periféricos específicos podrían ser críticas si no se gestionan a tiempo.

Guía para solucionar inconvenientes de impresión

Ante este escenario, existen diversas rutas de acción para los propietarios de impresoras antiguas. La recomendación primordial consiste en verificar el sitio web oficial del fabricante del equipo para comprobar si han lanzado controladores universales o actualizaciones específicas compatibles con las versiones más recientes de Windows 11.

Microsoft recomienda consultar con fabricantes por controladores compatibles o considerar el reemplazo del equipo para asegurar continuidad con Windows 11. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En caso de que el dispositivo ya no cuente con soporte técnico oficial, podría ser necesario evaluar la sustitución del equipo por un modelo actual. Aunque esto representa un desembolso económico, es la vía que garantiza la continuidad del servicio y la total compatibilidad con las futuras actualizaciones del sistema operativo.

Para aquellos usuarios que ya experimenten problemas tras una actualización automática, existe la opción de revertir el cambio temporalmente. El procedimiento consiste en acceder al menú de Ajustes, seleccionar Windows Update, entrar en el historial de actualizaciones y elegir la opción para desinstalar paquetes de software. Si en la lista aparece el código KB5074105, se puede proceder con su eliminación, recomendando siempre realizar un respaldo de seguridad de la información antes de ejecutar este proceso.

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