No data was found

Óscar Martínez: «Vamos a padecer a un Bukele todavía más violento»

El reconocido comunicador salvadoreño Óscar Martínez, quien se encuentra actualmente en el exilio tras denunciar las negociaciones entre el Gobierno y grupos criminales, ha lanzado una dura advertencia sobre el futuro político de El Salvador. Martínez asegura que el mundo aún no conoce la faceta más agresiva de Nayib Bukele, a quien califica abiertamente como un «dictador» poseedor de «una idea mesiánica de sí mismo», señalando que su gestión representa un beneficio individual antes que una postura ideológica definida: «más que un proyecto ideológico, tiene un proyecto personal».

El jefe de redacción del medio El Faro y autor de la obra ‘Bukele, el rey desnudo’ (Cuadernos Anagrama), sostiene que la verdadera naturaleza del mandatario se revelará ante el rechazo social. «Todavía tenemos que ver cuando se vuelva impopular, que es lo que todo dictador teme», enfatiza Martínez en su análisis sobre el ascenso vertiginoso del presidente.

La visión mesiánica y el control institucional

Según el periodista, el discurso de Bukele ha escalado hacia niveles espirituales peligrosos. «Bukele se presenta como una herramienta de Dios en la tierra a niveles cada vez más descabellados. Bukele toma la Asamblea Legislativa con militares y dice, ‘voy a hablar con Dios’, y le contesta inmediatamente. Bukele tiene línea directa con Dios y un Ejército cada vez más grande», manifestó durante una entrevista otorgada a Europa Press.

Martínez recordó el episodio ocurrido hace seis años, cuando el mandatario ingresó al recinto legislativo rodeado de tropas armadas. Aquella acción buscaba forzar la aprobación de un crédito de 109 millones de dólares para su estrategia de seguridad, llegando incluso a instigar una rebelión popular. En aquel momento, ante la ausencia de quórum, el presidente se sentó en la silla del líder parlamentario para rezar.

«Bukele es alguien que va a hacer lo que tenga que hacer para permanecer en el poder (…) no es alguien que tenga una idea de cómo el mundo debería de convertirse, es alguien que cree que él es quien tiene que convertir el mundo», profundizó el editor sobre la psique del gobernante.

La sociedad frente al autoritarismo

El análisis periodístico sugiere que el modelo de Nayib Bukele se ha cimentado sobre una población agotada por la falta de oportunidades y la inseguridad crónica. En este contexto, un sector de la ciudadanía «está dispuesta a sacrificar derechos civiles y pilares de la democracia» a cambio de obtener «soluciones rápidas e inmediatas».

«Esto lo digo con dolor. No creo que mi población tan apaleada a lo largo de los años, con una educación tan precaria, con una obligación de sobrevivir tan grande tenga la capacidad de entender el intercambio que han hecho», lamentó Martínez.

Las cifras citadas por el periodista son alarmantes: «Uno de cada 57 salvadoreños está ahora encarcelado, sin un proceso justo en lo más mínimo. Salvadoreños que no tienen ni tatuajes, ni antecedentes. Están pudriéndose en cárceles más de 90.000 personas». Asimismo, denunció que miles de ciudadanos que antes sufrían el acoso de las maras ahora padecen bajo la administración actual. «Esa gente no sale de las colonias donde yo viví, sale de los barrios donde las pandillas gobernaban», sentenció.

Un Estado sin contrapesos

Para el director de El Faro, la situación actual de los comunicadores en El Salvador es crítica. A diferencia de las amenazas provenientes de bandas delictivas, el presidente maneja ahora «el poder absoluto del Estado». Bajo este escenario, Martínez advierte tajantemente: «Con Bukele no hay salida».

  • Bukele ha designado a jueces y al fiscal general a su conveniencia.
  • Controla a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
  • «Si Bukele quiere que vayas preso, vas preso, y vas preso a cárceles de tortura».

El periodista indica que, si bien antes existían células policiales corruptas, hoy la institución responde íntegramente al Ejecutivo. «Cuando Bukele ordena que la maquinaria del Estado empiece a perseguir no tienes escapatoria», añadió Martínez, quien reside en México y estima que el 70% de los periodistas independientes han abandonado el país por seguridad.

La historia oculta de los pactos

La salida de Martínez de territorio salvadoreño se produjo tras la publicación en mayo de 2025 de testimonios de pandilleros que detallaban el apoyo financiero y los beneficios carcelarios otorgados por Bukele a cambio de respaldo electoral. Estas alianzas habrían comenzado en 2012, cuando el hoy presidente se vinculó con el FMLN.

En 2014, durante su campaña por la alcaldía de San Salvador, se habría concretado un pacto «criminal». «Su primer paso en la política nacional, salir de un municipio desconocido, a ser alcalde de la capital se dio gracias a asociarse con las pandillas», relató el entrevistado. Según sus datos, Bukele ganó por 6.000 votos, una diferencia que no habría sido posible sin la intimidación ejercida por estos grupos en las comunidades.

A diferencia de otros políticos, Martínez asegura que el mandatario mantuvo su palabra con las maras hasta que la situación se tornó insostenible. «Cuando las pandillas se sentían traicionadas por todo el espectro político nacional, no se sentían traicionadas por Bukele. Entonces deciden ayudarle en 2019 a ser presidente». El pacto finalmente colapsó en marzo de 2022, tras una masacre de 88 personas cometida por la Mara Salvatrucha. Tras esto, el mandatario «cancela el pacto y da un viraje hacia el régimen de excepción».

Crítica a la diplomacia internacional y futuro del país

Martínez calificó a la comunidad internacional como «profundamente pusilánime» por su silencio ante el desmantelamiento constitucional. «Yo creo que no era difícil saber que había violado cuatro artículos de la Constitución para elegirse y, sin embargo, tuvimos al rey de España ahí sentado, aplaudiendo la toma de posesión inconstitucional de Nayib Bukele», criticó duramente.

Finalmente, sobre la posibilidad de que el modelo salvadoreño se exporte, el periodista mencionó que existen «algunos rasgos de la ‘buquelización’ de la política» en otras regiones, pero que el contexto local es único. Respecto a la continuidad en el poder, recordó que el presidente planea quedarse al menos una década más tras reformar la carta magna para la reelección indefinida. Martínez no descarta que la sucesión sea familiar, posiblemente hacia alguno de sus hermanos, ya que no ve al líder «heredándole poder a nadie que no lleve su apellido».

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER