La Universidad San Francisco de Quito USFQ, a través del Galapagos Science Center (GSC), lidera uno de los esfuerzos científicos más relevantes del Pacífico oriental para cerrar por primera vez la ruta migratoria completa del tiburón ballena, el pez más grande del mundo y una especie catalogada en peligro de extinción, por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Este proyecto, que inició en 2011 en la Reserva Marina de Galápagos en colaboración con el Galapagos Whale Shark Project y bajo permisos de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, ha posicionado al Ecuador como un referente regional en investigación y conservación marina.
En Galápagos se ha documentado un fenómeno único a escala global: la migración anual de más de 700 hembras adultas de tiburón ballena, especialmente alrededor de la isla Darwin. Estos hallazgos han permitido avanzar en la comprensión de sus rutas migratorias a lo largo del Frente Ecuatorial y su conexión con aguas de Colombia, Ecuador continental y el norte de Perú, aunque hasta ahora se desconocían con certeza los puntos de inicio de esta migración.
Con el fin de cerrar esta brecha de conocimiento, y gracias al apoyo de Metropolitan Touring y Finch Bay Hotel, y a el respaldo de aliados estratégicos como Galapagos Conservation Trust, Planeterra, Shark Project y National Geographic, el proyecto se expandió al sur de Galápagos y a las costas de Sudamérica en colaboración con Ecoceánica en Perú y el Centro de Investigación para el Manejo Ambiental y el Desarrollo (CIMAD) en Colombia aplicando herramientas como:
- Fotoidentificación
- Marcaje satelital
- Drones
- y trabajo conjunto con pescadores artesanales y operadores turísticos.
El equipo científico ha identificado zonas clave como Utría, Máncora y el sur de Galápagos, fundamentales para entender la conectividad regional de la especie. En los dos primeros lugares, las agregaciones suelen ser dominadas por individuos juveniles, mientras que en el sur de Galápagos son mayoritariamente hembras adultas, posiblemente las mismas que, meses más tarde, aparecen en las islas del norte del archipiélago. Esta separación de hábitat entre adultos y juveniles posiblemente esté ligada a sus diferentes necesidades alimenticias, ya que las hembras ocupan zonas de afloramiento oceánico estacional, mientras que los juveniles aprovechan zonas costeras donde desovan peces e invertebrados de arrecifes.
“Después de más de una década de investigación, estamos un poco más cerca de comprender el recorrido completo del tiburón ballena en el Pacífico oriental. Galápagos es una pieza clave, pero con el trabajo en conjunto con Perú y Colombia estamos avanzando para cerrar esta ruta migratoria. El proyecto demuestra cómo la ciencia liderada desde Ecuador, con aliados locales y regionales, puede generar impacto real para la conservación de una especie en peligro a escala continental”, señaló el Dr. Alex Hearn, investigador principal del proyecto y científico del Galápagos Science Center de la USFQ.
Por su parte, Maggie Crespo, gerente de Sostenibilidad de Metropolitan Touring y Finch Bay Hotel destacó que “Aportar al Proyecto Tiburón Ballena es honrar nuestro compromiso con la sostenibilidad: ser guardianes de la majestuosidad de Galápagos, protegiendo sus ecosistemas únicos mientras impulsamos la divulgación científica y convertimos el conocimiento en conciencia a través de cada experiencia de viaje”.