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Colombia bajo agua: Causas y cifras de las lluvias récord en enero

Una emergencia nacional sin precedentes atraviesa Colombia debido a las torrenciales precipitaciones registradas durante el mes de enero. El balance oficial es crítico: más de 43.000 familias damnificadas y daños estructurales severos en territorios que, históricamente, atraviesan temporadas secas en esta época del año. Ante la magnitud de la crisis, el presidente Gustavo Petro y su gabinete ministerial realizaron un consejo extraordinario para coordinar las acciones de respuesta oficial.

Datos presentados por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) revelan que el país sufrió excesos de lluvia que superaron en un 70% los promedios históricos en las regiones Andina y Caribe. Estas zonas suelen caracterizarse por la ausencia de agua en enero, pero este año la situación dio un giro drástico afectando principalmente a los departamentos de Córdoba, Cauca, La Guajira, Antioquia y Nariño, donde se han reportado pérdidas humanas y materiales por inundaciones y deslaves.

Uno de los hechos más dolorosos de esta temporada ocurrió en una zona montañosa, donde una avalancha destruyó una vivienda y acabó con la vida de Richard Atehortúa y su madre, Zulma Atehortúa. Durante la tragedia, la comunidad local tuvo que liderar las tareas de búsqueda por cuenta propia ante la demora de los cuerpos de socorro oficiales, evidenciando el drama del abandono en medio del desastre.

Balance de daños en el territorio nacional

El impacto del frente frío que inició el pasado 31 de enero ha sido devastador, provocando más de 100 emergencias distribuidas en 84 municipios del país. Tan solo en el departamento de Córdoba, las autoridades contabilizan más de 15.000 familias damnificadas, sumando un gran total nacional de 43.000 familias golpeadas por el clima. En este contexto, el Gobierno Nacional analiza la declaratoria de una emergencia económica para agilizar el flujo de recursos hacia las zonas más afectadas.

Durante la reunión liderada por el presidente Petro, participaron representantes de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Departamento Nacional de Planeación (DNP) y diversos organismos de socorro, enfocándose en medidas urgentes para la recuperación de la infraestructura y la atención humanitaria.

Familias evacuadas buscan refugio tras perder sus hogares por los desastres ocasionados por las lluvias fuera de temporada. - crédito Ungrd

Análisis científico: ¿Por qué llueve en temporada seca?

Cristian Arango, quien se desempeña como coordinador del grupo de análisis y pronósticos del Ideam, explicó que este comportamiento meteorológico atípico no responde a un solo factor, sino a una compleja red de eventos atmosféricos. El experto señaló que:

“la atmósfera es un sistema dinámico en el que no existe una única causa para este tipo de eventos”

.

Arango precisó que

“uno de los principales detonantes ha sido una alteración persistente en los vientos, especialmente en las capas medias y altas de la atmósfera, que durante enero se comportaron de manera distinta a lo previsto por la climatología”

. Esta alteración modificó los patrones de lluvia habituales y se vio reforzada por los jets o chorros de bajo nivel, que son corrientes de viento intensas que circulan en la Orinoquía y el Caribe.

El rol del Jet de la Orinoquía y la Amazonía

El especialista detalló el papel fundamental de las corrientes de viento suramericanas:

“el jet de la Orinoquía cumple un rol clave en el transporte de humedad desde Suramérica hacia Colombia. En esta época del año, países como Brasil atraviesan su temporada de lluvias, lo cual es normal. Esa humedad se genera en gran parte en la Amazonía y tiende a desplazarse hacia el norte”

.

En condiciones normales, este chorro de viento funciona como una barrera que restringe el paso de dicha humedad hacia el interior del país. No obstante, durante este mes de enero se debilitó, permitiendo que grandes masas de aire húmedo ingresaran al territorio colombiano, desencadenando lluvias intensas especialmente en la región Andina.

Autoridades mantienen la alerta y refuerzan labores de prevención ante el riesgo de nuevos episodios de lluvia intensa. - crédito Imagén Ilustrativa Infobae

Paralelamente, el chorro del Caribe mantuvo su fuerza, lo que evitó lluvias constantes en la zona oriental de dicha región, aunque no impidió eventos extremos aislados. Un ejemplo claro fue Barranquilla, donde el 3 de enero se pulverizó el récord de precipitación diaria para dicho mes. Sobre esto, Arango puntualizó que

“fue un evento muy concentrado, que se dio al inicio del mes, y que ilustra cómo estos excesos no se limitan a zonas tradicionalmente lluviosas”

.

A estos factores se sumó la onda Madden-Julian (MJO), un fenómeno de escala global que regula las fases de humedad y sequía en la atmósfera. Según el Ideam,

“las semanas con mayores precipitaciones coincidieron con una fase de la MJO favorable para este tipo de nubosidad”

, lo que potenció la descarga de agua en gran parte del mapa nacional.

Registros históricos en las ciudades

La capital de Antioquia también fue testigo de la fuerza del clima. En Medellín, el pasado 28 de enero, ocho estaciones de monitoreo en la zona suroriental registraron acumulados de 87 milímetros de lluvia en apenas una hora. Esta cifra representa el 117% de todo el volumen de agua que se esperaba para el mes completo.

Para los expertos, lo más preocupante no es solo el volumen del agua, sino la cobertura del fenómeno.

“Lo excepcional en enero fue la extensión territorial del fenómeno. El año pasado también hubo excesos de lluvia, pero fueron más puntuales. En este caso, ha estado presente en casi todo el país, y eso es lo inusual”

, enfatizó Arango.

Equipos de rescate y vecinos colaboran en la remoción de escombros en comunidades golpeadas por las inusuales precipitaciones. - crédito EFE/ Carlos Ortega

Vigilancia y prevención ante nuevas alertas

Finalmente, el Ideam hizo un llamado a la ciudadanía para que se mantenga informada a través de canales oficiales y no confíe ciegamente en aplicaciones de clima genéricas, ya que el pronóstico es extremadamente variable. La vigilancia debe ser constante, especialmente en comunidades asentadas cerca de ríos o quebradas por el peligro latente de crecientes súbitas.

Se advirtió que, al ser enero un mes de vacaciones, muchos viajeros tienden a bajar la guardia, lo cual incrementa el riesgo ante eventos repentinos. Las autoridades recomiendan mantener activos los planes de contingencia ante la posibilidad de que se repitan estos fenómenos de alta intensidad en los próximos días.

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