El interés por los tratamientos corporales registra un incremento sustancial en el periodo previo a los meses de calor, tendencia que se extiende con fuerza durante todo el verano.
Las preocupaciones más habituales en las consultas médicas se centran en la eliminación de la adiposidad localizada, el tratamiento de la celulitis, la recuperación de la firmeza en pieles con flacidez y la optimización del sistema circulatorio para disminuir la retención de líquidos.
Según explica el Dr. Alfredo Romero (MN 105.550), especialista en cirugía plástica y reparadora, las áreas de mayor consulta suelen ser el abdomen, flancos, cartucheras, muslos y brazos. El experto enfatiza que estas condiciones
“no siempre se asocia a sobrepeso, sino a acumulaciones resistentes a dieta y ejercicio”
.

Para el especialista, la búsqueda de una piel con mejor calidad y una circulación optimizada son también motores fundamentales de la demanda actual.
Esta perspectiva es compartida por la Dra. Griselda Seleme (MN 80.033), experta en cirugía plástica y estética, quien resalta un cambio demográfico en los pacientes. Aunque históricamente las mujeres lideraban las estadísticas, en los últimos tiempos se ha percibido “un aumento exponencial de los hombres” interesados en mejorar su estética corporal. De hecho, la doctora asegura que actualmente entre el 30% y el 40% de los consultantes pertenecen al género masculino.
¿Es el verano un buen momento para iniciar estos procesos?

A pesar de que la mayor cantidad de pacientes acude justo antes de las vacaciones, los especialistas coinciden en que el periodo estival es un momento idóneo para comenzar o profundizar los tratamientos. Alfredo Romero sostiene que esta época permite un trabajo progresivo:
“Esta época del año es ideal para iniciar y consolidar tratamientos, ya que permite trabajar de forma progresiva y profunda. Recomendamos la continuidad durante el año porque los procesos que generan la celulitis, edemas localizados o adiposidad también son continuos y progresivos”
.
Por su parte, Griselda Seleme observa que muchos pacientes reaccionan al probarse la vestimenta veraniega. No obstante, recalca que, aunque lo ideal es el mantenimiento anual, es una realidad que el volumen de procedimientos se dispara durante esta temporada.
Tecnologías de vanguardia para la reducción de grasa

En la actualidad, la criolipólisis selectiva se posiciona como uno de los métodos más requeridos. La doctora Seleme define este procedimiento como un sistema seguro y probado globalmente que logra “destruir en forma definitiva y selectiva las células grasas por medio del frío”.
Entre los beneficios de esta técnica, se destaca que:
- Requiere sesiones de apenas 35 minutos.
- Es un método no invasivo que no perjudica los tejidos adyacentes.
- Presenta resultados visibles a partir de la tercera semana.
- Es altamente efectivo en zonas como brazos, abdomen y flancos.
El doctor Romero menciona que el ultrasonido focalizado o cavitación es otra alternativa no quirúrgica de gran peso. Este método emplea ondas ultrasónicas que impactan directamente en el tejido adiposo, logrando la ruptura de las células grasas y perfeccionando el contorno del cuerpo. El protocolo sugerido suele ser de seis a ocho aplicaciones, con intervalos de entre una y dos semanas.
Para casos de mayor complejidad, Seleme indica que la lipoaspiración sigue vigente, pero aclara que cuando el paciente desea evitar el quirófano, “la criolipólisis es el tratamiento de primera elección”.
Estrategias para tensar y reafirmar la piel

La radiofrecuencia se mantiene como el estándar de oro para combatir la laxitud cutánea. El Dr. Romero detalla que este sistema
“utiliza la energía térmica controlada para estimular la parte profunda de la piel a formar colágeno y elastina”
. Esto se traduce en una mejora notable de la textura y firmeza. Un esquema típico requiere de seis a diez sesiones con una frecuencia semanal.
Complementariamente, la estimulación muscular electromagnética de alta intensidad ha ganado terreno por su capacidad para desarrollar masa muscular y quemar grasa de forma simultánea, siendo un gran aliado del ejercicio físico regular.
Las soluciones que combinan diversas tecnologías también son tendencia. Según Romero, el uso conjunto de radiofrecuencia con crioterapia o con sistemas de succión permite abordar simultáneamente la celulitis, la flacidez y la circulación local mediante la estimulación profunda de colágeno.
Nuevos enfoques terapéuticos para la celulitis

El tratamiento de la celulitis demanda una visión personalizada. Griselda Seleme aclara que no se trata de un defecto, sino de una “condición del tejido que varía con las hormonas, el clima, el estrés y la arquitectura subcutánea”. El paradigma actual sugiere trabajar sobre las distintas capas del tejido en lugar de usar una sola técnica.
Para la variante de celulitis compacta, se sugiere combinar radiofrecuencia con ondas de choque para flexibilizar las fibras que causan los hoyuelos. En el caso de la celulitis mixta, la criolipólisis selectiva ayuda a reducir los depósitos de grasa focalizados.
Una innovación destacada son los inyectables subcutáneos como Alidya. La experta explica que estos
“atacan factores antes ignorados, como la acumulación de hierro en el tejido adiposo”
. Este tratamiento ayuda a:
- Neutralizar el hierro acumulado y restaurar el pH.
- Mejorar la microcirculación y reducir el edema.
- Estimular la elasticidad y firmeza de la dermis.
Asimismo, el Dr. Romero destaca el papel de las ondas de choque, las cuales utilizan energía ultrasónica para desestructurar las vacuolas de grasa en zonas resistentes.
Hábitos y complementos para resultados duraderos

El drenaje linfático, ya sea manual o a través de aparatología mecánica, es un pilar indispensable. Romero sostiene que este método es siempre eficaz para reducir líquidos, mejorar la pesadez de las piernas y potenciar los efectos de otros procedimientos estéticos.
Finalmente, ambos especialistas concluyen que ninguna tecnología es milagrosa sin el respaldo de hábitos saludables. Para garantizar que los cambios perduren, el Dr. Romero recomienda:
- Mantener una alimentación balanceada e hidratación constante.
- Realizar actividad física que combine fuerza y ejercicio aeróbico.
- Priorizar el descanso y gestionar el estrés para evitar alteraciones hormonales que afecten la piel y la grasa corporal.
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