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Misiles de Irán: Aliados de EE.UU. advierten sobre letal capacidad

En un contexto de máxima tensión, mientras el gobierno de Donald Trump intensifica el despliegue de fuerzas militares en el Golfo Pérsico, aliados estratégicos han transmitido una alerta preocupante a los funcionarios estadounidenses. Según informes de inteligencia compartidos por dos funcionarios occidentales, el programa de misiles de Teherán conserva la capacidad operativa necesaria para provocar daños de gran magnitud a los intereses de Estados Unidos en la zona.

Las evaluaciones realizadas por una nación aliada en el Golfo indican que, aunque el arsenal iraní sufrió impactos considerables durante el conflicto de 12 días contra Israel el pasado junio, los componentes fundamentales del sistema permanecen operativos. Los informantes, quienes solicitaron anonimato para discutir datos confidenciales, señalaron que el régimen ha logrado reconstruir diversas capacidades estratégicas que se creían mermadas.

La potencia de fuego de Irán y su posibilidad de ejecutar ataques de represalia contundentes se han vuelto factores determinantes en la estrategia de la Casa Blanca. Aunque inicialmente el presidente Donald Trump sugirió una intervención militar en respaldo a las manifestaciones internas contra el líder supremo, su postura ha girado hacia la exigencia de que Irán retome las conversaciones sobre su programa nuclear, tras haber abandonado el pacto internacional de 2015 durante su gestión previa.

Daños tras un ataque con misiles iraníes en Tel Aviv en junio. Irán duplicó la producción de misiles desde la guerra de 12 días con Israel. (Heidi Levine/For The Washington Post)

Impacto social y cifras de la represión

La situación interna en la República Islámica es crítica. De acuerdo con datos de la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con base en territorio estadounidense, la represión estatal contra las protestas ciudadanas ha dejado un saldo de al menos 6.713 fallecidos, cifra que incluye a manifestantes, civiles y miembros de las fuerzas de seguridad. Adicionalmente, la organización informó que existen más de 17.000 casos adicionales bajo investigación.

En el plano diplomático, representantes de Teherán han manifestado una disposición limitada al diálogo. Un diplomático iraní aseguró que su país no aceptará negociar bajo coacción militar.

“No es posible negociar en la situación actual. Las condiciones de Trump para la negociación son poco realistas e innegociables”

, sentenció el funcionario. Las demandas de Washington no solo incluyen el cese del desarrollo nuclear, sino también restricciones severas a la producción de misiles y el fin del financiamiento a grupos armados regionales.

Para el liderazgo iraní, el escenario cambió tras las declaraciones de apoyo de Trump a las revueltas populares, interpretando el conflicto con Estados Unidos como un desafío existencial. Se recuerda que, tras una operación contra su infraestructura nuclear en junio, Irán ejecutó un lanzamiento de misiles contra la base aérea de Al-Udeid en Qatar, una acción que, aunque no dejó víctimas, fue vista como una señal de advertencia.

Restos de un misil balístico tras el ataque de Irán contra Israel en junio de 2025. Teherán conserva municiones de corto alcance capaces de alcanzar bases estadounidenses en el Golfo. (REUTERS/Avi Ohayon/archivo)

Capacidades militares y blindaje geográfico

Las advertencias enviadas a los socios regionales de Estados Unidos sugieren que cualquier futura acción de Irán no será tan contenida ni anunciada como el episodio de Al-Udeid. El líder supremo ya ha advertido que una agresión directa desencadenaría una “guerra regional” total. El arsenal actual incluye municiones de corto alcance, sistemas de lanzamiento móviles y una cadena de producción que sigue activa en gran medida.

Amir Mousawi, exdiplomático iraní establecido en Irak, afirmó que la producción de armamento balístico se ha duplicado desde los enfrentamientos de junio. Destacó que gran parte de la infraestructura de lanzamiento se ha trasladado a zonas escarpadas.

“Irán tiene montañas de miles de metros de altura. No es posible alcanzar y dañar estas capacidades fácilmente”

, explicó Mousawi.

Esta amenaza latente ha provocado que países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos marquen distancia del despliegue norteamericano, prohibiendo el uso de su espacio aéreo o territorio para operaciones ofensivas contra suelo iraní. David Des Roches, experto del Instituto Thayer Marshall, subraya que Irán posee el mayor inventario de misiles de la región, superando en número a los interceptores de defensa aérea del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

Análisis técnico del arsenal

El investigador Fabian Hinz, del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, sostiene que los ataques de Israel se enfocaron en misiles de largo alcance con capacidad para recorrer más de 800 millas. Sin embargo, precisó que el armamento de corto alcance y los sistemas antibuque no fueron destruidos.

“El arsenal de corto alcance y, por supuesto, el arsenal antibuque en particular, deberían seguir intactos”

, señaló Hinz.

Humo en una instalación impactada tras el ataque de misiles de Irán contra Israel en Haifa, junio de 2025. Los ataques israelíes se dirigieron al arsenal de largo alcance iraní. (REUTERS/Rami Shlush/archivo)

Imágenes de satélite recientes muestran que Irán ha comenzado labores de limpieza y reparación en instalaciones dañadas. Aunque algunos equipos críticos de mezcla para la fabricación de misiles fueron afectados, las bases subterráneas profundas complican la evaluación total de los daños.

Frente a la presión externa, el gobierno iraní parece haber unificado sus facciones internas. Un diplomático europeo confirmó que las dudas iniciales sobre la represión interna han sido sustituidas por una postura de combate.

“El régimen ha cerrado filas por completo. Todos los mensajes de mis contactos ahora son: ‘Estamos listos para la guerra total’”

, relató la fuente.

Mientras el canciller Abbas Araghchi solicita un trato “justo y equitativo” por parte de las potencias, el aislamiento crece tras la decisión de la Unión Europea de catalogar al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como grupo terrorista. Finalmente, los aliados en el Golfo parecen preferir una transición paulatina a un cambio violento. Un oficial occidental resumió la postura regional:

“Apoyan el colapso, pero no de forma repentina y brutal. Prefieren una erosión más controlada del régimen”

.

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