El principal responsable de la política exterior de Irán, Abbas Araqchi, ha manifestado un contundente rechazo frente a la reciente resolución de la Unión Europea (UE). El ministro calificó de «grave error estratégico» el anuncio realizado este jueves, mediante el cual se designa a la Guardia Revolucionaria iraní como una organización terrorista, acusando simultáneamente a las naciones europeas de «avivar las llamas» de la tensión regional.
Mediante un mensaje difundido en plataformas digitales, Araqchi denunció la postura de los Veintisiete, señalando una «flagrante hipocresía» y una «indignación selectiva» por parte del bloque. El funcionario criticó que no se hayan tomado medidas frente al «genocidio de Israel en Gaza», mientras el bloque se apresura a «defender los Derechos Humanos» en territorio iraní. Según su perspectiva, este movimiento es un recurso de relaciones públicas que intenta disimular que Europa es actualmente un «actor en grave declive».
El diplomático advirtió que la determinación actual de la UE resulta «profundamente perjudicial para sus propios intereses» frente al riesgo de una «guerra total» en la zona, haciendo mención a una hipotética intervención de las fuerzas de Estados Unidos. En este contexto, Araqchi subrayó que el continente europeo sufriría severas repercusiones «colaterales» de un conflicto, resaltando especialmente el posible incremento en los precios de la energía.
«Los europeos merecen algo mejor que lo que sus gobiernos tienen para ofrecer»
, sentenció.
Reacción del estamento militar iraní
Por su parte, el Ejército de Irán reaccionó tildando de «irresponsable» la nueva designación europea. De acuerdo con información de la agencia Mehr, la institución militar calificó la medida de «infundada» y carente de «toda racionalidad». El Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán sostuvo que esta acción «irracional, irresponsable y odiosa» responde a una «obediencia ciega» hacia las políticas de Washington y del «régimen sionista».
Para la cúpula militar iraní, esta decisión es un reflejo del «resentimiento de los dirigentes europeos» hacia la nación, sus fuerzas armadas y su soberanía nacional. Asimismo, aseguraron que representa una «clara violación de las leyes y regulaciones internacionales», así como de la Carta de Naciones Unidas.
En sus declaraciones, cuestionaron duramente la autoridad moral del bloque comunitario:
«¿Cómo puede la Unión Europea, con total descaro, acusar a una poderosa institución antiterrorista para complacer al (presidente de Estados Unidos, Donald) Trump y (el primer ministro de Israel, Benjamin) Netanyahu, líderes mundiales del terrorismo»
. La defensa iraní enfatizó que la Guardia Revolucionaria ha sido clave en «la lucha contra grupos terroristas como Estado Islámico o la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán», lo que consideran una prueba del rol de la institución en la paz y seguridad regional.
Consenso en Bruselas y apoyo de Israel
Este pronunciamiento ocurre luego de que Kaja Kallas, Alta Representante de la UE para Política Exterior, informara que los cancilleres alcanzaron un consenso político para esta designación. El camino hacia este acuerdo se facilitó tras el cambio de postura de Francia y España; este último país no había confirmado su apoyo hasta el pasado miércoles, permitiendo finalmente la definición de este cuerpo paramilitar como grupo terrorista.
Desde el otro extremo, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, celebró la noticia calificándola de «importante» e «histórica». Saar manifestó que esto constituye un «duro golpe» contra la legitimidad de lo que denominó un «régimen asesino y opresor».
El canciller israelí sostuvo que finalmente se ha identificado por su nombre al «principal actor en la propagación del terror». Según su análisis, «designar a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista frustrará y criminalizará sus actividades en Europa», lo cual afectará económicamente a la organización y enviará un mensaje de aliento a los ciudadanos que luchan por la libertad en Irán.
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