Un grupo integrado por 10 investigadoras procedentes de Cataluña y otros puntos de España llevará a cabo una simulación de vida en Marte como parte del ambicioso proyecto Hypatia III. Esta expedición tendrá lugar en una base científica situada en el Ártico, específicamente en la isla Devon, localizada en la región de Qikiqtaaluk, dentro del archipiélago ártico perteneciente a Canadá. El propósito fundamental es ejecutar una exploración marciana que sea «más dura, en un lugar más remoto y un ambiente más frío» que las experiencias previas.
Trayectoria y objetivos de la misión
Durante una rueda de prensa celebrada este jueves en el Museu de la Ciència CosmoCaixa de Barcelona, la comandante de la expedición e ingeniera aeronáutica, Estel Blay, repasó el historial de la asociación. Desde el 11 de febrero de 2021, el colectivo ha completado dos misiones análogas —ejercicios que buscan recrear con la mayor fidelidad posible una estancia espacial— en el desierto de Utah, Estados Unidos: Hypatia I en el año 2023 e Hypatia II programada para 2025.
Blay subrayó que los pilares de la organización Hypatia Mars se centran en generar producción científica de alto nivel, fomentar la divulgación entre el público joven, especialmente las niñas, y «poner en valor el rol de la mujer ciencia».
Por su parte, Valentí Farràs, director del CosmoCaixa, resaltó que la colaboración con la Fundación La Caixa ha permitido que más de 2.000 niños participen en sus programas educativos. Durante el acto, Farràs rindió tributo a la destacada científica Josefina Castellví, recientemente fallecida, calificándola como un «referente» y recordando que su laboratorio de la Base Antártica Española se encuentra en las instalaciones del museo desde el año 2014.
Un hito en la investigación ártica
Esta nueva tripulación ostenta el título de ser la
«primera misión formada exclusivamente por mujeres científicas»
que se desarrollará en una estación de investigación del Ártico. Las expertas fueron seleccionadas por la Mars Society para trabajar en la Flashline Mars Arctic Research Station (FMARS), una base que opera desde hace 25 años y que solo abre sus puertas para tres misiones anuales durante el periodo de verano.
El evento contó con la participación de la cónsul canadiense en Barcelona, Karra-Lee Gerrits, quien destacó que las integrantes forman parte de centros de referencia nacionales. Una de las científicas, Laura González, quien se ocupará de proyectos de telecomunicaciones e ingeniería 3D, manifestó que la misión busca ofrecer un soporte real al futuro femenino en el sector aeroespacial.
Desafíos logísticos y científicos en Hypatia III
González explicó que este viaje representa un salto cualitativo frente a las dos ediciones anteriores, señalando las dificultades del entorno:
«Será un gran reto por la logística, ya que para llegar a Devon Island tenemos que coger cinco vuelos y depende mucho de las condiciones meteorológicas; el coste de la misión es mucho más grande y da un ángulo más interesante porque el Ártico nos da la posibilidad de hacer investigación del hielo que hay allí».
El equipo multidisciplinar está compuesto por profesionales con tareas específicas:
- Anna Sabaté (ingeniera): Supervisará el entorno mediante drones y un sistema de localización autónomo sin satélites.
- Qi Gao (ingeniera): Utilizará tecnología satelital para el análisis del permafrost.
- Lucia Matamoros (nanotecnóloga): Investigará la biometría y el impacto de los ciclos hormonales en condiciones de estrés.
- Carlota Keimer: Analizará cómo afecta la microgravedad al cuerpo humano.
- Marta Milà: Desarrollará experimentos en el área de medicina experimental.
- Maria Lastra: Evaluará el impacto psicológico y el estrés del aislamiento extremo.
- Roser Bastida: Llevará a cabo un estudio sobre fauna.
- Andrea Jaime: Gestionará el fortalecimiento de alianzas internacionales para el proyecto.
Desde el punto de vista operativo, la organización describe esta base como un desafío mayor. El frío intenso, la nieve y el hielo condicionarán la vida útil de las baterías, la operatividad de las salidas extravehiculares (EVA) y el rendimiento físico general. La misión, seleccionada de entre 80 candidaturas, trabajará junto al gobierno de Nunavut para monitorizar la calidad del agua de deshielo, estudiar movimientos milimétricos del terreno con radares y analizar procesos de envejecimiento celular.
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