En lo que representa el primer gran despliegue aéreo del año, las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron una operación ofensiva contra la Estructura 33 de las disidencias de las Farc y el ELN en la zona del Catatumbo. La acción militar resultó en la neutralización de siete presuntos integrantes de estas organizaciones y la captura de un sospechoso. El operativo inició en la madrugada del miércoles 4 de febrero, focalizando sus esfuerzos en las jurisdicciones de El Tarra y Tibú.
Durante el desarrollo de las actividades de combate, los uniformados lograron el decomiso de armamento de corto y largo alcance, así como de diversos dispositivos explosivos. Un punto destacado de la operación fue la destrucción de drones que el grupo irregular utilizaba para sus ataques. Tras la culminación del bombardeo, las tropas terrestres procedieron a asegurar el perímetro para garantizar el control militar absoluto de la región.
Coordinación de alta precisión
El general Hugo Alejandro López Barreto, comandante de las Fuerzas Militares, brindó detalles sobre la naturaleza de la intervención, destacando que se trató de un esfuerzo conjunto entre el Ejército Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la Policía Nacional.
“Se encuentra en desarrollo una operación de alta precisión adelantada con capacidades diferenciales del Ejército Nacional, la Fuerza Aérea y la Policía Nacional, dirigida contra el ELN y la Estructura 33 del GAOr en la región del Catatumbo. Hombres de las Fuerzas Militares se encuentran desplegados en el área de operaciones ejecutando maniobras ofensivas para consolidar la zona”, detalló el alto mando.
El empleo de tecnología aérea y tácticas de infantería tuvo como meta principal el debilitamiento de los nodos logísticos y las rutas de defensa de la Estructura 33, la cual es señalada como una de las facciones con mayor capacidad operativa en esta zona de frontera.
Resultados del decomiso y balance oficial
Los reportes de la fuerza pública indican que en el sitio se hallaron:
- Armas largas y cortas.
- Munición de múltiples calibres.
- Artefactos explosivos improvisados que fueron neutralizados.
- Drones modificados para el lanzamiento de granadas.
Sobre el saldo humano de la operación, la institución castrense emitió un comunicado oficial confirmando las bajas en el bando contrario:
“Nuestros soldados en terreno reportan la neutralización de siete sujetos, presuntos integrantes del grupo armado organizado ELN y la captura de uno más”, informó el Ejército Nacional.
Actualmente, las unidades militares mantienen un despliegue permanente en los municipios donde se realizaron las acciones. Los soldados ejecutan patrullajes constantes y tareas de consolidación territorial para impedir que la estructura criminal logre reagruparse o recuperar el control de los corredores estratégicos.
Cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario
Las autoridades enfatizaron que cada fase del operativo se diseñó bajo estrictos parámetros legales para proteger a los civiles que residen en el Catatumbo. Al respecto, la institución subrayó:
“La ofensiva de las Fuerzas Militares es respetuosa de los Derechos Humanos. Estas operaciones militares tienen como objetivo salvaguardar la vida y el bienestar de las poblaciones afectadas por las confrontaciones que realizan los grupos armados organizados, estructura 33 y Eln”.
La situación en esta zona fronteriza ha sido crítica en el último año, registrándose 166 asesinatos y el desplazamiento forzado de más de 100.000 ciudadanos. Además, se ha reportado la desaparición de seis firmantes de paz, hechos derivados de la pugna violenta entre el Frente 33 y el ELN.
Según datos de inteligencia, el Frente 33 ha logrado expandir su fuerza hasta llegar a los 500 miembros, apoyado por combatientes provenientes de Caquetá, Putumayo y el sur de Bolívar, aprovechando las rutas de conexión con Venezuela. Por otro lado, el ELN sostiene una hegemonía con más de 2.000 combatientes, ejerciendo una influencia histórica en los sectores de Ocaña, El Tarra y Tibú.
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