El máximo representante de la diplomacia española, José Manuel Albares, sostuvo este sábado una importante comunicación telefónica con el canciller venezolano, Yván Gil. Durante el intercambio, el ministro español expresó su felicitación al Gobierno de Caracas ante el anuncio de una amnistía general dirigida a los presos políticos, al tiempo que reafirmó la voluntad de España de colaborar activamente en el proceso de transición iniciado en la nación sudamericana. Según precisaron fuentes oficiales del Ministerio de Exteriores, la llamada se concretó tras una iniciativa del propio canciller de Venezuela para analizar la coyuntura actual.
En el transcurso de la conversación, Albares manifestó que el Ejecutivo español recibe con satisfacción la medida comunicada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Asimismo, puso a disposición el acompañamiento diplomático de España para fortalecer la vía del diálogo entre las distintas facciones políticas venezolanas. La meta de Madrid es coadyuvar a una resolución política que logre disminuir la tensión acumulada tras años de intensa confrontación institucional.
Contexto diplomático y antecedentes clave
Este diálogo constituye el primer contacto formal entre los jefes de la diplomacia de ambos países desde la intervención militar de Estados Unidos ocurrida el pasado 3 de enero, operativo que derivó en la captura de Maduro y la caída de su equipo de Gobierno. Previamente, el presidente español Pedro Sánchez ya había activado mecanismos de comunicación el 9 de enero, entablando conversaciones tanto con Delcy Rodríguez como con Edmundo González Urrutia, figura a quien las actas electorales del 28 de julio de 2024 señalaban como el vencedor de las presidenciales.
Desde aquel momento, el ministro Albares ha permanecido en contacto permanente con González Urrutia, quien se encuentra actualmente exiliado en Madrid. Esta labor se complementa con una serie de consultas con diversos cancilleres latinoamericanos para coordinar una postura regional unificada frente a la evolución de la situación en Venezuela. El Gobierno de España ha sido enfático al señalar su posición oficial:
- No se otorga legitimidad política a la administración de Rodríguez, manteniendo la misma línea aplicada anteriormente con Maduro.
- Se considera fundamental sostener una interlocución abierta para evitar el riesgo de un vacío de poder.
- El objetivo primordial es prevenir una escalada de inestabilidad que pudiese generar repercusiones negativas en todo el continente.
Finalmente, desde el Ministerio se recalca que el papel de España seguirá siendo el de un facilitador que busca una salida pacífica y democrática a la crisis que atraviesa el país caribeño.
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