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¿Cuánto tiempo es normal tardar en dormirse? Esto dicen expertos

Lograr el descanso profundo en un periodo que oscila entre los 10 y 20 minutos después de meterse en la cama es lo que se considera normal para la población adulta, de acuerdo con datos de la Cleveland Clinic. Cuando una persona se duerme fuera de este margen temporal, ya sea de forma casi inmediata o tardando más de lo previsto, podría ser un indicativo de que la calidad del sueño es deficiente. Los profesionales en salud advierten que estos extremos suelen ser reflejo de diversos trastornos del descanso, aunque existen estrategias sencillas para corregir este proceso y proteger el bienestar integral.

Este fenómeno técnico se denomina latencia del sueño, que no es otra cosa que el tiempo que transcurre desde que alguien se acuesta hasta que finalmente se duerme. Michelle Drerup, psicóloga con especialidad en medicina conductual del sueño dentro de la Cleveland Clinic, ha mencionado que

“Cada persona es diferente”

, instando a los pacientes a no obsesionarse con cronometrar una cifra exacta, aunque recalcó que alejarse drásticamente de ese rango promedio es una señal de alerta sobre posibles dificultades en el reposo nocturno.

Dormirse de inmediato o tardar demasiado: ¿Qué significa?

Contrario a la creencia popular, el hecho de quedarse dormido apenas se toca la almohada no siempre es señal de buena salud. Por el contrario, esto puede ser un síntoma de privación de sueño. La doctora Drerup aclara que caer rendido en cuestión de segundos suele ser una respuesta del organismo cuando no se están cumpliendo las siete a nueve horas de descanso que el cuerpo demanda. Este tipo de reacción responde generalmente a un agotamiento acumulado por la falta de descanso sostenida en el tiempo.

El insomnio se sospecha si una persona tarda más de 30 minutos en dormir varias veces por semana

La carencia de un sueño reparador no solo se nota al cerrar los ojos, sino que impacta en múltiples áreas de la rutina diaria. Entre los síntomas más habituales que advierten sobre esta situación se encuentran:

  • Somnolencia excesiva durante las horas de sol.
  • Problemas marcados de concentración y enfoque.
  • Fallas recurrentes en la memoria a corto plazo.
  • Episodios de irritabilidad o cambios de humor.
  • Necesidad constante de ingerir cafeína.
  • Una mayor propensión a sufrir infecciones debido a un sistema inmune debilitado.

La especialista enfatizó en una entrevista para la Cleveland Clinic que la falta de descanso afecta directamente la productividad y la capacidad para tomar decisiones acertadas, pues el cerebro no logra recuperarse adecuadamente.

En el otro extremo, permanecer en vela por más de 30 minutos después de haberse acostado es un síntoma clásico de insomnio. Según los criterios médicos de la Cleveland Clinic, si esta situación se repite al menos tres noches por semana durante un periodo superior a los tres meses, afectando el desempeño diario, es fundamental buscar el diagnóstico de un profesional de la salud.

Estrategias y entorno: Cómo optimizar el descanso

Las fallas en el descanso nocturno repercuten severamente en el ánimo y la salud general. La doctora Drerup sostiene que dormir es un pilar tan vital para el ser humano como lo es la alimentación o la hidratación. Por ello, realizar ajustes en la rutina puede ser determinante para normalizar la latencia del sueño.

Una de las recomendaciones primordiales de los expertos es establecer horarios fijos para dormir y despertar. Mantener esta regularidad, incluso durante los fines de semana, ayuda a sincronizar el reloj biológico del cuerpo.

Dormirse en segundos puede indicar falta crónica de sueño y posibles problemas en la calidad del descanso (Imagen Ilustrativa Infobae)

Implementar rutinas de relajación antes de ir a la cama es otro paso esencial. Actividades como la meditación o la lectura en papel preparan al sistema nervioso para el apagado. Paralelamente, la Cleveland Clinic sugiere alejarse de las pantallas de tablets, celulares o televisores por lo menos 30 minutos antes de intentar dormir, ya que la luz azul y el tipo de contenido estimulante bloquean la relajación.

El entorno físico también juega un papel crucial. Se recomienda que la habitación sea un espacio oscuro, fresco y libre de ruidos. Otros factores que facilitan el inicio del sueño incluyen:

  • Limitar el consumo de nicotina y cafeína por la tarde y noche.
  • Evitar las cenas muy pesadas o copiosas poco antes de acostarse.

Importancia de la higiene del sueño y cuándo buscar ayuda

Si a pesar de aplicar estas mejoras en el estilo de vida los problemas para dormir no desaparecen, especialmente si el insomnio se vuelve crónico, se debe acudir a un especialista. Michelle Drerup recalca que cualquier alteración que se mantenga en el tiempo debe ser evaluada, ya que dormir bien es fundamental para la vida misma.

Consultar con un especialista en sueño es clave ante insomnio crónico o si las dificultades afectan el bienestar diurno (Imagen Ilustrativa Infobae)

Priorizar la higiene del sueño significa entender que el rendimiento diurno, el equilibrio emocional y la salud física dependen de lo que sucede mientras descansamos. No se deben ignorar las señales de cansancio extremo ni aceptar un sueño de mala calidad como algo normal, pues las repercusiones pueden manifestarse de forma grave tanto en el presente como en el futuro de la salud del paciente.

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