En el marco de una programación especial previa a la gala de los premios Grammy, la reconocida cantante Rosé, integrante de la agrupación Blackpink, ofreció una reveladora entrevista en el pódcast Call Her Daddy conducido por Alexandra Cooper. Durante el episodio, que incluyó escenas grabadas en Seúl (Corea del Sur), la artista profundizó en su búsqueda de identidad personal tras años de someterse a altas exigencias y atravesar vínculos sentimentales complejos.
La intérprete rememoró el impacto de abandonar su hogar en Australia a los 15 años para trasladarse a territorio coreano e iniciar su camino como aprendiz de K-pop. Sobre esta transición, manifestó:
“Sentí que, fuera de casa, tenía que aprender a confiar solo en mí misma”
.
En su diálogo con Alexandra Cooper, la estrella surcoreana explicó cómo el cambio de país transformó su vida radicalmente, generándole un sentimiento de dualidad constante.
“A veces me siento como una extraña entre culturas, pero aprendí a pertenecerme a mí misma”
, declaró Rosé. Además, señaló que el distanciamiento de sus seres queridos y la adaptación a un entorno desconocido le provocaron recurrentes momentos de soledad:
“Es como si mi vida hubiera estado un poco entre dos mundos, siempre intentando entender si era lo suficientemente coreana o demasiado australiana”
.
La rigurosa disciplina dentro de Blackpink
Formar parte de Blackpink implicó para la artista una disciplina poco común en una adolescente. Rosé relató que, entre los 16 y los 20 años, las jornadas de trabajo eran agotadoras y sin apenas pausas.
“De los 16 a los 20 años, no recuerdo lo que era descansar; entrenábamos de 11:00 a 2:00 casi todos los días”
, detalló la cantante sobre su etapa formativa.
En aquel tiempo, la joven compartía un pequeño apartamento con sus compañeras, lo que reducía al mínimo sus espacios personales.
“La única vez que estaba sola era en la ducha, y ahí aprovechaba para llorar”
, recordó, subrayando que el sistema de la industria le exigió una maduración emocional muy acelerada.
A pesar del éxito global, la fama le ha planteado el desafío de conciliar su rol público con su verdadera esencia. “Libertad para mí es el anonimato”, confesó ante los micrófonos. Según explicó, la exposición masiva le ha impedido disfrutar de situaciones cotidianas.
“Siempre soñé con hacer cosas sencillas, como ir a un parque de diversiones con un novio y no pensar si alguien toma fotos; a veces solo quiero sentirme normal por un día”
, admitió durante la charla.
Superación de relaciones tóxicas y terapia creativa
Un punto clave de la entrevista fue la reflexión de Rosé sobre sus experiencias amorosas y el aprendizaje obtenido de las relaciones tóxicas.
“Dejé que me hagan sentir mal solo por buscar validación; a veces protejo a quienes me lastiman porque quiero sentirme aceptada”
, reconoció con honestidad. Tras estos episodios, la cantante ha adoptado una postura firme respecto al respeto hacia los suyos:
“Decidí no soportar más actitudes que dañen a mis amigos o familia; merecen atención y respeto”
.

Por otro lado, el desarrollo de su álbum solista ha sido un pilar fundamental en su bienestar. Para ella, este proyecto funcionó tanto como una voluntad creativa como un proceso terapéutico.
“La música me sirvió para aceptar mis emociones más dolorosas y hablar de relaciones tóxicas”
, confesó. Destacó que el ejercicio de escribir temas vulnerables como “#1 Girl” le ayudó a procesar su pasado:
“Al escucharlas después, me impresiona recordar cómo me sentía y ver cuánto ha cambiado todo”
.
El receso grupal y la nominación a los Grammy
Sobre el receso de Blackpink en 2023, la artista lo calificó como una etapa de autodescubrimiento necesaria.
“Fue una decisión muy saludable darnos un año para crecer como personas. Ver lo que hemos logrado cada una es emocionante”
, puntualizó.
Actualmente, define el vínculo con sus compañeras de banda como una mezcla de hermandad y profesionalismo:
“Es una conexión única; solo quienes hemos compartido tanto pueden comprender lo que sentimos”
.
Respecto a su nominación a los Grammy, Rosé admitió que la noticia la tomó por sorpresa, evocando la misma incredulidad que sintió en su primera audición en Corea.
“Ambas cosas me parecían imposibles; nunca imaginé que esto ocurriría”
, señaló. Aunque finalmente no logró llevarse ningún galardón, la experiencia reafirmó su intención de “crear desde lo real”.

Visión de futuro y éxito personal
Al ser consultada sobre sus planes a futuro en Call Her Daddy, la intérprete aseguró que sus metas son flexibles.
“Lo que me hace feliz cambia y no me cierro a ninguna posibilidad”
, afirmó. Su objetivo principal para la próxima década es encontrar estabilidad emocional:
“Aspiro a estar en un lugar donde la felicidad y la tranquilidad sean mi propia definición de éxito”
.
Para concluir, Rosé destacó que su mayor lección ha sido priorizar su autenticidad. Mientras continúa su camino con Blackpink y sus proyectos individuales, la cantante se enfoca en vivir bajo sus propios términos, dejando de lado los estándares externos y el juicio de terceros.
Fuente: Fuente