Durante la jornada de este miércoles 4 de febrero de 2026, ha trascendido la noticia sobre la posible aprehensión del empresario de origen colombiano Alex Saab en territorio venezolano. Según diversos reportes de inteligencia y medios de comunicación, quien hasta hace apenas dos semanas ocupaba el cargo de ministro de Industrias y Producción Nacional de Venezuela, habría sido puesto bajo custodia por efectivos del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN).
Informes provenientes de fuentes de inteligencia militar sugieren que la detención de Saab se habría producido en el marco de una acción coordinada. Se detalla que el operativo, que presuntamente contó con la colaboración del FBI, tuvo lugar en Venezuela aproximadamente a las 2:30 a. m. de este miércoles.
En el despliegue de seguridad también habría resultado capturado el empresario Raúl Gorrín, otra figura de relevancia en el entorno empresarial vinculado al Gobierno. No obstante, la veracidad de estos hechos ha generado controversia inmediata. Figuras como Karen Méndez y Pedro Carvajalino, integrantes del portal Venezuela News, han salido al paso para desmentir que el exministro se encuentre bajo detención.

Incertidumbre oficial y perfil de Saab
Hasta el momento, las autoridades gubernamentales de Venezuela no han emitido un pronunciamiento oficial que confirme o desmienta de forma definitiva la captura de Alex Saab y Raúl Gorrín. El hermetismo rodea este suceso que ha captado la atención de la comunidad internacional.
Es importante recordar que Alex Saab es reconocido por su estrecha relación con la administración de Nicolás Maduro. Su rol ha sido determinante en la gestión de contratos de gran envergadura para el régimen venezolano, destacando principalmente en:
- La gestión de importaciones de alimentos para el programa estatal CLAP.
- Proyectos de infraestructura para la construcción de viviendas sociales.
Dichas operaciones han sido objeto de severas investigaciones judiciales debido a señalamientos por lavado de dinero, la entrega de productos de mala calidad y la aplicación de sobreprecios en los contratos públicos.
Fuente: Fuente