A pesar de que el ruido rosa se ha consolidado como un recurso popular para combatir el insomnio, un reciente ensayo clínico sugiere que esta práctica podría estar perjudicando la actividad cerebral nocturna. La investigación, publicada el 2 de febrero en la revista científica Sleep, indica que este tipo de sonidos interfiere directamente con las etapas más críticas del descanso.
De acuerdo con los resultados, las personas que utilizaron el ruido rosa experimentaron una reducción significativa en el tiempo total de su sueño REM (fase de movimientos oculares rápidos), que es el periodo donde se producen la mayoría de los sueños y se procesan funciones cognitivas clave.
Riesgos para el desarrollo infantil y la memoria
El Dr. Mathias Basner, investigador principal y catedrático de sueño y cronobiología en psiquiatría en la Universidad de Pensilvania, alertó sobre las consecuencias de estos hallazgos, especialmente en los más jóvenes.
«El sueño REM es importante para la consolidación de la memoria, la regulación emocional y el desarrollo cerebral, por lo que nuestros hallazgos sugieren que reproducir ruido rosa y otros tipos de ruido de banda ancha durante el sueño podría ser perjudicial, especialmente para niños cuyos cerebros aún se están desarrollando y que pasan mucho más tiempo en sueño REM que los adultos»
En contraposición, el estudio determinó que el uso de tapones para los oídos resultó ser una estrategia sumamente efectiva. Estos dispositivos lograron bloquear el ruido ambiental, como el tráfico, protegiendo el descanso de los individuos sin alterar sus ciclos naturales de sueño.
Cuestionamientos a la tecnología del sueño
Estos hallazgos ponen en duda la seguridad del uso masivo de máquinas de sonido y aplicaciones móviles diseñadas para dormir que emplean ruido rosa. El Dr. Basner subrayó la importancia de realizar más investigaciones antes de recomendar estos métodos de forma generalizada.
«En general, nuestros resultados advierten contra el uso de ruido de banda ancha, especialmente en recién nacidos y niños pequeños, e indican que necesitamos más investigación en poblaciones vulnerables, sobre el uso a largo plazo, sobre los diferentes colores del ruido de banda ancha y sobre los niveles seguros de ruido de banda larga en relación con el sueño»
La importancia de las fases del sueño
El descanso humano se divide en ciclos que alternan entre el sueño profundo y el sueño REM. Mientras que el primero es vital para la recuperación física y la depuración de toxinas en el cerebro, el segundo es fundamental para el aprendizaje y la gestión de las emociones. La combinación de ambos permite que el cuerpo y la mente se sientan completamente restaurados al despertar.
Metodología del estudio
Para la realización de este ensayo, los científicos monitorearon a 25 adultos sanos de entre 21 y 41 años en un entorno controlado de laboratorio durante siete noches consecutivas. Ninguno de los participantes presentaba trastornos del sueño ni utilizaba sonidos artificiales para dormir previamente.
Durante las pruebas, se evaluaron diversas condiciones, incluyendo:
- Exposición a ruido rosa (un sonido de banda ancha similar a la estática de un televisor).
- Exposición a ruido de aviones.
- Uso de tapones auditivos.
Los datos revelaron que el ruido rosa, emitido a 50 decibelios (un volumen similar al de una lluvia moderada), se asoció con una pérdida de casi 19 minutos de sueño REM. Por su parte, el ruido de los aviones disminuyó el sueño profundo en aproximadamente 23 minutos.
Consecuencias del ruido combinado
Cuando los participantes se expusieron simultáneamente al ruido rosa y al sonido de aeronaves, el impacto fue mayor, interfiriendo en ambas fases del sueño e incrementando el tiempo que permanecían despiertos en unos 15 minutos adicionales. Los sujetos manifestaron que su descanso fue más ligero y con interrupciones más frecuentes bajo estas condiciones.
Finalmente, los investigadores recordaron que la alteración del sueño REM es un síntoma común en patologías como la ansiedad, la depresión y la enfermedad de Parkinson. Debido a la vulnerabilidad de los niños en su etapa de neurodesarrollo, el equipo de investigación concluyó:
«Basándonos en estos hallazgos, probablemente sea necesario desalentar el uso popular de sonidos de banda ancha en recién nacidos y niños pequeños, ya que el sueño REM desempeña un papel fundamental en el neurodesarrollo en estos grupos de edad, aunque se necesitan más estudios confirmatorios»
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