El Manchester City logró una victoria importante en su visita al Liverpool por 3-1 en un partido lleno de emociones y decisiones clave en los minutos finales. El encuentro, que estuvo marcado por un ritmo vertiginoso, comenzó con un par de intentos de ambos equipos de tomar el control, pero fue el Liverpool el primero en adelantarse en el marcador. Dominik Szoboszlai aprovechó una falta cerca del área para ejecutar un tiro libre que, con precisión, superó la barrera y al portero rival, colocando al Liverpool 1-0 arriba en el minuto 74.
El City no tardó en responder. A los 84 minutos, Bernardo Silva, asistido por Erling Haaland, empató el marcador con un remate desde el centro del área que encontró el fondo de las redes. El empate puso más presión sobre ambos equipos, que continuaron buscando la victoria. Sin embargo, el desenlace llegó en los minutos adicionales, cuando un penalti cometido por Alisson Becker a favor del Manchester City cambió el curso del partido. El portero del Liverpool, al intentar detener una falta dentro del área, fue sancionado, lo que llevó a Haaland a cobrar el penalti y marcar el gol de la victoria en el minuto 90+3.
El penalti convertido por Haaland fue la culminación de un partido lleno de jugadas disputadas y varias llegadas peligrosas. Durante los últimos minutos del partido, el Liverpool tuvo una última oportunidad de igualar el marcador, pero Mohamed Salah no logró concretar un remate de cabeza en el minuto 89, lo que hubiera podido cambiar el resultado. El Liverpool, que había mostrado signos de fortaleza, no pudo mantener su ventaja y se quedó con las manos vacías al final del encuentro.
En los primeros 45 minutos, el Liverpool había tenido su momento de dominio, con varias jugadas peligrosas encabezadas por Salah y Szoboszlai, pero el City respondió con su característico estilo de juego colectivo. Erling Haaland, aunque no tuvo muchas oportunidades claras, mantuvo la amenaza constante dentro del área rival. A pesar de algunos errores defensivos por parte de los dos equipos, la primera mitad terminó sin goles, pero con el ritmo de juego prometiendo más acción en la segunda parte.
El Manchester City, que sufrió la baja por lesión de Abdukodir Khusanov en la primera mitad, supo mantenerse firme en su intento por presionar al Liverpool durante los 90 minutos. A medida que el tiempo avanzaba, el equipo de Guardiola parecía cada vez más peligroso, a pesar de algunas imprecisiones en los remates, especialmente en los intentos de Rodri y Semenyo. El juego se complicó para ambos conjuntos, pero el City fue el que, finalmente, se mostró más efectivo en los momentos decisivos.
Por su parte, el Liverpool también mostró cualidades destacadas durante la mayor parte del encuentro, pero no logró concretar sus oportunidades. Aunque Dominik Szoboszlai abrió el marcador con un tiro libre impecable, la falta de definición en otras jugadas clave dejó al equipo de Klopp sin el triunfo en casa. Alisson Becker, a pesar de sus esfuerzos, no pudo evitar el gol de penalti de Haaland en los minutos finales.
Al final, el Manchester City logró una victoria vital que lo mantiene en la pelea por la cima de la tabla de la Premier League. La derrota para el Liverpool, en cambio, refleja la falta de efectividad en momentos cruciales y deja a los de Klopp con una amarga sensación de oportunidades perdidas. La tensión en Anfield estuvo presente hasta el último segundo, pero el City se llevó tres puntos importantes en un partido que dejó muchas emociones y decisiones arbitrales clave.(D)