La junta directiva de BBVA ha ratificado la entrega de un dividendo complementario de 0,60 euros por acción, el cual se abonará efectivamente en abril de 2026. Esta cifra, al sumarse al anticipo entregado en noviembre de 2025, resulta en una remuneración total de 0,92 euros por cada título. Con esta medida, la institución financiera destinará un global de 5.249 millones de euros a sus inversores, marcando un máximo histórico para la entidad en un ejercicio fiscal.
Las estadísticas anuales revelan que el beneficio neto atribuido del grupo alcanzó los 10.511 millones de euros al cierre de 2025, lo que supone un crecimiento del 4,5% en comparación con el año previo. En términos de volumen de negocio, el margen bruto o ingresos globales de la entidad se situó en 36.931 millones de euros, reflejando una variación positiva del 4,1% respecto al periodo anterior.
Dentro del desglose financiero, el margen de intereses —indicador que mide la rentabilidad del negocio bancario tradicional— se ubicó en 26.280 millones de euros, lo que representa una subida del 4%. Este sólido desempeño ha facilitado que el banco ejecute la mayor retribución a sus accionistas hasta la fecha. El pago inicial de 0,32 euros por acción en noviembre, unido al nuevo dividendo propuesto, consolida un retorno de 0,92 euros por acción, financiado íntegramente por las utilidades de 2025.
Fortalecimiento de los ingresos y márgenes operativos
El reporte anual pone de relieve la evolución del margen de intereses, que al incrementarse un 4% hasta los 26.280 millones de euros, se consolida como el motor principal de la rentabilidad. Este rubro es determinante para la salud financiera, pues captura la diferencia entre los cobros por préstamos y los costos de captación de capital. Simultáneamente, el conjunto de la actividad bancaria generó un margen bruto de 36.931 millones de euros, un avance del 4,1% que evidencia la capacidad de generación de ingresos del grupo.
La expansión del beneficio neto hasta los 10.511 millones de euros se fundamenta en una gestión eficiente y en el dinamismo de las diversas áreas de negocio. La organización vinculó estos resultados al desempeño de sus líneas operativas, destacando el rol central del margen de intereses. La política de compensación al inversor se mantiene así en estrecha relación con el progreso financiero mostrado por la entidad en sus balances finales.
Por otro lado, el desembolso del dividendo aprobado se concretará en abril de 2026, cumpliendo con la planificación habitual de distribuir remanentes tras el cierre oficial de las cuentas. Al consolidar el adelanto de noviembre de 2025, los tenedores de acciones percibirán un beneficio total de 0,92 euros por título, una cuantía que redefine los estándares de remuneración del grupo financiero.
La entidad remarcó que el monto total destinado a dividendos es el más elevado que se ha pagado en un solo año. Estos números son el resultado de la tendencia alcista en el margen bruto y el margen de intereses, factores que han potenciado la rentabilidad en un entorno de mercado altamente competitivo. El balance financiero evidencia cómo el incremento en los ingresos totales ha repercutido directamente tanto en la solidez general como en la capacidad de premiar a los accionistas.
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