Durante la mañana de este domingo, una ofensiva militar de Rusia impactó directamente contra un hospital materno ubicado en la región de Zaporiyia, al sur del territorio ucraniano. Este bombardeo dejó un saldo preliminar de seis ciudadanos heridos, de acuerdo con la información suministrada por las autoridades regionales mediante sus canales oficiales de Telegram.
El gobernador de la zona, Ivan Fedórov, detalló que entre las personas lesionadas se encuentran dos mujeres que estaban de visita en el centro médico, aparentemente con el fin de gestionar los trámites para sus futuros partos. Fedórov difundió una serie de registros gráficos donde se observa a las víctimas siendo atendidas en ambulancias, además de evidenciar los severos daños estructurales en el interior de la clínica y una fachada con ventanales destrozados de la cual emanaba humo.
Violencia en otras regiones de Ucrania
El reporte oficial indica que el ataque se produjo en las primeras horas del domingo. Según Ivan Fedórov, al menos dos de los afectados se encontraban realizando exámenes médicos rutinarios al momento de la explosión. Las imágenes compartidas muestran consultorios en ruinas, mobiliario hecho pedazos y una gran cantidad de escombros en los pasillos, mientras que videos externos confirman los daños por el impacto en las paredes de ladrillo del edificio sanitario.
Simultáneamente, la localidad de Dnipró, en la zona central de Ucrania, fue víctima de una incursión con drones rusos que provocó el fallecimiento de un hombre y una mujer. La administración regional informó que un artefacto no tripulado aniquiló una residencia privada, causó daños colaterales en otras dos viviendas y generó un incendio de magnitud. Por otro lado, en Kherson, el centro urbano fue atacado nuevamente, resultando en una mujer de 59 años con heridas de gravedad que derivaron en la amputación de una de sus extremidades inferiores y traumatismos craneales.

Fin de la tregua parcial y balance de hostilidades
En el plano político y militar, este domingo marcó el término de la tregua parcial sobre los bombardeos en Kiev, un cese de fuego que había sido pactado por Vladimir Putin tras un pedido del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Ante este escenario, el mandatario ucraniano Volodimir Zelensky utilizó sus plataformas digitales para denunciar que, solo durante el mes de enero, el Kremlin ha lanzado:
- Más de 6.000 drones de ataque.
- Al menos 5.500 bombas aéreas guiadas.
- Cerca de 158 misiles contra diversas ciudades.
Zelensky advirtió que los objetivos prioritarios de Moscú siguen siendo la red energética, las líneas ferroviarias y la infraestructura civil esencial. Al respecto, el presidente manifestó de forma contundente:
“Vemos que Rusia trata de destruir la logística y las conexiones entre ciudades y comunidades”
. Bajo esta premisa, el líder ucraniano insistió a la comunidad internacional en la urgencia de recibir más cazabombarderos F-16 y sistemas de defensa antiaérea.

Reporte de la Fuerza Aérea Ucraniana
En su balance matutino, la Fuerza Aérea de Ucrania comunicó que sus sistemas defensivos lograron interceptar y destruir 76 de los 90 drones que Rusia desplegó en la jornada más reciente. De ese total, aproximadamente 60 unidades correspondían al modelo Shahed, aunque también se detectaron variantes como Gerbera e Italmas.
Las incursiones aéreas se registraron en un lapso comprendido entre la tarde del sábado y la mañana del domingo, originándose desde territorio ruso y zonas controladas en Donetsk. A pesar de la efectividad de las defensas en el norte y el este, 14 drones consiguieron impactar en nueve puntos estratégicos, mientras que otros sectores reportaron destrozos por la caída de restos de metralla. Hasta el cierre de este reporte, en la ciudad de Kiev no se han notificado ataques adicionales contra la infraestructura de energía eléctrica.
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