No data was found

Glauco Marzari: El hombre de 105 años que revela sus hábitos vitales

El pasado 18 de enero, en la calidez de su hogar ubicado en la Riviera italiana, Glauco Marzari celebró su 105 aniversario. Durante la conmemoración, estuvo acompañado por Gelsa, su compañera de vida desde hace medio siglo, quien a sus 90 años mantiene una vitalidad serena. Al evento también acudió el alcalde de San Remo, Alessandro Mager, quien le entregó un pergamino y un libro como reconocimiento a su trayectoria ciudadana.

En el marco del homenaje, el burgomaestre dedicó unas palabras al cumpleañero:

“Alcanzar el hito de los 105 años es un acontecimiento extraordinario y representa una página importante en su historia personal y una valiosa experiencia para nuestra comunidad”

.

La rutina nutricional de un centenario

Marzari atribuye su longevidad a una serie de costumbres alimenticias estrictas que mantiene hasta el día de hoy. Su dieta se divide de la siguiente manera:

  • Desayuno: Una combinación simple de café con leche.
  • Almuerzo: Plato de pasta acompañado de proteínas y vegetales.
  • Cena: El tradicional minestrone italiano enriquecido con queso.
  • Postre: Consumo habitual de fruta y yogur.

Respecto a sus vicios, el veterano afirma con orgullo:

“Soy abstemio”

. Aunque fumó durante gran parte de su vida, decidió abandonar el tabaco hace apenas tres meses debido a una complicación por neumonía. Con humor, comentó sobre su resistencia física:

“Si fumar mata, conmigo no funcionó”

. Además, el ejercicio ha sido un pilar fundamental en su vida, especialmente la natación. Glauco solía nadar diariamente, utilizando piscinas en invierno y el mar en verano.

“Mi padre me metió en el agua cuando aún gateaba”

, recordó, destacando su pasado como miembro de Triestina Nuoto y su título de campeón provincial de saltos desde plataforma de diez metros.

Memorias de infancia y el estallido de la guerra

Nacido en Trieste, ciudad fronteriza con Eslovenia, la vida de Glauco Marzari no estuvo exenta de dificultades. Su madre falleció cuando él apenas tenía cinco años, quedando bajo la tutela de dos tías, mientras que su padre, un exoficial del ejército austrohúngaro, solo podía visitarlo los domingos. Sus juegos infantiles giraban en torno a un teatro de marionetas, piezas de Mecano y carreras de escarabajos ciervo en balsas de madera dentro de un estanque.

En el año 1940, mientras cursaba estudios de química en la Universidad de Bolonia, fue reclutado por el régimen fascista como oficial de reserva. Su conocimiento del italiano y el alemán, sumado a su habilidad para conducir, lo llevó al cuerpo automovilístico en Albania. Allí tuvo bajo su responsabilidad dos secciones con un total de 24 camiones Alfa Romeo 800.

El punto de quiebre ocurrió el 8 de septiembre de 1943. Tras el armisticio, Marzari tomó una decisión radical:

“Me entregué a los alemanes como prisionero de guerra, pero antes incendié todos los vehículos”

, evitando así unirse a los partisanos de Tito. Fue trasladado al campo de concentración de Wietzendorf, en Alemania, donde compartió cautiverio con Giovannino Guareschi. Las condiciones eran extremas y el alimento casi inexistente:

“Un cucharón de tilo para desayunar, caldo de remolacha para comer y margarina para cenar”

. Posteriormente, trabajó en una fábrica petroquímica hasta que la liberación británica lo obligó a reaprender a comer debido a su extrema delgadez.

El café, el amor y su estancia en San Remo

Al finalizar el conflicto, regresó a una Trieste que se encontraba bajo administración aliada. Fue en ese periodo donde se especializó en el tostado de café, oficio que lo llevaría eventualmente a San Remo. En esta ciudad trabajó hasta su jubilación y decidió establecerse definitivamente.

En 1970, el destino lo unió a Gelsa en una playa.

“Era flaco, estaba moreno y llevaba un sombrero de marinero. Me confundieron con un socorrista”

, relata con nostalgia. Recientemente celebraron sus bodas de oro. Sobre su relación, Glauco es enfático:

“Estos años con Gelsa fueron los 50 más hermosos de mi vida. La atracción sexual es una energía vital que, cuando el amor es verdadero, nunca se desvanece”

.

Él y su mujer acaban de celebrar sus bodas de oro. (Freepik)

Una filosofía de vida inquebrantable

En el ámbito político, se muestra reservado asegurando que

“el voto es secreto”

, aunque recuerda su participación en el referéndum de 1966 y su decepción con la figura de Víctor Manuel III. Expresó su respeto por el expresidente Francesco Cossiga, a quien valoraba por su forma civilizada de hablar.

A pesar de haber dejado de conducir a los 92 años por problemas de visión, su mente permanece lúcida y serena ante el final de la vida. Al ser consultado sobre su percepción del fin de la existencia, su respuesta fue contundente:

“La muerte no existe. La vida es eterna. De una brizna de hierba crece otra”

.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER