En una serie de declaraciones posteriores a la difusión de un artículo periodístico, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetió contra los responsables de dicho reporte calificándolos de “imbéciles”. A través de su perfil en la plataforma Truth Social, el mandatario aseguró que la información presentada era “completamente errónea” y acusó a los autores de realizar una cobertura “deliberadamente errónea”, anticipando que ya evalúa el inicio de procesos legales contra quienes denominó como “estos estafadores”.
Esta confrontación se enmarca en una agresiva disputa económica contra la Universidad de Harvard. Trump ha formalizado una reclamación financiera exigiendo el pago de 1.000 millones de dólares —cifra que representa aproximadamente 850 millones de euros— bajo el argumento de daños y perjuicios. Según el jefe de Estado, la institución académica habría proporcionado “tonterías” a la prensa, lo que derivó en publicaciones que, a su juicio, distorsionan la realidad de su gestión gubernamental.
Acusaciones de antisemitismo e irregularidades
En sus mensajes públicos, Trump subrayó que Harvard “lleva mucho tiempo comportándose muy mal”. Por tal motivo, reafirmó que su administración “ahora reclama 1.000 millones de dólares por daños y perjuicios” y fue tajante al declarar que el Gobierno no desea “tener nada más que ver con la Universidad de Harvard en el futuro” debido a la presunta comisión de actos ilegales por parte del centro educativo.
El mandatario fundamentó su postura señalando que la universidad es una institución “fuertemente antisemita”. Además, criticó la oposición de la entidad hacia lo que describió como un “complicado concepto de formación laboral”, el cual cuenta con el rechazo de las autoridades federales. Para Trump, esta postura institucional no es más que una maniobra para evadir una indemnización previa de “más de 500 millones de dólares”, un monto que el presidente calificó como insuficiente dada la gravedad de los hechos denunciados.
“Este asunto debería constituir un asunto penal, no civil”, enfatizó el presidente, advirtiendo que la universidad deberá rendir cuentas ante la justicia por sus presuntas faltas ilícitas.
Críticas a la gestión académica
La arremetida de Donald Trump también alcanzó al rector de Harvard, Alan Garber. El presidente estadounidense cuestionó duramente la capacidad del líder universitario, lamentando lo que definió como un “pésimo trabajo” al frente de la institución. Según el mandatario, Garber no ha logrado resolver la “grave situación” que enfrenta la universidad en términos de transparencia y legalidad.
Es importante recordar que este conflicto legal se remonta a finales de septiembre del año anterior. En esa fecha, Trump había anunciado un acuerdo legal por el cual Harvard debía abonar 426 millones de euros. La controversia surgió originalmente tras las decisiones de la Casa Blanca de recortar la financiación federal a centros académicos, incluyendo a Harvard, como represalia por la organización de manifestaciones propalestinas dentro de sus campus.
Actualmente, el presidente mantiene su postura firme, vinculando directamente las protestas en los campus con la necesidad de elevar la cuantía de la reclamación económica. Trump ha manifestado que el litigio “continuará hasta que se haga justicia”, asegurando que los 1.000 millones de dólares solicitados reflejan la magnitud de las “graves y atroces ilegalidades” que, según su administración, se han cometido en la institución.
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