En un reciente y tenso intercambio en redes sociales, la eurodiputada y figura clave de Podemos, Irene Montero, ha respondido de forma tajante al empresario multimillonario Elon Musk. Montero ha manifestado este domingo que existe una necesidad «urgente» de que «la gente decente» tome el relevo del magnate para que este cese en acciones tales como «violar, bombardear, secuestrar niños y matar».
La secretaria política del partido morado utilizó la propia red social de Musk, X, para cuestionarlo directamente: «¿Qué día o noche será la fiesta más salvaje de tu isla?». Tras esta interrogante, la política insistió en que el sector que ella define como «la mayoría de la humanidad» debe desplazarlo de su posición de poder de manera inmediata para frenar los actos de violencia que le atribuye.
Acusaciones cruzadas de genocidio y traición
La confrontación se intensificó después de que el dueño de Tesla y SpaceX acusara abiertamente a la representante española de defender un «genocidio». Este señalamiento por parte de Musk surgió como respuesta a un mensaje de Eva Vlaardingerbroek, activista holandesa, quien criticó duramente a Montero. Según Vlaardingerbroek, la española estaría traicionando tanto a «su propia gente» como a sus descendientes, tras las declaraciones emitidas el sábado en favor de lo que se conoce como la «teoría del reemplazo».
El detonante principal fue un discurso ofrecido por la dirigente en un acto político de Podemos en Zaragoza. En dicha intervención, Irene Montero expresó: «Ojalá podamos barrer de fachas y de racistas este país con gente migrante, con gente trabajadora». Estas afirmaciones fueron descritas por la activista de los Países Bajos como un ejemplo de «maldad pura» y una «patología extrema».
«Esta mujer, que aboga por el reemplazo de la gente blanca, está casada con un hombre blanco y tiene tres hijos blancos»
Así lo subrayó Vlaardingerbroek en su dura crítica hacia la exministra. Ante este comentario, Elon Musk mostró su total acuerdo, calificando la actitud de Montero como algo «absolutamente despreciable».
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