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EE.UU. intensifica vigilancia sobre Nicaragua por nexos con Rusia

El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, ha situado a Nicaragua en el epicentro de las preocupaciones de seguridad de Washington. Durante su intervención el 28 de enero ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio calificó al país centroamericano como una base de operaciones fundamental para Rusia en el hemisferio occidental. Esta declaración se dio en el marco de su explicación sobre la incursión militar que resultó en la detención del dictador de Venezuela, Nicolás Maduro.

Según lo expuesto por el secretario de Estado, el gobierno ruso ha instrumentalizado a Venezuela como una plataforma estratégica en la región, actuando

“junto con Cuba y Nicaragua”

para proyectar sus intereses geopolíticos en América Latina. Esta estructura permitió que el territorio venezolano funcionara como un punto de conexión para los adversarios de Estados Unidos, factor que fue determinante para justificar la reciente intervención militar.

Soldados nicaragüenses desfilan en Managua en septiembre de 2021 (Foto archivo)

La mención directa de Nicaragua como parte integrante de esta red de influencia rusa sitúa a la nación bajo una observación rigurosa. Este movimiento coincide con una redefinición de la seguridad regional por parte de la administración estadounidense frente a la presencia de potencias extranjeras. El especialista en seguridad, Roberto Orozco, sostiene que la situación de la dictadura de Daniel Ortega figura como un “asunto pendiente” en la hoja de ruta del presidente Donald Trump, quien buscaría una resolución antes de finalizar su mandato en enero de 2029.

Vínculos históricos y nuevos acuerdos de defensa

Desde el retorno de Daniel Ortega a la presidencia en 2007, los lazos entre Managua y Moscú se han fortalecido significativamente en áreas políticas, militares y de seguridad. Aunque la relación posee antecedentes que datan de la Guerra Fría, cuando la antigua Unión Soviética era el mayor proveedor de armamento para el sandinismo, la alianza ha tomado un nuevo impulso bajo el liderazgo de Vladimir Putin.

El jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés, recibe equipamiento ruso en febrero de 2025 (Foto archivo)

La cooperación militar contemporánea se ha formalizado mediante diversos tratados. En octubre de 2025, ambos gobiernos ratificaron un convenio de cooperación militar que estipula:

  • Intercambio constante de información estratégica.
  • Coordinación en materia de defensa biológica, química y radiológica.
  • Programas de formación para personal militar.
  • Asistencia recíproca en temas de seguridad regional.

Adicionalmente, en el mismo año 2025, se pactó un acuerdo de adiestramiento militar de 16 puntos con una vigencia de cinco años, que permite a delegaciones de Nicaragua asistir a ejercicios militares en territorio ruso para estrechar vínculos operativos entre ambas fuerzas armadas.

El rol de la capacitación policial y la represión

Un punto crítico de esta alianza es el Centro de capacitación del Ministerio del Interior de Rusia, establecido en Managua desde 2017 y ratificado en abril de 2024. Esta entidad es utilizada para instruir a la policía nicaragüense y a efectivos de otros países regionales en tácticas que expertos asocian con métodos represivos alejados de los estándares democráticos.

Daniel Ortega ha mostrado sus alianzas con China, Rusia e Irán como alternativa a estados Unidos (Associated Press)

Roberto Orozco enfatiza que este apoyo ruso es una de las mayores alarmas para Washington.

“El apoyo ruso a Nicaragua está materializado más en materia de represión policial”

, afirmó el analista, detallando que hasta la fecha se han instruido cerca de 4,200 oficiales. Estos incluyen agentes de inteligencia y cadetes enviados directamente a Moscú para especializarse en espionaje digital.

El Departamento del Tesoro de EE.UU. ya ha impuesto sanciones a este centro de formación, alegando que fortalece las capacidades de represión del régimen Ortega-Murillo, especialmente tras las protestas de abril de 2018. En 2023, Ortega admitió que la base sirve para

“enfrentar mejor a los golpistas”

, término que utiliza para referirse a los manifestantes de una crisis que dejó más de 300 fallecidos, según la CIDH de la OEA. Por su parte, el exembajador ruso Andrey Budaev ha defendido el proyecto como una iniciativa de Putin y Ortega para “combatir el crimen organizado”.

Tanques de fabricación rusa desfilan en Managua (Créditos: 19 Digital)

Vigilancia satelital y tecnología de escucha

Otro componente estratégico es la estación satelital Glonass, perteneciente a la agencia Roscosmos, situada cerca de la laguna de Nejapa. Inaugurada en 2017, aunque se presenta como una instalación de carácter civil, especialistas advierten sobre su uso para inteligencia y vigilancia electrónica en Centroamérica. Orozco coincide en que el sistema Glonass es una fachada y que constituye una amenaza directa a la seguridad nacional de los Estados Unidos debido al espionaje digital y el posicionamiento militar que facilita.

Investigaciones adicionales han detectado sistemas de radiogoniometría y el software de interceptación SORM-3 en la base militar del Cerro Mokorón. Estas herramientas, operadas por técnicos rusos, permiten rastrear dispositivos móviles y localizar señales de radio en todo el país.

Laureano Ortega, primero de la derecha, hijo de Daniel Ortega y Rosario Murillo, inaugura en 2017 la estación satelital rusa Glonass junto a funcionarios rusos y nicaragüenses (Créditos: 19 Digital)

Limitaciones de la protección rusa

A pesar del equipamiento recibido, que incluye helicópteros y 18 sistemas de artillería antiaérea ZU-23AE, existen dudas sobre la eficacia real del respaldo de Moscú. El investigador Evan Ellis, del Colegio de Guerra del Ejército de EE.UU., advierte que la incapacidad de Rusia para proteger a Nicolás Maduro es una lección para los Ortega. Según Ellis, el desgaste ruso en la guerra de Ucrania y sus problemas logísticos limitan su rol al de un simple espectador en caso de una operación contra el régimen nicaragüense.

Ellis también destacó que la tecnología rusa, como el sistema S-300, resultó ineficaz frente a las capacidades tácticas estadounidenses en Venezuela.

“No se puede esperar que el equipo menor que tiene Nicaragua de Rusia pueda defenderse ante una operación como la captura de Maduro, mucho menos los Ortega”

, sentenció el experto.

Advierten que Putin no intervendría en una eventual operación de EEUU contra el régimen de Ortega en Nicaragua

El panorama para Daniel Ortega y Rosario Murillo parece complicarse tras el éxito de la operación en Venezuela. Este evento envía un mensaje contundente a otros regímenes como el de Díaz-Canel en Cuba. Orozco señala que la estrategia de seguridad de EE.UU. de noviembre de 2025 reafirma al hemisferio occidental como su línea de defensa prioritaria, prohibiendo injerencias de potencias extranjeras que amenacen su estabilidad. Según el análisis, tras la reunión de agosto de 2025 en Alaska entre Trump y Putin, Rusia habría decidido no intervenir, dejando a la dictadura nicaragüense aislada ante un desenlace que podría ocurrir en los próximos dos años.

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